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Columna | Wilson Borba

La identificación de la iglesia remanente de la profecía bíblica - Parte III

Las características del pueblo que tiene por misión mantener en alto la verdad hasta los últimos días de la historia.


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Las Sagradas Escrituras describen repetidamente las características del pueblo remanente de Dios. (foto: Shutterstock)

En este artículo se presentarán algunas características más de la Iglesia Remanente. Recomiendo con énfasis al apreciado lector que antes lea los dos artículos anteriores:

La Iglesia Remanente de la profecía bíblica será fiel a Cristo, a su pacto eterno y al evangelio eterno. Como resultado, atraerá y enfrentará la ira de Satanás. El remanente debe tener las Escrituras como suprema regla de fe y práctica para el cristiano, y basar sus doctrinas en toda la Biblia (Isaías 8:20; Mateo 4:4, 7, 10; 5:18; Lucas 24:27; 2 Timoteo 3:16, 17; 2 Pedro 1:19-21; Apocalipsis 12:1) [1]De acuerdo con estos principios, los adventistas del séptimo día descubrieron en las Escrituras “un completo sistema de fe y una correcta orientación práctica”.[2] 

Especialmente “Daniel y Apocalipsis constituyen la base de la comprensión que el adventismo tiene de sí mismo” [3] Estos libros son presentados en el “contexto de la cosmovisión bíblica del conflicto cósmico”. [4] A propósito, de Apocalipsis 11:19 a 14:20 está señalada como la sección del gran conflicto entre Cristo y Satanás. [5] En el capítulo 11:19 está la “escena introductoria”. [6] El capítulo 12 es un resumen del gran conflicto desde el inicio de la rebelión de Satanás, la transferencia de la controversia a la Tierra, la victoria de Cristo y la guerra final contra el remanente fiel que “guarda los mandamientos de Dios y tiene el testimonio de Jesús” (Apocalipsis 12:17). Y los capítulos 13 y 14 describen cómo será esa guerra. Pero volvamos a la escena introductoria. 

Y el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo. Y hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y grande granizo” (Apocalipsis 11:19). ¡Qué tremenda referencia al arca del pacto en el Santuario celestial! Dentro del arca, en el antiguo pacto, se guardaba la sagrada Ley de Dios, los Diez Mandamientos (Éxodo 31:18; Deuteronomio 10:5). Por lo tanto, Apocalipsis 11:19 presenta claramente la existencia del Santuario del nuevo pacto en el cielo, la vigencia del pacto eterno de Dios con su pueblo, la perpetuidad de la Ley de Dios, incluso la vigente santidad del sábado del cuarto mandamiento (Hebreos 13:20; Éxodo 20:1-20; Isaías 56:4-7; Apocalipsis 14:7).

Ley inmutable

Dios todavía requiere obediencia a todos los mandamientos de su Ley, porque son “las palabras del pacto, los diez mandamientos” (Éxodo 34:28; Hebreos 9:1-4; 13:20; 10:16-18; 1 Juan 2:4; 5:3; Apocalipsis 12:17; 14:12). La centralidad de la Ley divina en el pacto se ve atacada por Satanás como “punto clave” del gran conflicto, pues Satanás “está en guerra contra la ley de Dios, que es el fundamento del gobierno divino en el cielo y en la tierra”. [7] (Juan 16:44; 1 Juan 2:4; 3:4; Apocalipsis 12:17). Satanás hace guerra a la Iglesia Remanente, pues ella recibió la comisión de predicar el Evangelio eterno de la salvación en Cristo y a invitar a las personas de todas las naciones a entrar también en el vínculo del santo pacto de guardar todos los mandamientos de Dios por la fe en el Señor y Salvador Jesucristo. Solo a estos llama la Biblia “los que siguen al Cordero por dondequiera que va” (Apocalipsis 14:4, 6-12).

Por lo tanto, el Evangelio eterno y la eterna Ley de Dios no son mutuamente antagónicos ni excluyentes (Génesis 26:5; Salmo 119:142; Mateo 5:18-27; Romanos 3:31; Gálatas 3:6-8; Apocalipsis 12:17; 14:12). La Ley de Dios es “santa, justa y buena” y no rivaliza con el Evangelio, pues su función no es salvar, sino definir el pecado (Romanos 7:7, 12). [8] A su vez, el Evangelio eterno engrandece la eterna Ley revelando a Cristo y su sacrificio como la única y definitiva solución divina para el pecado (Apocalipsis 14:6; 13:8; 1 Juan 3:4; Romanos 3:22-25, 31; 1 Juan 3:4; 4:10). Por su fidelidad en vivir y proclamar las verdades para este tiempo, el remanente atraerá la ira de Satanás y de los “hombres que tienen en mucha estimación las fábulas inventadas por él” (2 Timoteo 3:12). [9] Pero no tenemos qué temer, porque “el Cordero los vencerá, pues es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles” (Apocalipsis 17:14); Daniel 7:27).

La Iglesia Remanente de la profecía bíblica tiene su sistema doctrinario integrado por los conceptos de la purificación del Santuario (Daniel 8:14) y de los tres mensajes angélicos de Apocalipsis 14:6-12[10] “El asunto del Santuario fue la clave que aclaró el misterio del desengaño de 1844” y “reveló todo un sistema de verdades, que formaban un conjunto armonioso”. [11] Como los primeros discípulos por la fe siguieron a Jesús en su ascensión hasta el lugar santo del Santuario celestial (Hebreos 8:1, 2; 4:12), nuestros pioneros siguieron a Jesús al lugar santísimo del mismo Santuario (Apocalipsis 14:4; 11:19). [12]

Una cuestión de adoración

Vimos que los mensajes de los tres ángeles “señalaban el camino al Santuario celestial” [13] y “la teología del Santuario como está proclamada en la estructura escatológica de los tres mensajes angélicos de Apocalipsis 14:6-12”. [14] A propósito, “tanto el mensaje como la misión profética de la Iglesia Remanente se presenta en Apocalipsis 14:6-12”. [15] Notablemente, los conceptos de la purificación del Santuario celestial (Daniel 7:9-14; 8:13, 14; Levítico 16 y 23; Hebreos 9:23) y de los tres mensajes angélicos (Apocalipsis 14:6-12) integran en Cristo el sistema doctrinario de la Iglesia Remanente. [16] Jesús, el autor de los mensajes y centro de nuestra esperanza, está oficiando en el Santuario (Hebreos 8:1, 2; Apocalipsis 3:8; 11:19). El mensaje del primer ángel es parte integrante del Evangelio eterno del “Cordero, el cual fue muerto desde el principio del mundo” [17] y enseñado en los sacrificios y ritos simbólicos del santuario terrenal (Apocalipsis 13:8; Génesis 22:8; Juan 8:56; Gálatas 3:8; Hebreos 8:5). [18]

Ese ángel anuncia la llegada del juicio investigador anterior al advenimiento realizado por Cristo en el lugar Santísimo del santuario celestial, que terminará antes de su regreso inminente, personal y antes del milenio a la Tierra (Apocalipsis 14:6, 40; Hechos 24:25; Romanos 14:10; 2 Corintios 5:10). Ese juicio es el mismo anunciado en Daniel 7:9-14. [19] En términos religiosos es la purificación del Santuario, de acuerdo con Daniel 8:13 y 14 (Levítico 16:29-34; 23:26-32; Hebreos 9:23, 27, 28). [20]

La adoración es el punto principal en Apocalipsis 13 y 14, donde aparece siete veces el verbo “adorar”. El primer ángel enfrenta la adoración a la bestia con el imperativo “adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas” (Apocalipsis 14:7, 9-11). Las palabras en cursiva son parte del mandamiento del sábado de la Ley de Dios, que está en el arca del pacto, mencionado en Apocalipsis 11:19 (Éxodo 20:8-11; 31:18). Y la expresión “fuentes de las aguas” en Apocalipsis 14:7 recuerda a Génesis 7:11 y el juicio sobre el mundo impío de la antigüedad. La adoración a Cristo como Creador, en el conflicto final, implica la observancia de todos los mandamientos, incluso el sábado del cuarto mandamiento (Juan 11-3; Apocalipsis 14:12). Solo el Dios Creador debe ser adorado (Éxodo 20:3, 8-11). Y porque él es eterno, su Ley, su pacto y su sábado permanecerán eternamente (Hebreos 13:8; 1 Juan 5:20; Salmo 119:142; Isaías 56:4-6; 65:22, 23; Hebreos 13:20).

“El mensaje del segundo ángel fue predicado primero por el movimiento adventista conocido como millerita, en el verano de 1844, y fue aplicado a las iglesias que rechazaron el mensaje del primer ángel con relación al juicio”. [21] Así como la mujer virtuosa de Apocalipsis 12 representa la Iglesia de Cristo (Apocalipsis 12:17; 19:7, 8; 22:17; 2 Corintios 11:1, 2; Efesios 5:23, 24), la mujer vil de Apocalipsis 17, y citada en Apocalipsis 14:8, es símbolo de la “iglesia apóstata”, infiel a la Ley de Dios. [22] Aunque son consecutivos, los tres mensajes angélicos están conectados entre sí en un “triple mensaje”. Por eso, “todos ellos todavía deben proclamarse”. [23]

Finalmente, el tercer ángel da “el último mensaje de amonestación al mundo”, para que los hombres vean “la importancia que Dios concede a su ley”. [24] Este ángel amplía el tema de la adoración, advirtiendo a los hombres sobre la adoración a la bestia y de recibir su marca. [25] Y señala nuevamente al lugar santísimo del Santuario celestial al presentar los que rechazan la adoración a la bestia: “Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús” (Apocalipsis 14:12; 11:19). El poder denominado “bestia” en Apocalipsis 13 y 14 es el mismo llamado “cuerno pequeño” en Daniel 8:9-12, y “hombre de pecado” en 2 Tesalonicenses 2:3, 4. Este sistema apóstata de adoración ya ha hecho guerra contra el Santuario de Dios que está en el cielo, pero en el conflicto final, por medio de una falsa alianza atacará al sábado y la adoración al único Dios Creador (Apocalipsis 13:8-10; 14:7; 16:13, 14). Este poder expandirá la guerra imponiendo por ley su señal de autoridad (Apocalipsis 14:9) en lugar de la señal de autoridad del Creador, el sábado del cuarto mandamiento. “[…] y santificad mis días de reposo, y sean por señal entre mí y vosotros, para que sepáis que yo soy Jehová vuestro Dios” (Ezequiel 20:20; Apocalipsis 11:19; 14:12). “De los diez mandamientos, solo el cuarto contiene el sello del gran Legislador, Creador del cielo y de la Tierra”. [26]

Un mensaje para este tiempo

 En las Escrituras, la verdadera observancia del sábado es la señal de lealtad a Dios para todos (Ezequiel 20:20; Isaías 56:2-7). Y la observancia del domingo es la señal de autoridad de la Iglesia de Roma, o “la marca de la bestia”. [27] “[…] por lo tanto, la observancia del domingo constituirá una señal, pero esto será solo cuando resurja el poder de la bestia y la observancia del domingo se imponga como una ley civil que debe cumplirse”. [28] Aunque sea una terrible advertencia, “el mensaje del tercer ángel es el mensaje evangélico para estos últimos días”. [29] Este invita “a la gente a recibir la justicia de Cristo, que se manifiesta en la obediencia a todos los mandamientos de Dios” (Apocalipsis 14:12). [30]

La verdad presente del triple mensaje angélico conecta el ministerio celestial de Cristo, con la perpetuidad de la Ley de Dios y del sábado, la segunda venida de Cristo, la inmortalidad condicional del alma y el don de profecía (Apocalipsis 11:19; 14:14, 13; 19:10). [31] Considerando que las palabras τν πίστιν ησο en Apocalipsis 14:12 pueden traducirse tanto como “fe en Jesús” como “fe de Jesús”, “el pueblo remanente de Dios se caracteriza por una fe similar a la que poseía Jesús. Refleja la misma confianza inquebrantable que tenía el Salvador en Dios y la autoridad de la Escritura”. [32] Esto incluye, en el sistema doctrinario de la Iglesia Remanente, la totalidad de las enseñanzas de las Escrituras.

Los adventistas del séptimo día creen que son la iglesia remanente de la profecía bíblica. [33] El punto 13 del compromiso descrito en el Certificado de Bautismo declara: “Acepto y creo que la Iglesia Adventista del Séptimo Día es la Iglesia Remanente de la profecía bíblica y que personas de toda nación, raza y lengua están invitadas a formar parte de su comunión y son aceptadas en ella”.

Es evidente que “la misión no puede existir sin mensaje, y el mensaje no puede existir sin misión”. [34] Le corresponde a la Iglesia Remanente hacer poderosos llamados inclusivos a todos los hijos de Dios sinceros que todavía están en Babilonia, para aceptar “las marcas bíblicas que identifican a través de los mensajes de los tres ángeles (Apocalipsis 14:6-12) y la invitación final (18:1-4)”. La última invitación es un llamado a “mi pueblo” (palabras de Dios) a unirse al remanente visible escatológico”. [35] Los adventistas tienen el deber de vivir verdaderamente, y anunciar el fuerte clamor y el triple mensaje divino global “a los moradores de la tierra, y a toda nación, tribu, lengua y pueblo (Apocalipsis 14:6-12, 18:1).


Referencias:

[1] Creencias de los Adventistas del Séptimo Día. Florida, Bs. As., Asociación Casa Editora Sudamericana, 2018, p. 13.

[2] WHITE, Elena de. Mente, carácter y personalidad. Florida, Bs.As. Asociación Casa Editora Sudamericana, 1990, t. 2, p. 815.

[3] JOHNSSON, William G. “La victoria escatológica de los santos sobre las fuerzas del mal”, en Simposio sobre Apocalipsis – II, editado por Frank B. Holbrook, 1ª ed., Doral, FL: Asociación Publicadora Interamericana, 2011, p. 5.

[4] GULLEY, Norman R. Sistematic theology: The church and the last things. Berrien Springs, MI: Andrews University Press, 2016, p. 4.

[5] MAXWELL, C. Mervyn. Uma nova era segundo as profecías do Apocalipse. 3ª ed., Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileña, 2012, p. 318.

[6] Ibíd., p. 168, 169.

[7] WHITE, Elena de. Fe y obras. Florida, Bs. As. ACES, 1984, p. 28.

[8] KNIGHT, George R. Por la ruta de romanos. Miami: Asociación Casa Editora Interamericana, 2003, p. 173.

[9] WHITE, Elena de. El conflicto de los siglos. Florida, Bs. As., Asociación Casa Editora Sudamericana, p. 124.

[10] TIMM, Alberto R. O santuário e as três mensagens angélicas. 5ª ed., Engenheiro Coelho, SP: Unaspress, 2009, p. 1.

[11] WHITE. El conflicto de los siglos. p. 419. Para estudiar el tema del Santuario ver: SOUZA, Elias Brasil de. O santuário celestial no Antigo Testamento. Santo André, SP: Editora Academia Cristã, 2015; HOLBROOK, Frank B. O sacerdócio expiatório de Jesus Cristo, 1ª ed., Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileña, 2013; HOLBROOK, Frank B. À luz de hebreus. 2ª ed. Engenheiro Coelho, SP: Unaspress, 2013; GOLDSTEIN, Cliford. 1844. Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileña, 2000. 

[12] SCHWARZ, Richard W. y GREENLEAF, Floyd. Portadores de luz. 2ª ed., Engenheiro Coelho, SP: Unaspress, 2016, p. 63-83.

[13] WHITE. Spiritual gifts. Patrimonio Elena G. White, 1858, 1:165.

[14] TIMM. O santuário e as três mensagens angélicas, p. 247.

[15] CANALE, Fernando. “On Being the Remnant”, en Journal of the Adventist Theological Society. 24/1, Seventh-day Adventist Theological Seminary Andrews University, 2013, 168. Para estudiar más el tema ver: LARONDELLE, Hans K. "O Remanescente e as Três Mensagens Angélicas”, editado por Raoul Dederen em Tratado de teología adventista do sétimo dia. 1ª ed. Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileña, 2011, p. 949-987.

[16] TIMM. O santuário e as três mensagens angélicas. p. 1, 117, 121.

[17] WHITE. Patriarcas y profetas. Florida, Bs. As. Asociación Casa Editora Sudamericana. 1997, p. 49.

[18] Para un estudio sobre el ritual del Santuario leer: ANDREASEN, M. L. O ritual do santuário. 3ª ed. Santo André, SP: Casa Publicadora Brasileña, 1983.

[19] MAXWELL. Uma nova era segundo as profecias do apocalipse, p. 107-198; RODRIGUEZ, Angel Manuel. “Santuário”, em Tratado de teologia adventista do sétimo dia, p. 421-466.

[20] Para un estudio más detallado sobre el juicio investigador pre advenimiento ver: WHITE. El conflicto de los siglos, 419-426, 471-481; HASEL, Gerhard F. “Julgamento Divino”, en Tratado de teologia adventista do sétimo dia. editado por Raoul Dederen, p. 904-948.

[21] NICHOL, Francis D. Comentário bíblico adventista do sétimo dia. 1ª ed., Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileña, 2014, v. 7, p. 917.

[22] WHITE. El conflicto de los siglos, p. 378; MAXWELL. Uma nova era segundo as profecias do apocalipse, p. 379.

[23] WHITE. Eventos de los últimos días, Florida, Bs.As., Asociación Casa Editora Sudamericana, p. 90.

[24] WHITE. El evangelismo. Florida, Bs.As., Asociación Casa Editora Sudamericana, p. 168.

[25] Para un estudio sobre este asunto ver: WHITE. El conflicto, p. 429-453; Maxwell, Uma nova era segundo as profecias do apocalipse, p. 321-433.

[26] WHITE. Testimonios para la iglesia, Florida, Bs.As., Asociación Casa Editora Sudamericana, t. 6, p. 352.

[27] WHITE. El conflicto de los siglos. p. 442.

[28] Comentario bíblico adventista del séptimo día. t. 7, p. 836.

[29] WHITE. Consejos sobre la salud. Florida, Bs. As. Asociación Casa Editora Sudamericana, p. 525.

[30] WHITE. El evangelismo, p. 143. Para leer sobre la doctrina de la justificación por la fe ver: BORBA, Wilson. “Justificação pela fé: sete verdades fundamentais” en Revista Norte teológico. Seminario Adventista Latinoamericano de Teología- Faama, 2012, p. 69-101.

[31] TIMM. O santuário e as três mensagens angélicas, p. 254.

[32] Creencias de los adventistas del séptimo día. p. 234.

[33] GOLDSTEIN, Clifford. El remanente: ¿realidad bíblica o ilusión sin base? Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 1995, p. 13.

[34] CANALE, p. 168.

[35] GULLEY. Sistematic theology: The church and the last things, p. 473.

Wilson Borba

Wilson Borba

Sola Escritura

Las doctrinas bíblicas explicadas de manera simpe y práctica para la vida cristiana

Bachiller en Teología, con maestría y doctorado en la misma área por el Centro Universitario Adventista de Sao Paulo (Unasp). Fue profesor y director del Seminario Adventista en Ecuador, y hoy es docente y director del Seminario Adventista Latinoamericano de Teología (SALT) de la Faculdade Adventista da Amazônia (Faama), en Brasil.