Noticias Adventistas

Misión

Un plan a mediano y largo plazo

La misión se volvió el modo de vida de Renato, un profesor que fue a enseñar sobre Jesús al otro lado del mundo


  • Compartir:
Renato dejó la vida de Brasil para vivir la misión del otro lado del mundo. (Foto: Archivo personal)

Geográficamente, 16.591 kilómetros separan la ciudad de Pelotas, en Río Grande do Sul, Brasil, de Bangkok, en Tailandia. Renato Costa Carvalho Filho, de 36 años, dejó su tierra natal para servir como misionero en el país asiático hace poco más de un año.  

"Hacía mucho tiempo estaba orando y pidiéndole a Dios un plan a mediano y largo plazo para mi vida", recuerda Filho. La respuesta a esa oración vino en un sermón predicado por el pastor Dieter Bruns, director del Servicio Voluntario Adventista para ocho países de Sudamérica, cuando estuvo en su iglesia local. El pastor usó las mismas palabras de su suplica, que él comprendió como un mensaje de Dios. 

Lea también:

Para Bruns, el Señor puede usar varios medios para hablar con las personas, pero es necesario que la decisión y la preparación al elegir la misión como un camino para la vida se hagan de forma individual. “No esperes señales. Si sientes el deseo, de alguna forma Dios ya está trabajando contigo”, afirma.  

El paulista de nacimiento, pero gaúcho de corazón [los procedentes de Rio Grande do sul, Brasil], es profesor. Graduado en Pedagogía y con estudios en el área de literatura inglesa, enseñó el idioma en escuelas durante años. Allí veía la posibilidad principal de actuación de acuerdo con las vacantes misioneras.  

Por eso, decidió ingresar al sitio del Servicio Voluntario Adventista (SVA), que muestra las oportunidades disponibles. Antes de ese período, la vida de Renato era complicada. Después de varios años de lucha contra la dependencia química y negocios frustrados, no tenía dinero ni para una comida completa. Entonces, pensó cómo podría enfrentar los costos iniciales de un viaje hacia el otro lado del mundo. El pasaje aéreo, la visa, el pasaporte, las pruebas de idiomas.  

Inicialmente, se ofreció para un proyecto en Egipto. Pasadas algunas semanas sin obtener respuesta, envió un e-mail y en respuesta recibió la orientación de buscar otro lugar. Ahí fue que Bangkok apareció en su búsqueda. La capital tailandesa escapa del estereotipo misionero.  Lo aprobaron para trabajar en una Escuela Adventista que atiende familias de altos recursos pero que tienen poco contacto con el cristianismo. Frente a su situación financiera, viajar para allá parecía imposible, pero los milagros ocurren. En tres meses ya tenía toda la documentación, y a fines de 2022, se embarcó a una vida nueva. 

"Muchas veces me pregunté como hablaría de Jesús a esas personas. Yo pensaba que eran los pobres los que necesitaban de mi trabajo”, afirmó al recordar su desafío. El primer día en el nuevo trabajo, ya tuvo la respuesta: necesitaba vivir con Jesús. “Yo entendí que necesito cuidar mi relación con Cristo, orar, estudiar la Biblia, andar con él. Ya sea para ir al trabajo, para tomar el ómnibus, para practicar deportes. Si estoy con Jesús, eso basta para que otras personas lo vean”, destaca Filho.

“Yo estaba almorzando en el comedor de la escuela y, al hacer la oración, en vez de juntar las manos, las puse abiertas, con las palmas hacia arriba, como quien recibe algo. Eso llamó la atención de una alumna que enseguida me preguntó por qué oraba de esa manera”, cuenta. Allí él explicó que Dios oye oraciones en todos los momentos, y no solo cuando nos arrodillamos o juntamos las manos.

Un pasado turbulento y la respuesta de la oración 

Cuando decidió ser misionero, Renato ya estaba libre de las drogas y el alcohol hacía nueve años, pero todavía buscaba un propósito. Y fue al estar del otro lado del mundo, viviendo esa experiencia, cuando entendió lo que eso realmente significa. Ahora, en un corto plazo, planea estudiar Teología; y a largo plazo, continuar actuando en favor de las personas en otras localidades lejos de casa.  

El profesor sigue en Bangkok para cumplir su llamado a la misión y afirma: “Difícilmente volveré a Brasil”. Para quien también busca servir, el banco de llamados del SVA ofrece cupos en diversas áreas de actuación, perfiles y duración. Para conocer oportunidades de misión disponibles y cómo usar dones y talentos para beneficiar a otras personas, ingrese a: sva.adventistas.org/es


También puedes recibir este y otros contenidos directamente en tu dispositivo. Inscríbete en nuestro canal en Telegram o registra tu número a través de WhatsApp.

¿Quieres conocer más sobre la Biblia o estudiarla con alguien? Haz clic aquí y comienza ahora mismo.