Pastor cuenta los desafíos y oportunidades para el evangelio en Cuba
Elvis Hernández preside el seminario teológico y comenta que la predicación del evangelio continúa avanzando en la isla.

Los desafíos y las oportunidades caminan juntos frente a las grandes adversidades. En la Biblia, en momentos de gran dificultad, los discípulos predicaron el evangelio proporcionalmente en la misma intensidad, según lo que se puede leer en libros como el de Hechos de los apóstoles. En Cuba, los adventistas del séptimo día, que son aproximadamente más de 40 mil, enfrentan dificultades económicas, sociales y políticas, pero no pierden la fe.
La experiencia personal del pastor cubano Elvis Hernández Rodriguez, de 58 años, es una ilustración viva de esta paradoja entre vivir en dificultades, pero manteniéndose confiado en la provisión divina. Él conversó con el equipo de la Agencia Adventista Sudamericana de Noticias (ASN) durante el 62° Congreso de la Asociación General.
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El actual presidente del Seminario Teológico Adventista de Cuba (SETAC), Hernández, nació en Pinar el Río, cerca de la capital La Habana. En la década de 1990, tomó la decisión por Cristo. En esa época, recién había regresado a su casa después de cinco años de estudios en el área de ingeniería volcada a la piscicultura en la antigua Unión Soviética. Mientras esperaba en una parada de autobús, recibió el mensaje claro por parte de una señora adventista que lo abordó y le explicó diversos principios bíblicos. Hernández abrazó el mensaje. Tiempo después, en 1993, se bautizó, formó una familia en el ambiente de la iglesia y estudió Teología.
Liderazgo adventista
Para él, uno de los mayores desafíos del adventismo en Cuba es la formación de líderes. Pocos, como él, continuaron activos en la misión evangelística en la isla. El seminario que él dirige inició sus actividades en 1922, como una escuela primaria en Bartle, y pasó por terribles momentos con riesgo incluso de cerrar. En 1940, fue transferido a una nueva propiedad en Santa Clara, en el centro del país, donde continuó su crecimiento. Después de una intervención de las autoridades en 1967, tuvo que esperar dos años para reabrir sus puertas en las oficinas de la Unión Cubana, en La Habana.
Desde 1997, funciona como un seminario teológico, única institución educativa adventista autorizada en el país. Actualmente tiene 95 alumnos y, en promedio, 20 se gradúan por año. De estos, la mayoría no permanece en suelo cubano. “La esperanza es lo que nos queda, pero sé que Dios tiene reservas que nosotros no conocemos”, afirma confiado.
Grandes luchas
La precaria situación económica de muchos cubanos es la realidad que viven muchos adventistas que llegan a ganar, muchas veces, solo 7 dólares por mes (más o menos el valor de 30 huevos). Por lo tanto, el salario de muchos es insuficiente para comprar comida y demás mantenimientos. Hay racionamiento de productos, de energía eléctrica y de gas para cocinar. El seminario teológico ha calentado las comidas usando carbón y leña, porque no consiguen gas para cocinar.
Rodriguez también recuerda que muchos miembros han dejado el país debido a eso. Buscan otras naciones para recomenzar y una gran parte de los que salen son personas más jóvenes. Ese fenómeno también representa un desafío al crecimiento adventista en Cuba.
Oportunidades increíbles
En su registro, la Iglesia Adventista del Séptimo Día tiene 592 congregaciones en el país, y se han realizado 2.057 bautismos en lo que va de este año. Lo que ha crecido mucho son las llamadas “casas de culto”. A diferencia de los grupos pequeños, estos espacios son lugares, dentro de propiedades privadas de miembros adventistas, que permiten realizar los programas religiosos los sábados y atender a la comunidad. Es como si la sala de la casa se transformase en una pequeña iglesia. Rodríguez recuerda que ese era el modelo eclesiástico de los cristianos en el primer siglo, cuando se reunían en las casas.
Además, los templos actuales construidos en Cuba han recibido una buena atención por medio del ministerio Maranatha Volunteers International, que constantemente apoya iniciativas misioneras en el mundo. Cuando habla del futuro, el presidente del seminario adopta un tono de esperanza; comprende que uno de los mayores desafíos superados está en la mente. O sea, a pesar de todos los obstáculos, es necesario mantener la confianza.
Uno de sus textos bíblicos preferidos es el de Habacuc 3:17, 18. El mensaje del profeta, que comienza el libro quejándose de la invasión de los caldeos en Judá, afirma que “Aunque la higuera no florezca, ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento, y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales; con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación” (Habacuc 3:17, 18).
Es posible seguir la transmisión y los contenidos del Congreso de la Asociación General de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la página web exclusiva para la cobertura del evento, con contenidos producidos por la Agencia Adventista Sudamericana de Noticias (ASN), Adventist News Network (ANN), Revista Adventista en español (ACES), Revista Adventista en portugués (CPB) y Radio y TV Nuevo Tiempo. Para acceder a la página, haz clic aquí.
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