Cuando el ser humano va más lejos y Dios se acerca
Una reflexión bíblica a partir de la observación del reciente logro de la humanidad con el proyecto Artemis en su viaje a la Luna.

El 6 de abril de 2026, la misión Artemis II, parte del programa Artemis de la NASA (agencia espacial norteamericana), marcó un hecho histórico: cuatro astronautas, en una trayectoria que rodeó la Luna, rompieron el récord de la mayor distancia alguna vez alcanzada por los seres humanos a partir de la Tierra por medios propios. Eso también marcó la primera vez que ojos humanos pudieron ver en persona la cara oculta de la Luna.
Es un hecho histórico e impresionante. Pero, ante la escala del tamaño de nuestro sistema solar y del universo conocido, ese viaje también revela cuán “presos aún estamos a nuestro propio patio cósmico”, incluso después de milenios de existencia de la civilización humana que culminaron en los actuales desarrollos tecnológicos. Ese contraste en la escala de grandeza nos invita a reflexionar.
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Mensaje de esperanza

La exploración espacial tiene un mensaje de esperanza: el futuro de la humanidad puede ser mejorado en la Tierra al expandirse más allá de esta. Los astronautas de la misión Artemis II, al ir tan lejos y regresar, traen buenas noticias y muestran señales de que estamos retomando la era de la exploración espacial.
Curiosamente, el mensaje central del cristianismo también es descripto como buenas nuevas. Los cuatro evangelios relatan otra historia, similar por un lado y contrastante por otro. Mientras que, de forma semejante a la exploración espacial, la búsqueda por respuestas y la mejora de la vida puede apuntar hacia fuera de la Tierra, el mensaje bíblico no presenta al ser humano yendo en dirección al cosmos, sino a Dios viniendo hacia el ser humano.
Si, por un lado, cuatro astronautas viajan al espacio y vuelven para contar lo que otros nunca vieron, los cuatro evangelistas registran lo que algunos testigos vieron y proclamaron sobre la venida de quien entró en la historia para transformar el destino de la humanidad.
Esa diferencia es fundamental.
La última esperanza no está en un viaje que hacemos hacia afuera por nosotros mismos, sino en una intervención que viene a nuestro encuentro. La Biblia presenta a un Dios que no espera que la humanidad lo alcance por sus propios medios. Él vino hasta nosotros.
En un mundo marcado por grandes avances, pero también por limitaciones (tecnológicas, físicas y espirituales) eso lo cambia todo. Podemos avanzar, aprender, explorar. Y debemos hacerlo. Hay valor en el esfuerzo humano, en la ciencia, en la búsqueda por conocimiento y en el desarrollo humano.
Limitaciones humanas vs. poder de Dios
Pero esos avances también exponen un límite claro: por nosotros mismos, aún estamos confinados a una pequeña región del universo. El mensaje cristiano señala hacia algo mayor.
De forma simbólica, así como los astronautas de Artemis II viajan y regresan trayendo buenas noticias, hace unos dos mil años, Cristo vino, murió, resucitó y, según las Escrituras, ascendió a los cielos (Hechos 1:9-11). Y lo hizo con la promesa de que regresaría (Juan 14:1-3); no para dejarnos con nuestra propia capacidad de alcanzar la salvación, sino para que él mismo restaure todas las cosas (Apocalipsis 21:1-4).
La esperanza cristiana, que es compartida y enseñada por los Adventistas del Séptimo Día, entonces, no se trata solo de la expansión de la civilización hacia más allá de este planeta, sino la de su restauración plena. No se trata solo de alcanzar nuevos mundos, sino también de recibir acceso pleno a la creación, en una realidad renovada, sin las limitaciones actuales (Apocalipsis 21:5-7).
Ante eso, los avances de la exploración espacial pueden ser vistos con admiración y también con humildad. Eso nos muestra hasta dónde logramos ir. El evangelio revela hasta donde Dios fue para alcanzarnos.
Tal vez, el mayor contraste no esté en la distancia recorrida, sino en la dirección del movimiento.
Mucho antes de que nosotros intentemos ir al cielo, fue él quien vino a nosotros.
Josué Cardoso dos Santos es doctor em Física, astrónomo y profesor de ingeniería aeroespacial en la Universidad de Colorado, EE. UU.
Referencias:
[1] NASA, "Artemis II The first crewed Artemis flight marks a key step toward long‑term return to the Moon and future missions to Mars", Link: https://www.nasa.gov/mission/artemis-ii/. Consultado el 9 de abril de 2026.
[2] CNN, "Veja momento que Artemis II bate recorde histórico de distância percorrida Superando marca estabelecida pela Apollo 13 em 1970, astronautas percorreram mais de 406 mil quilômetros da Terra, com visão inédita do lado escuro da Lua", Link: https://www.cnnbrasil.com.br/ciencia/veja-momento-que-artemis-ii-bate-recorde-historico-de-distancia-percorrida/. Consultado el 9 de abril de 2026.
[3] BBC, "'Vimos o que nenhum humano jamais viu': o assombro dos astronautas da Artemis 2 após sobrevoar o lado escuro da Lua", Link: https://www.bbc.com/portuguese/articles/c4g8pd82pneo. Consultado el 9 de abril de 2026.