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Misión

Administradores de la multiforme gracia de Dios

¿Qué enseña la Biblia sobre el uso responsable y aprobado por Dios de los dones y talentos? ¿Cuál es el papel de cada persona que sigue ese precepto?


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En respuesta al inigualable don de Dios, que es la salvación, las personas utilizan sus dones y talentos para el servicio que honra el nombre del Señor. (Foto: Shutterstock)

El objetivo de este artículo es dar algunas sugerencias sobre cómo administrar bien la grandiosa gracia de Dios, por medio de los dones/talentos que él nos confió.  Solamente el cristiano transformado por la infinita riqueza de la gracia que Dios derramó abundantemente sobre nosotros (Efesios 1:7, 8) lo glorificará en salvar personas, por el uso fiel de cada don/talento. “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios” (1 Pedro 4:10).[i] “Los dones de Dios han de ser usados para la salvación de las almas”.[ii]

La palabra ‘gracia’ es la traducción del término griego χάρις (cháris), que generalmente significa ‘favor’, ‘bondad’, ‘generosidad’ (Romanos 3:24; Hechos 15:11). Considerando que, “todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios”, la salvación del pecador es don de Dios (Romanos 3:23; Efesios 2:8). La gracia divina tiene su centro en Jesucristo, el don indescriptible, y su perfecto sacrificio expiatorio, realizado por nosotros pecadores en la cruz (2 Corintios 9:15; 1 Corintios 1:18-24). Jesús es la “mejor dádiva del cielo”.[iii]

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Somos “justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús” (Romanos 3:24). Entonces, la gracia es un favor inmerecido que nosotros, pecadores, recibimos de Dios, por la fe en Cristo, gracias a “su bondad para con nosotros en Cristo Jesús” (Efesios 2:7).[iv] Para que la grandiosidad de la gracia divina sea proclamada, y conocida por todos los hombres, el Señor Jesucristo, al ser entronizado a la derecha del Padre, envió al Espíritu Santo. Y por medio del Espíritu dio dones especiales, y todas las “buenas cosas” (Hechos 1:8; Efesios 4:7-11; Mateo 7:11; Lucas 11:13).

“No podría haber dádiva más excelente. Él concedería todos los dones en uno y, por lo tanto, aquel poder convertidor, iluminador y sacrificial, que es el Espíritu Santo, sería su Dádiva”.[v] Cuando por el Espíritu Santo recibimos de corazón el continuo impacto de la gracia y amor de Dios en Cristo, habrá un cambio positivo en el uso de los dones/talentos que nos fueron confiados. Así como Pablo, el apóstol, al morir al yo, y vivir para Cristo, usaremos los dones para su gloria y la salvación de personas (Gálatas 2:20; Romanos 1:11, 14, 15; 1 Corintios 9:19-22).

Parábola de los talentos

Examinemos la parábola de los talentos, registrada en Mateo 25:14-30. Es parte de las parábolas de preparación, y aparece en el contexto profético de la inminente segunda venida de Cristo. Vivimos en esos días solemnes, que exigen consagración total a Cristo, sabio aprovechamiento del tiempo y diligencia en el trabajo. “Porque el reino de los cielos es como un hombre que, yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes” (versículo 14).

“El hombre que va a un país lejano representa a Cristo, quien, cuando dijo esta parábola estaba por partir de esta tierra para ir al cielo. Los “siervos” o esclavos de la parábola representan a los seguidores de Cristo”[vi] (Juan 12:26). Sabiamente, “A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos” (versículo 15). Un talento confiado por el Señor es un bien muy valioso, que solo puede ser evaluado a la luz de su infinito sacrificio por nosotros (1 Corintios 6:20; 1 Pedro 1:18, 19).

“El talento más exaltado no se origina en el hombre, sino que es el don de su Creador. […] La riqueza del mundo es un talento que Dios ha confiado”.[vii] Como fue mencionado, Dios confió dones especiales a sus siervos (Romanos 12:6-8; 1 Corintios 12:4-11; Efesios 4:11). Sin embargo, “esos dones de la gracia no deben ser confundidos con las virtudes cristianas descriptas como el fruto del Espíritu (Gálatas 5:22, 23)”.[viii]

Sin embargo, “Los dones especiales del Espíritu no son los únicos talentos representados en la parábola. Ella incluye todos los dones y talentos, ya sean originales o adquiridos, naturales o espirituales. Todos han de ser empleados en el servicio de Cristo”.[ix] Entonces, “El dinero, la influencia, el tacto, el tiempo y la energía, son talentos que se nos han confiado a fin de que seamos más útiles para los que nos rodean, y para que honremos más a nuestro Creador”.[x]

Los dos primeros siervos representan a los fieles mayordomos de la gracia de Cristo en misión. “Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos” (Mateo 25:16). “Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos” (versículo 17). El segundo siervo, aunque de capacidad inferior, también era diligente en el trabajo. Por su operatividad en la obra de su señor, igualmente logró el doble. “No se debe pasar el tiempo en ociosa espera, sino en diligente actividad”.[xi]

Por desgracia, no fue así en el caso del tercer siervo. En lugar de inmediatamente salir, y trabajar con diligencia, él enterró el talento en la tierra (versículo 18). “Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos” (Mateo 25:19). No sabemos el día del regreso del Señor, pero debemos trabajar con el sentido de la inminencia de su venida. El informe fue placentero solamente a los fieles y diligentes. Ellos podrían decir como Pedro: “porque no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído” (Hechos 4:20).

El primer siervo también podría declarar como Pablo: “Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo” (1 Corintios 15:10). “Cuanto más concentremos nuestros pensamientos en Cristo, más hablaremos de él a otros y mejor le representaremos ante el mundo”.[xii]

A pesar de las capacidades, el señor dio el mismo elogio a los dos siervos fieles: “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor” (Mateo 25:21, 23). Note que el señor no elogió la inteligencia y las capacidades, sino el carácter bueno y fiel desarrollado y probado en la misión. Tal carácter solo puede ser la obra de la gracia del Espíritu Santo (Juan 3:3, 5; 2 Corintios 5:17; Gálatas 2:20). “No es para quien tiene mayor número de talentos que se les dirá ‘Bien hecho’, sino a los que en sinceridad y fe usaron sus dones para el Maestro”.[xiii]

Las palabras dichas: “sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré” (Mateo 25:21, 23) indican que el buen uso de los dones aquí es una prueba preparatoria para la sociedad superior celestial, donde recibiremos “mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos” (Efesios 3:20). “La obra de la vida aquí es una preparación para la obra de la vida allá. Lo que somos ahora en carácter y servicio santo es el símbolo seguro de lo que seremos entonces”.[xiv]

¿Pero qué es ese gozo? “¿No lo sois vosotros […]? Vosotros sois nuestra gloria y gozo” (1 Tesalonicenses 2:19, 20). “El gozo de tu Señor” es “ver a los santos redimidos, salvados por la sangre de Jesucristo, por haber servido ellos de instrumento”.[xv] Esa alegría comienza aquí y ahora. El siervo infiel recibió capacidades y oportunidades, pero las rechazó. Enterró el talento, y profiriendo acusaciones falsas contra su señor, reveló un carácter “malo y negligente” (Mateo 25:24-26).

Uso de los dones

Él mismo admitió que su fracaso fue “premeditado e intencional”.[xvi] Si no evaluamos y valoramos las maravillas de la gracia de Dios en Cristo, los dones que Dios nos confió serán mal aplicados o decaerán. Para los que se rehúsen a administrar bien la abundante gracia de Dios en su carácter y en su vida, todo talento que les fue confiado se volverá una inversión inútil porque “El continuo mal uso de sus talentos, apagará del todo para ellos el Espíritu Santo, que es la única luz”.[xvii]

“Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos. Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado” (Mateo 25:28, 29). “Las oportunidades y las tareas rechazadas por una persona le serán dadas a otra que las aprovecha y hace lo mejor con ellas”.[xviii]

“Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes” (versículo 30). “La sentencia: ‘Echadle en las tinieblas de afuera’, coloca el sello divino sobre la elección que ellos mismos han hecho para la eternidad”.[xix] No olvidemos que somos mayordomos de la multiforme gracia de Dios en Cristo, y de un carácter, a ser preparado en misión para el inminente retorno del Señor.

“Cuando estimemos nuestros talentos a la luz de la cruz del Calvario, de tal manera viviremos para Cristo y dejaremos brillar nuestra luz delante de los hombres que nuestras vidas nunca más nos parecerán estrechas”.[xx] A propósito, antes de subir al cielo, el Señor Jesús ordenó a sus siervos la tarea de ir a predicar el evangelio a cada criatura en todo el mundo (Mateo 28:18-20; Marcos 16:15, 16).

Apocalipsis 14:6-12 es la gran comisión contextualizada para el tiempo del fin. “El mensaje no se ha debilitado con el transcurso del tiempo. Los requerimientos de Dios son tan justos y obligatorios ahora, tan frescos en su importancia, como son frescos y permanentes los dones de Dios”.[xxi] Para cumplir esta solemne misión que el Señor nos confió, necesitamos del Espíritu Santo de la gracia; supremo amor por Jesús, que es “el móvil de sus acciones”,[xxii] e intenso amor por las personas.

Responda ante su Señor: ¿Administro bien la multiforme gracia de Dios, preparando mi carácter para el regreso de Cristo, en diligente uso de los dones/talentos para su gloria, y la salvación de las personas?[xxiii] ¿Quién puede calcular el valor de una persona? “¿De quién son los talentos con los que estoy negociando? ¿He utilizado esos talentos para proporcionar la mayor gloria a Dios? ¿He duplicado los talentos que me han sido prestados?”[xxiv] ¿Entiende que “todos nuestros talentos pertenecen a Dios, y algún día habrá que devolverle el capital y los intereses”?[xxv]

Vea el video de la serie En esto creemos sobre los dones espirituales:


Referencias:

[i] A menos que se indique lo contrario, los textos bíblicos en este artículo serán de la versión Reina Valera 1960.

[ii] Mente, carácter y personalidad, t. 2, p. 654.

[iii] Exaltai-O, Meditação Matinal, Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileira, 1992, p. 208. [Traducción libre].

[iv] Versión RVR1995.

[v] WHITE, Ellen G. Minha consagração hoje, Meditação Matinal, 1989/1953, p. 36. [Traducción libre].

[vi] Palabras de vida del gran Maestro, p. 261.

[vii] Nuestra elevada vocación, p. 120

[viii] DEDEREN, Raul. “A Igreja”, em Tratado de teologia adventista do sétimo dia, 1ª ed. Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileña, p. 613. A seguir: Tratado de teologia adventista do sétimo dia.

[ix] Palabras de vida del gran Maestro, p. 263.

[x] Cada día con Dios, p. 66.

[xi] Palabras de vida del gran Maestro, p. 261.

[xii] El camino a Cristo, p. 89.

[xiii] Cuidado de Deus, Meditação Matinal, Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileña, 1995, p. 55. [Traducción libre].

[xiv] La educación, p. 307.

[xv] Consejos sobre la obra de la Escuela Sabática, p. 82.

[xvi] Nisto cremos, 10ª ed. Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileña, 2022, p. 274.

[xvii] Palabras de vida del gran Maestro, p. 299.

[xviii] Comentário bíblico adventista do sétimo dia, 1ª ed. Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileña, 2013, v. 5, p. 546.

[xix] Palabras de vida del gran Maestro, p. 299.

[xx] En los lugares celestiales, p. 62.

[xxi] La maravillosa gracia de Dios, p. 149.

[xxii] El camino a Cristo, p. 44.

[xxiii] Para un estudio adicional sobre el tema de los dones/talentos ver: “Dons e Ministérios Espirituais”, em Nisto cremos, 10ª ed. Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileña, 2022, p. 267-277; “Dons Espirituais”, em Tratado de teologia adventista do sétimo dia, p. 676-720; SILVA, Edinaldo Juarez. Impacto dos dons, 1ª ed. Tatuí, SP: Casa Publicadora Brasileña, 2011.

[xxiv] Mensajes selectos, t. 2, p. 209.

[xxv] Ibidem.

Wilson Borba

Wilson Borba

Sola Escritura

Las doctrinas bíblicas explicadas de manera simpe y práctica para la vida cristiana

Wilson Borba, bachiller en Teología, con maestría y doctorado en la misma área por el Centro Universitario Adventista de Sao Paulo (Unasp). Fue profesor y director del Seminario Adventista en Ecuador, y hoy es docente y director del Seminario Adventista Latinoamericano de Teología (SALT) de la Faculdade Adventista da Amazônia (Faama), en Brasil.