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Natanael Castro

Natanael Castro

Misión digital

Una visión ministerial y técnica de cómo evangelizar usando las herramientas digitales.

Simplicidad en primer lugar

Las actitudes simples que tienen que ver con la atención a las personas son fundamentales en el evangelismo digital (Foto: Fotolia y Eduardo Olszewski).

Hoy quiero presentarle un pensamiento que considero muy importante en el evangelismo digital, ¡la simplicidad! Particularmente, creo mucho en las ideas simples. Normalmente, este tipo de ideas suele sorprendernos por no ser técnica o tecnológicamente impresionante, pero, aun así, es funcional. En algunos casos nos sorprende aún más porque funcionan tan bien como aquellas que exigían ríos de dinero, meses de preparación y equipos de profesionales súper preparados.

Muchos se preguntan si necesitan ser profundos conocedores del área tecnológica para evangelizar utilizando los medios digitales. La respuesta a esa pregunta es: ¡no! No es necesario que usted sea diseñador gráfico, animador, programador o un gran orador para crear piezas gráficas, videos de alta calidad, aplicaciones para estudios bíblicos o sermones que convierten multitudes. Como ya hablamos un poco en el artículo anterior, no solo de tecnología de última generación, imágenes bonitas, videos y grandes sermones vive el evangelismo digital.

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Parsimonia

Me gusta pensar en la Navaja de Ockham o principio de parsimonia. Vamos a sintetizar de manera contextualizada el tema en cuestión. Este principio dice que, entre todas las soluciones posibles para un problema, debemos elegir la que representa un equilibrio entre la complejidad y el desempeño. O sea, no siempre la solución que presenta el mejor desempeño debe ser adoptada, pues en algunos casos esta es muy compleja o exige muchos recursos.

Para ejemplificar lo que estoy diciendo, imagine que quiere crear un equipo de instructores bíblicos digitales con su iglesia local. Para solucionar este problema, considere que usted tiene dos posibilidades: (1) desarrollar una aplicación para que interesados e instructores puedan conectarse y estudiar la Biblia juntos; (2) crear formularios en Google Forms para que los instructores los compartan con sus interesados y después intercambien ideas con ellos por WhatsApp, o por medio de una llamada, sobre el contenido estudiado.

En el primer caso, se tendrá que desarrollar una aplicación, lo que implica tiempo y dinero. En este proyecto, es necesario considerar que la aplicación debe funcionar en los principales modelos de smartphones del mercado. Además de eso, para que se pueda realizar el estudio, tanto el instructor como el interesado deberán instalar la aplicación. Para eso, es necesario tener espacio disponible en el teléfono, algo que no todos tienen hoy en día. Luego, deberán conectarse por medio de un usuario y contraseña, algún tipo de código de unión, cuenta de Facebook o Google o cualquier otra forma, lo que tampoco es tan simple para muchos. Sin contar con que tendrán que aprender cómo se usa la aplicación, además de innumerables factores técnicos por detrás que son parte del desarrollo de la aplicación.

En el segundo caso, lo único necesario es Internet. Los formularios de Google pueden abrirse en cualquier smartphone o computadora y no requieren espacio libre en el dispositivo. Es muy cierto que será necesario algún tipo de control manual para hacer el seguimiento de los estudios, pero, aun así, es viable, ¿no cree?

Abriendo un paréntesis, Google Forms funciona muy bien para este ejemplo por ser ampliamente conocido. Sin embargo, otro método tan simple y funcional como Google Forms es Esperanza, un chatbot desarrollado por la Iglesia Adventista del Séptimo Día para dar estudios bíblicos por medio del WhatsApp. Lea esto y después ingrese en adv.st/darestudio para saber cómo funciona este método de parejas misioneras con chatbot. Y no se preocupe, en otros artículos hablaremos más sobre ese tema.

¿Qué tan simple puede ser una idea?

Siempre que tengo una idea, principalmente en relación al evangelismo digital, la primera pregunta que me hago es: ¿qué tan simple y fácil será que las personas puedan entender? Más que bonito, ¡debe ser fácil! Necesita ser fácil para quien lo va a ejecutar, pero principalmente para quien recibirá el mensaje. Recuerde que, si por alguna razón alguien debe pensar, trabajar, y sufrir un poco, ese alguien es usted, no la persona que será alcanzada por lo que usted está proponiendo. Personalmente, considero que este es el punto más importante y por eso voy a repetirlo: ¡todo debe ser fácil y simple para quienes recibirán el mensaje!

A continuación, les presento tres puntos en los cuales apoyo esta idea de la simplicidad:

El evangelio requiere simplicidad

Una de las razones principales por las que creo en la simplicidad es, en primer lugar, porque el mensaje del evangelio debe ser presentado de forma simple. Elena de White, escritora considerada profetisa por los adventistas, afirma que “Cuando [Juan] testificaba de la gracia del Salvador, su lenguaje sencillo era elocuente por el amor que llenaba todo su ser” (Hechos de los apóstoles, p. 434).

Para la mente humana, eso puede parecer contradictorio, pues normalmente el mundo acostumbra a exaltar a los que hablan “difícil” y no demuestran simplicidad. Pero no se deje engañar, pues Elena de White también dice que “Como representantes de Cristo, los apóstoles iban a hacer una impresión definida en el mundo. El hecho de que eran hombres humildes no disminuiría su influencia, sino que la acrecentaría; porque las mentes de sus oyentes se dirigirían de ellos al Salvador” (Los hechos de los apóstoles, p. 19).

Sobre la predicación de Jesús, Elena de White dice que él usaba “palabras de gracia, tan sencillas y claras que les parecían bálsamo de Galaad” para el alma de aquellos que lo escuchaban (El Deseado de todas las gentes, p. 454), además de que Cristo hablaba a las personas “en lenguaje tan sencillo que no podían dejar de entenderlo” (El evangelismo, p. 45).

Si ese evangelio es simple y su mensaje debe ser presentado de forma simple, es nuestro deber darle la debida importancia a este aspecto. Ya lo dije y lo reitero: sea cual fuere la estrategia o tecnología adoptada, la simplicidad del mensaje y la fácil comprensión deben estar en primer lugar.

No es necesario reinventar la rueda

En este punto, quiero resaltar la importancia de unir talentos y recursos. Debemos comprender que, como partes del cuerpo de Cristo, cada uno deba hacer su parte y, así, uno suma al trabajo del otro.

En 1 Corintios 3:6, vemos que esta unión de esfuerzos es un principio bíblico: “Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios”. De la misma forma, Jesús, al hablar de la cosecha para el reino de Dios, dice: “Porque en esto es verdadero el dicho: Uno es el que siembra, y otro es el que siega” (Juan 4:37). Como puede notar en los dos versículos citados, no es que uno roba el trabajo del otro, sino que solo suma al trabajo realizado por el otro, y, de esa forma, ambos contribuyeron para la salvación de esas personas.

De esta forma, si usted no sabe predicar o transmitir en vivo, no debe preocuparse. Puede invitar a un amigo a ver una de las tantas transmisiones en vivo producidas por los canales oficiales de la Iglesia o de Nuevo Tiempo. Si no tiene un equipo cinematográfico para producir películas, series y videos, recomiende a un amigo Feliz7Play. Si no sabe crear imágenes bonitas, vaya al Instagram de la Iglesia y utilice las fotos que son publicadas allí. Si no sabe dar estudios bíblicos, puede usar uno de los diversos recursos creados y puestos a disposición por la Iglesia. Por cierto, hablaremos específicamente sobre eso en otro artículo.

Debe saber que motivar y acompañar a una persona mientras esta mira contenido espiritual producido por otras personas también es evangelismo digital. ¿Es muy simple solo seleccionar materiales y compartirlos? Tal vez. ¿Pero quién dice que el evangelismo digital tiene que ser complejo?

Hoy, la Iglesia produce los más diversos contenidos en blogs, sitios web, YouTube, Facebook, Instagram, WhatsApp y plataformas específicas como Feliz7Play y NT Play. Además de Esperanza, una estrategia dinámica y que se adapta a las más diversas estrategias de evangelismo. Todo eso está a nuestra disposición, para crecimiento propio, pero principalmente, para compartir con aquellos que todavía no conocen estas verdades tan preciosas.

Si usted tiene una idea específica para su localidad, familia, iglesia o distrito, evalúe primero si el material que ya está disponible puede ser utilizado en esa estrategia. A veces desperdiciamos mucho tiempo y dinero produciendo material o estrategias redundantes, y poco tiempo planeando como realmente seremos relevantes para las personas.

Y al ejecutar su estrategia, trabaje al máximo con las personas de su iglesia. Valore los talentos potenciales. Desarrolle los talentos de ese adolescente que dibuja bien, pero que participa poco y nada en la iglesia. Llame a quien que nunca tocó una cámara para que le ayude a grabar. Pida a la persona más tímida de la iglesia que cree los grupos de WhatsApp que se usarán para entrar en contacto con los interesados. Si usted es un buen diseñador, llame a alguien que no sabe nada para que lo ayude. Si no sabe cómo crear estudios bíblicos en Google Forms, pídale a uno de los adolescentes que busque videos en YouTube y que lo haga para usted.

Fuimos llamados a cuidar

“El Salvador dio su vida preciosa para establecer una iglesia capaz de cuidar de las almas entristecidas y tentadas” (El Deseado de todas las gentes, p. 595). Si Cristo dio su vida por eso y nosotros somos la iglesia, entonces, este es nuestro deber: ¡Cuidar de las almas entristecidas!

En el tema anterior, hablamos bastante sobre compartir materiales a otras personas y también hablamos sobre ser relevantes para ellas. El uso de la expresión “relevante para las personas” fue totalmente intencional. Es la idea de compartir contenidos y materiales significativos para la persona en cuestión. Se trata de mostrar que usted se preocupa por las personas.

Quiero resumir esta parte en 5 consejos básicos:

  1. Conozca a la persona. Para ser relevante para una persona, usted debe conocerla. Si esa persona enfrenta problemas en su matrimonio o en la educación de los hijos, comparta materiales de esa naturaleza. Si es una persona con problemas de salud, busque ese tipo de materiales para ayudarla.
  2. Sea personal. No reenvíe links o materiales en grupos de WhatsApp. Es mucho más significativo cuando la persona recibe un mensaje con su nombre en privado. Evite textos largos y palabras formales en estos casos.
  3. Hable con la persona naturalmente, muéstrele que usted está hablando directamente con ella y de forma personal.
  4. Muestre su interés. Además de los contenidos de evangelismo, envíele mensajes de texto o audio a la persona para preguntarle cómo está, si necesita algo. Temprano por la mañana, dígale que orará por ella durante el día y pregúntele si tiene algún pedido especial. Una buena canción siempre ayuda. Si se encuentra con una buena canción, ¿por qué no compartirla con esa persona y decirle que se acordó de ella?
  5. Cuando usted comparte el link de algún contenido, después de un tiempo pregúntele a la persona si le gustó, si tiene alguna duda. Muéstrele su disposición para ayudarla y para conversar sobre el tema.

Espero que este artículo lo haya ayudado a comprender la importancia de lo simple. Recuerde que el evangelismo digital no es prender una cámara, sino cuidar de personas reales, con sentimientos y dolores, por medio del ambiente digital.

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