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Josanan Barros

Josanan Barros

Primero Dios

Historias y pruebas de fidelidad a Dios en todos los momentos y circunstancias de la vida

Movidos por principios: la verdadera adoración

Cada acción de un cristiano debe estar en armonía con las orientaciones encontradas en la Biblia (Foto: Shutterstock).

Siempre que estoy viajando le pido a Dios que ponga en mi camino a personas con quienes pueda conversar y presentar el amor de Cristo. Siempre que inicio una conversación con ellas, llegamos a un tema espiritual. Voy hablando, hablando y después surgen preguntas. “Usted ¿es religioso?”. Respondo positivamente. Enseguida, la curiosidad es a qué iglesia pertenezco. ¡Y digo que soy adventista del séptimo día!

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Y eso genera otras indagaciones: ¿Cómo es la Iglesia Adventista? ¿Cómo funciona? En algunos momentos, he respondido de una u otra manera, pero hace algún tiempo he dicho lo siguiente: la Iglesia Adventista del Séptimo Día es movida por principios bíblicos. Lo que hacemos y creemos debe estar basado en la Palabra de Dios.

Los principios confirman la adoración

Y ¿saben por qué los principios son importantes? Son ellos los que confirman la verdadera adoración. Solo podemos saber si estamos adorando de la manera correcta si estamos basados en principios bíblicos. No es lo que pensamos que es lo mejor, no es lo que creemos que es más fácil. Es lo que el principio bíblico aconseja. Es por eso que nosotros no guardamos el miércoles o el domingo como día de adoración. Guardamos el sábado debido al principio bíblico. Observemos algunos ejemplos:

La ofrenda de Saúl

Podemos verlo en la historia de Saúl, cuando Dios lo orientó a través del profeta Samuel. Era claro que el rey debía destruir completamente a los Amalecitas, todas las personas y animales. Después de la batalla, el profeta se acercó a Saúl, oyó el ruido de algunos animales y preguntó:

— Saúl, ¿qué es ese ruido que estoy oyendo?

Y Saúl, hinchió el pecho y respondió:

— Ah, ¡hasta me felicitarás! ¡Guardé lo mejor de los animales para ofrecer a Dios en adoración!

La Biblia dice que la respuesta del profeta fue: “Mejor es obedecer que sacrificar; prestar atención mejor es que la grasa de los carneros” (1 Samuel 15:22). En otras palabras, lo que Dios espera del hombre no es simplemente sacrificios y adoración, y sí sacrificios y adoración basados en principios bíblicos.

La adoración es el centro del gran conflicto

La cuestión principal alrededor del gran conflicto es a quién y cómo vamos a adorar. Satanás no quiere que adoremos a Dios, pero si decidimos hacerlo, el enemigo intentará llevarnos a actuar de la manera incorrecta. Él sabe que adorar a Dios de la forma contraria a lo que fue revelado y no adorar es lo mismo. Por eso los principios que mueven la adoración son tan importantes.

Bíblicamente, diezmar y ofrendar es un acto de adoración. “Honra a Jehová con tus bienes y con las primicias de todos tus frutos” (Proverbios 3:9). Por eso, lo que hacemos y cómo hacemos la devolución de los diezmos y ofrendas debe estar fundamentado en claros principios bíblicos.

Cuando la Iglesia Adventista comenzó, no existían orientaciones específicas sobre la devolución de los diezmos y ofrendas. Ante eso, los primeros adventistas comenzaron a preguntar cómo debería ser la adoración financiera de la denominación. Los pastores ¿serían asalariados? ¿De qué manera los diezmos y las ofrendas debían ser recogidos y distribuidos?

Principios financieros de adoración

Se formó una comisión de estudios para responder a estas preguntas. Esta estaba compuesta por cinco pastores: Jaime White, D. M. Canright, S. N. Haskell, J. N. Andrews y Urías Smith. Ellos estudiarían los principios bíblicos sobre la adoración financiera. Después de meses de análisis, escribieron un libro sobre lo que encontraron en la Biblia. Mucho de lo que hacemos hasta hoy como Iglesia está basado en los descubrimientos de ese grupo. Veamos algunos:

Recursos para el ministerio y el uso del diezmo

Ellos descubrieron que la fuente de pago para los pastores debía ser el diezmo. “Yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel como heredad por su ministerio, por cuanto ellos sirven en el ministerio del Tabernáculo de reunión” (Números 18:21). Este pasaje dice que el diezmo pertenece al Señor y él decidió que debería ser usado para la manutención de los levitas. Entonces se decidió que los pastores adventistas, así como los levitas, debían ser mantenidos con recursos de diezmo.

La riqueza y pobreza promedio en Israel

Otro principio encontrado por los pioneros adventistas está en Números 18:20. “Jehová dijo a Aarón: «De la tierra de ellos no tendrás heredad ni entre ellos tendrás parte. Yo soy tu parte y tu heredad en medio de los hijos de Israel”. Aquí hay algo bellísimo para comprender. No había ningún problema de que alguien fuera muy rico en Israel, pero la manera de volverse rico allí era recibir un pedazo de tierra para criar animales, plantar y adquirir riquezas.

Once tribus tenían su herencia, su tierra. Una tribu, sin embargo, no recibió tierras en Canaán. ¿Saben cuál? La de los levitas. Ellos no tenían forma de plantar grandes porciones de tierra ni de criar grandes cantidades de ganado. Dios había dicho: ¡Yo soy la riqueza de ustedes! Recibiendo de los diezmos, ellos nunca podrían llegar a ser los más ricos de Israel, tampoco eran los más pobres, pero vivían en el promedio del 10% (diezmo) de la riqueza y de la pobreza de Israel.

La Iglesia Adventista vio en ese principio que los pastores deberían ganar del diezmo, pero no al punto de volverse millonarios. Hablando de manera clara, esta idea de pastores multimillonarios, que aparecen en las listas de los hombres más ricos, comprando aviones privados, haciendas y ranchos ganaderos, es una aberración bíblica. Si un adventista desea volverse millonario no hay ningún problema, siempre que no reciba su salario de la denominación.

Todo lo que vimos hasta aquí muestra una base bíblica para las cuestiones financieras de la Iglesia, pero los primeros miembros todavía tenían varias preguntas: ¿Cómo debían recogerse los diezmos? ¿Cómo sería el proceso de pago de los pastores? ¿Cada templo debería pagar a su propio pastor? Estas preguntas también tienen una fuerte base bíblica y veremos las respuestas en el próximo artículo.

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