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Janete Suárez

Janete Suárez

Educación familiar responsable

La importancia de la educación en el hogar en el cotidiano de la familia

¿Cuál es nuestro legado a la próxima generación?

Trabajar para construir la generación más saludable de la historia es un legado importante. (Imagen: shutterstock)

Entre los días 21 de enero y 21 de febrero de 2020, los ciudadanos ingleses recibieron la invitación a responder una encuesta titulada #5BigQuestions. La encuesta contiene cinco preguntas cortas, y tuvo como objetivo promover el diálogo a nivel nacional sobre los menores de cinco años, a fin de construir la generación más saludable de la historia. El objetivo es que la población reconozca que todos tienen un papel en garantizar bases sólidas y saludables que posibilitarán resultados a lo largo de la vida de las próximas generaciones. Para los coordinadores de la encuesta, existe una fuerte correlación entre el bienestar de los padres o responsables y el desarrollo de sus hijos en los primeros años. Eso justifica la importancia de apoyar a los niños y familias durante ese período crucial de sus vidas.

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Trabajar para construir la generación más saludable de la historia es un legado importante. Pero hay otros. Hay legados que dejaron los que buscan beneficiar a la humanidad y construyen estructuras físicas importantes y necesarias como puentes, túneles, abrir caminos, usinas, conservatorios o también pozos artesianos en áreas de sequía. Otros legados se construyen en forma de catedrales, universidades, museos, bibliotecas, edificios, monumentos artísticos, etc. Y también hay legados que son fruto de invenciones, descubrimientos e investigaciones en las más diversas áreas de la ciencia y la tecnología. Muchos de esos legados son de gran beneficio para las generaciones actuales y posteriores.

La idea de legado

La historia nos muestra que hay personas que dejaron legados sin haber construido un edificio, un puente, una pared ni haber participado en investigaciones o invenciones. Es una prueba de que todos podemos impactar la vida de alguien independientemente de los recursos financieros y académicos. Legado, por lo tanto, no es solo herencia, testamento, bienes y recursos. Tiene que ver con relaciones mutuas y dinámicas en las cuales se transmiten valores y actitudes de una generación a otra con el propósito de transformar vidas (Boston, 1976).

La Biblia enumera muchas personas como fuentes de inspiración para todo padre, madre y maestro/a que desea dejar un legado a las próximas generaciones. Son personas como nosotros, pero que planearon vivir teniendo como base la verdad. Y como parámetros, valores y principios saludables que transmiten a los hijos. Una de esas personas fue David. El doctor Brian Dodd (2015), especialista en liderazgo, recurre al libro de 1 Crónicas 28 y 29, donde el rey David, que se acerca a la muerte, mira a su hijo Salomón, el futuro rey, y dice: “Y tú, Salomón, hijo mío…” Y entonces describe un bello modelo de legado para la próxima generación resumido aquí en diez tópicos.

Diez tópicos

Usted deja un legado cuando practica el discipulado. En el versículo 9 del capítulo 28 de 1 de Crónicas, David dice: “Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, y sírvelo con corazón perfecto y ánimo voluntario”. Dejar un legado significa contar a los más jóvenes sobre quién es Dios, lo que él hizo por usted, hablar de su bondad y fidelidad.

Usted deja un legado cuando incentiva. La próxima generación está muriendo por falta de inspiración. David dice, en el versículo 10: “Ahora que el Señor te ha elegido para que edifiques casa que sea su Santuario, ¡Esfuérzate, y hazla!”

Usted deja un legado cuando trata de equipar. Es necesario transmitir a la próxima generación nuestros conocimientos, habilidades, proyectos, experiencias y también nuestros sueños. Esto es lo que hizo David, según lo registrado en los versículos 11 y 12.

Usted deja un legado cuando ofrece lo que tiene de valor. En los versículos 13 a 19, David provee una lista de recursos y su propio apoyo al hijo para que complete la construcción del templo.

Usted deja un legado cuando capacita. Hay niños y jóvenes inseguros. Es vital que sepan que usted los apoya. David le dijo a su hijo en el versículo 20: “¡Anímate, esfuérzate, y ejecuta la obra! No temas, ni desmayes, porque Dios, el Señor mi Dios, estará contigo. No te dejará ni te desamparará, para que acabes toda la otra para el servicio del templo del Señor”.

Usted deja un legado cuando reafirma a alguien públicamente. A veces, es necesario prestar nuestra influencia mostrando a otros que la mano de Dios está presente con nuestro hijo, o alumno. El rey David se refirió a su hijo como “Solo a mi hijo Salomón eligió Dios” (1 Crónicas 29:1).

Usted deja un legado cuando le recuerda a la próxima generación que hay un trabajo que hacer. David dijo al pueblo: “El es joven inexperto, y la obra grande”. Es necesario ser transparente, auténtico y honesto con la próxima generación, llamándola a la responsabilidad.

Usted deja un legado cuando señala a Dios. David deja claro a su hijo en el versículo 1 que “el templo no es para hombre, sino para el Señor, para Dios”. A pesar del privilegio de recibir la honra por el templo, que inclusive llevará el nombre del hijo, David le recuerda que no se trata de él sino de Dios.

Usted deja un legado cuando tranquiliza. El rey David le recordó a Salomón que el proyecto estaba bien encaminado, presentando en los versículos 2 y 3 del capítulo 29 la lista de lo que ya existía. A veces, es preciso recordarles a nuestros hijos y alumnos que no están solos en sus desafíos, que pueden contar con nuestro apoyo, experiencia y provisión.

Usted deja un legado cuando confía. En los versículos 5 al 9, el rey David pregunta al pueblo: “¿Quién quiere hoy ofrendar hoy voluntariamente para el Señor?” Confiar implica dar libertad de elección a los hijos y alumnos, inclusive la libertad de consagrar la vida al Señor. Haga su parte y confíe, así como David, que “se alegró mucho y alabó al Señor” por la decisión del pueblo.

Hay miles de personas que solo se las recuerda cuando su nombre está escrito en una lápida. Haga mucho más que eso. Trabaje en favor de la próxima generación enseñándola, orientándola y capacitándola para una vida de sentido. Sobre todo, no olvide de vivir y transmitir el legado de ser feliz, temer al Señor y alegrarse en sus mandamientos.  La promesa es que “sus descendientes serán poderosos en la tierra, la generación de los rectos será bendita” (Salmo 112:1, 2).


Referencias:

Boston, B. O. The sorcerer’s apprentice: A case study in the role of the mentor. 1976. (ERIC Document Reproduction Service No. ED 126671).

Dodd, B. (2015) 12 Steps To Leaving A Godly Legacy To The Next Generation. https://briandoddonleadership.com/2015/04/25/12-steps-to-leaving-a-godly-legacy-to-the-next-generation/

 

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