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Helio Carnassale

Helio Carnassale

Manteniendo la visión

Teólogo, y magíster en Ciencia de las Religiones por la Universidad Metodista de São Paulo, Brasil. Fue pastor de iglesias y fue orador de la Voz de la Profecía. Trabajó en la Casa Publicadora Brasileña, Superbom, Unasp y desde 2015 es el director de Libertad Religiosa y Espíritu de Profecía de la sede sudamericana adventista.

Los principales temas tratados en los escritos de Elena de White – Parte 2

En sus escritos, Elena de White siempre colocaba la Biblia como centro de la predicación y de la vida cristiana. (Foto: White Estate)

En el artículo anterior se presentaron tres de los principales temas tratados en los escritos de Elena de White:

  1. El amor de Dios
  2. El gran conflicto
  3. Jesús, la cruz y la salvación

Ahora trataremos tres temas más:

  1. La centralidad de la Biblia
  2. La segunda venida de Cristo
  3. El cristianismo práctico y el desarrollo del carácter cristiano

 

  1. La centralidad de la Biblia

Desde el inicio hasta fin de su ministerio, Elena de White exaltó la Biblia como la única regla de fe y práctica para el cristiano. Para ella, las Santas Escrituras son la expresión de la voluntad de Dios y proporcionan el conocimiento que conduce a una relación salvífica con Jesús.

Ella declaró: “En su Palabra, Dios comunicó a los hombres el conocimiento necesario para la salvación. Las Santas Escrituras deben ser aceptadas como dotadas de autoridad absoluta y como revelación infalible de su voluntad. Constituyen la regla del carácter; nos revelan doctrinas, y son la piedra de toque de la experiencia religiosa” [1].

En 1903, en un artículo publicado en la revista Review and Herald, Elena de White hizo otra declaración impresionante en la que comparaba sus escritos y la Biblia: “Poco caso se hace de la Biblia, y el Señor ha dado una luz menor para guiar a los hombres y las mujeres a la luz mayor” [2]. Aquí ella se refirió a sus escritos como una luz menor. Eso no significa calidad o grado inferior de inspiración, sino que se refiere al propósito y la función de su obra, que es conducir a personas a la luz mayor, las Sagradas Escrituras.

Elena nunca colocó sus escritos por sobre la Biblia, y siempre señalaba la Palabra de Dios. Ella hizo incontables llamados para que las personas leyeran, estudiaran e investigaran los escritos Sagrados. Tenía la profunda convicción de que toda doctrina y verdad tenía que ser probada solo por la Biblia.

  1. La segunda venida de Cristo

La segunda venida de Cristo es un tema de gran relevancia en los escritos de Elena de White. A partir de su conversión, en 1840, durante el movimiento millerita, la idea de la cercanía de la venida del Señor comenzó a dominar su vida con gran impacto. En su obra, este tema está integrado en cada uno de los principales asuntos que ella escribió. “Todos los discursos que damos han de revelar claramente que estamos esperando, trabajando y orando por la venida del Hijo de Dios. Su venida es nuestra esperanza. Esta esperanza ha de estar vinculada con todas nuestras palabras y obras, con todas nuestras asociaciones y relaciones” [3].

Para el historiador y autor adventista George R. Knight, la visión de Elena de White en cuanto al inminente regreso del Señor “tenía un sentido de cercanía que demandaba urgencia en la predicación de su mensaje a todo el mundo, en el menor tiempo posible”[4].

Ella escribió: “Haced resonar la alarma en todo el país. Decid a la gente que el día del Señor está cerca y que se ha aproximado con mucha prisa. Nadie quede sin amonestar. […] No tenemos tiempo que perder”[5]. Y más: “La segunda venida del Hijo del Hombre ha de ser el tema maravilloso que se mantenga ante la gente. He aquí un tema que no debe descartarse de nuestros discursos”[6].

Knight también presenta un estrecho vínculo entre los escritos de Elena de White sobre el regreso de Jesús y los libros de Daniel y Apocalipsis. Él afirmó que “esos libros y el escenario del fin del tiempo que presentan, se encuentran en un lugar especial en sus escritos y enseñanzas” [7]. Hay muchas menciones y alusiones a esos dos libros bíblicos en muchas partes de su obra.

Entre las partes más conmovedoras e inspiradoras de todo lo que Elena de White escribió, se encuentran las descripciones del regreso de Jesús, de la resurrección de los justos y de la vida en la tierra renovada, señalando inequívocamente un sentido de realidad de tales eventos, lo que proporcionó la dirección y orientación de toda su vida.

  1. El cristianismo práctico y el desarrollo del carácter cristiano

En la comprensión de Elena de White, la fe cristiana debe ejercer influencia en todos los aspectos de la vida. “El cristianismo verdadero transforma la persona de adentro hacia afuera. Cambia el corazón y cuando esa transformación es verdadera, se revela en las relaciones familiares, en la escuela, en el trabajo y hasta en el uso del tiempo libre” [8].

De acuerdo con George R. Knight, Elena presenta en sus escritos un concepto de cristianismo práctico, una religión que se nota en las acciones. El cristiano genuino debe vivir de manera semejante a la de Jesús, y no de acuerdo con el otro modelo, que son los principios del reino de las tinieblas. Desde su perspectiva, solo hay dos caminos: el reino de Satanás o el reino de Dios; el dominio del egoísmo o el dominio del amor.

Por medio de la gracia de Cristo implantada en el corazón se produce el cambio a una vida de acuerdo con la voluntad de Dios. Ella escribió: “Cuando un hombre se convierte a Dios, adquiere un nuevo gusto moral, le es dada una nueva fuerza motriz y ama las cosas que Dios ama, pues su vida está unida con la vida de Jesús” [9]. En resumen, los cristianos deben ser como Jesús en su vida diaria, mediante la gracia fortalecedora de Dios.

De la misma manera como el amor es la característica principal de Dios y se encuentra en el centro del gran conflicto, debe estar en el centro del desarrollo de un carácter verdaderamente cristiano, que se exprese en la dimensión práctica de la vida cotidiana. Ella escribió: “Siempre que hay unión con Cristo, hay amor. No valen nada cualesquiera sean los otros frutos que demos, si falta el amor. El amor a Dios y a nuestros prójimos es la misma esencia de nuestra religión” [10].

Con ese pensamiento, completamos esta serie de dos artículos en los que se destacaron seis de los principales temas tratados en los escritos de Elena de White. Como afirmó Knight, “no son los únicos […] pero posiblemente sean los asuntos fundamentales y los que se destacan prominentemente en toda su obra” [11]. Nos ayudan a entender su base teológica y sirven para integrar los diversos hilos de su pensamiento que forman una red unificada de conceptos.

Que el Señor nos ayude a amar y a entender la bendición que sus escritos son para cada individuo y para la iglesia.


Referencias

[1] White, Elena de. El Conflicto de los siglos. Florida, Bs. As. Asociación Casa Editora Sudamericana, 2000,  p. 9.

[2] White, Elena de. El Colportor Evangélico. Florida, Bs.As. Asociación Casa Editora Sudamericana, 1999, p.130.

[3] White, Elena de. El evangelismo. Florida, Bs. As.: Asociación Casa Editora Sudamericana, 1975, p.164.

[4] Knight, George R. Introducción a los escritos de Elena G. de White. Florida, Buenos Aires, Argentina: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2014, p.150.

[5] White, Elena de. El evangelismo. 1975   p. 163.

[6] Ibíd., p. 164.

[7] Knight, George R. Introducción a los escritos de Elena G. de White. Florida, Buenos Aires, Argentina: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2014, p.151.

[8] Ibíd., p.163.

[9] White, Elena de.  Mensajes selectos, 1966, t. 1, p. 394.

[10] Ibíd., p.395.

[11] Knight, George R. Introducción a los escritos de Elena G. de White. Florida, Buenos Aires, Argentina: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2014, p.145.

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