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Carolyn Azo

Carolyn Azo

Desafíos espirituales

Reflexione sobre las vicisitudes de la vida en su caminar diario con Dios y sepa que aún existe esperanza.

En busca de la felicidad

Los cereales, las frutas carnosas, los frutos oleaginosos, las legumbres y las hortalizas constituyen el alimento escogido para nosotros por el Creador. (Imagen: shutterstock)

Sara es una joven que busca diariamente a Dios. No está satisfecha con esa relación espiritual y está en busca de una vida más plena con Jesús. Ha pasado un poco más de dos años desde que fue diagnosticada con depresión. A pesar de que lleva tratamiento psicológico y psiquiátrico aún no encuentra la plenitud de la vida.

La joven intentó acabar con su vida, dos veces, el ante año pasado. Sin embargo, gracias a Dios, el tratamiento le ha ayudado a alejar de su mente esos pensamientos suicidas. Ella reconoce el poder de Dios en su vida. A pesar de que vive lejos de su familia ha tenido que salir adelante dependiendo enteramente de Dios. Su caso ya fue más complicado, también sufrió de ataques de pánico. Ella se preguntaba, el porqué no podía ser feliz si tenía a Dios en su corazón. Estaba cansada de escuchar el canto cristiano que dice: “La alegría está en el corazón de quien ya conoce a Jesús”, porque no vivía esa felicidad.

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A pesar de la tristeza que la abrumaba por momentos en su día, sabía que solo de rodillas podría encontrar paz y tranquilidad para su abatido corazón.

Sara asiste a un grupo de oración los sábados por la tarde en su iglesia local, y dentro del grupo hay una mujer de nombre Olga, que siempre está sonriente. Sin embargo, sabe que la vida que esa mujer lleva no es nada fácil. Ella se pregunta cada vez que la ve, ¿cuál será su secreto para ser feliz?

Cierto día, después de una de las reuniones de oración, Olga, la de sonrisa amplia, se le acercó y le preguntó cómo estaba. Hace un mes que Olga había agregado a Sara a un grupo de whatsapp de ayuno y oración, y le preguntó cuál había sido su experiencia con el ayuno. Ya que Sara había participado tres veces en el mes.

Ella le respondió que se sentía bien, pero que no sabía en qué momento volvería a recaer en alguna crisis de depresión. Olga le contó su experiencia con el ayuno y cómo Dios le ha ido mostrando los beneficios del mismo.

Sara, a su vez, recordó que su mejor amiga, que es psicóloga, le había comentado que la alimentación influye en el estado de ánimo. Fue así que Sara y olga compartieron sus conocimientos sobre el ayuno y la alimentación. Y llegaron a la conclusión de que la alimentación saludable y el ayuno son importantes para una mente sana y lúcida.

Al llegar a casa, Sara pensó en lo que su mejor amiga le había  dicho y en lo que había conversado con Olga. Dobló sus rodillas y le pidió a Dios sabiduría para cuidar mejor de su cuerpo que es templo del Espíritu Santo (1Corintios 6:19).

La oración de Sara resuena en mi mente: “Señor Jesús, mi amigo fiel, mi Padre de amor. No me han enseñado a depender de otro solo de ti, y sé que si te tengo a ti debo ser feliz, pero aún no lo soy. Por favor, ayúdame a ser feliz. ¡Quiero ser feliz! ¡Por favor ayúdame!”, clamó Sara.

Al día siguiente, muy temprano en la mañana, le vino a su mente la idea de poner en práctica la dieta del profeta Daniel y sus amigos. Recordó la historia bíblica que puede ser encontrada en el libro de Daniel capítulo 1 y el relato bíblico de la creación (Génesis 2:9). Ese día, Sara se sintió agradecida y feliz de que Dios haya contestado su oración por medio de la orientación bíblica.

La dieta original

El versículo que relata la alimentación de los cuatro hebreos se encuentra en Daniel 1:12 y dice: “Te ruego que hagas la prueba con tus siervos por diez días, y nos den legumbres a comer, y agua a beber”. Si vamos al Comentario Bíblico Adventista (en portugués) encontraremos en la página 837, que legumbres viene del hebreo zero ‘im, alimento derivado de plantas”, como cereales y vegetales. De acuerdo con la tradición judaica, frutas rojas también se incluían en este término. Ya que támaras son parte de la dieta básica en Mesopotamia, es probable que estuviesen incluídas.

Al ir al libro de Génesis capítulo 2:9, leemos: “Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y del mal”. El Comentario Bíblico Adventista amplía más esta visión al decir: “…le fue bien providenciada toda espécie de vegetación que atendiese las necesidades y el placer. Flores, árboles y arbustos le gratificaban los sentidos con fragancia, se deleitaban sus ojos con bellas formas y colores encantadores y le agradaban al paladar con deliciosos frutos. El Edén pasó a representar, para siempre, el más elevado concepto que el hombre puede tener de excelencia terrena”.

Sara asoció estos dos versículos a la salud física y mental y decidió practicar la dieta bíblica por siete días y encontrar una respuesta para su exhausto sistema emocional. Grande fue su sorpresa cuando al cabo de algunos días, Sara comenzó a sentir una gran mejoría emocional. Se sentía contenta y plena. Si la vieras te darías cuenta que su sonrisa es contagiante. Ella no solo cambió su alimentación, sino que pasó a hacer de Jesús el huésped de su casa y a ser más proactiva y sociable.

Hoy en día, ella comparte su experiencia personal con amigos cercanos para que puedan experimentar la misma felicidad y plenitud que ella siente. Practicando no solo una alimentación saludable, sino los otros siete remedios naturales.

Repasemos algunos párrafos de la escritora norteamericana Elena de White sobre la alimentación.

Salud y alimentación

Remedios naturales. El aire puro, el sol, la abstinencia, el descanso, el ejercicio, un régimen alimentario conveniente, el agua y la confianza en el poder divino son los verdaderos remedios. Todos debieran conocer los agentes que la naturaleza provee como remedios, y saber aplicarlos. Es de suma importancia darse cuenta exacta de los principios implicados en el tratamiento de los enfermos, y recibir una instrucción práctica que le habilite a uno para hacer uso correcto de estos conocimientos. (Consejos sobre salud, págs. 89, 90) – año 1905.

Los cereales, las frutas carnosas, los frutos oleaginosos, las legumbres y las hortalizas constituyen el alimento escogido para nosotros por el Creador. Preparados del modo más sencillo y natural posible, son los comestibles más sanos y nutritivos. Comunican una fuerza, una resistencia y un vigor intelectual que no pueden obtenerse de un régimen alimenticio más complejo y estimulante. (Consejos sobre el régimen alimenticio, pág. 95) – año 1905.

El cerebro debe estar sano—El cerebro es el órgano y el instrumento de la mente, y controla todo el cuerpo. Para que las demás partes del organismo estén sanas, el cerebro tiene que estar sano. Y para que el cerebro esté sano, la sangre debe ser pura. Si la sangre se mantiene pura mediante hábitos correctos relativos a la comida y la bebida, el cerebro recibirá adecuada nutrición.—Special Testimonies, Serie B, 15:18, 13 de abril de 1900; Counsels on Health, 586, 587.

Otro mal grave es el de comer a deshoras, como por ejemplo después de un ejercicio violento y excesivo, o cuando se siente uno extenuado o acalorado. Inmediatamente después de haber comido, el organismo gasta un gran caudal de energía nerviosa; y cuando la mente o el cuerpo están muy recargados inmediatamente antes o después de la comida, la digestión queda entorpecida…. Hay una estrecha relación entre el cerebro y el estómago, y cuando éste se enferma se sustrae fuerza nerviosa del cerebro para auxiliar a los órganos digestivos debilitados. (Consejos sobre el régimen alimenticio, pág. 129) – año 1905.

Tomar la decisión de alimentarse saludablemente y equilibradamente no es fácil al inicio, pero traerá una grande recompensa al cuerpo si se desarrolla el hábito.

*Los nombres de la historia son ficticios para proteger la integridad de las personas. Dado a que el hecho es real.

 

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