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Carolyn Azo

Carolyn Azo

Desafíos espirituales

Reflexione sobre las vicisitudes de la vida en su caminar diario con Dios y sepa que aún existe esperanza.

El testimonio de un preso que murió orando y cantando

Los miembros de la Iglesia Adventista de la Capilla de Riverside se reunieron frente al Capitolio en Nashville, Tennessee, para orar por el condenado a muerte, el ex recluso Donnie Johnson. [Foto: Shutterstock]

Cientos de estadounidenses se levantaron conmocionados hoy, al darse a conocer la ejecución de Donnie Johnson por inyección letal, en el estado de Tennessee, donde se aplica la pena de muerte. Diversos testigos de los medios de comunicación quienes asistieron el deceso de Johnson dijeron, en conferencia de prensa, que Donnie hizo una larga oración a Dios pidiendo perdón y que luego pidió cantar dos himnos.

Pero, ¿quién fue Donnie Johnson? Más conocido como Don, de 68 años, pasó más de tres décadas de su vida en la prisión de máxima seguridad Riverbend, en Tennessee, por haber asfixiado a su esposa en 1984. Al inicio culpó a un ex reo- quien lo ayudó a mover el cuerpo-, del asesinato de su esposa, pero como él bien declaró, no fue hasta que reconoció que él la había matado que encontró perdón y paz en Dios.

Nueva vida

Donnie Johnson. (Imagen: WTVF)

Johnson conoció el evangelio en la cárcel, en 1990, por medio de otro reo adventista, Willy Spark, que también fue ejecutado. El hermano Johnson declaró: “Me abrieron la Biblia de una manera que nunca había creído posible”. Desde entonces Johnson fue miembro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día de Riverside, y fue ordenado como anciano en 2008.

Su dedicación, su fe y su deseo de compartir su esperanza fue tal, que apoyaba a sus compañeros de prisión dándoles estudios bíblicos. Incluso había iniciado un programa de radio titulado: Lo que la Biblia dice.

Esa transformación de vida llevó a que varios líderes cristianos, incluyendo al líder mundial de la Iglesia Adventista, pastor Ted N. C. Wilson, presente una carta al gobernador de Tennessee, Bill Lee, pidiendo clemencia por Johnson. “A lo largo de muchos años desde 1984, Johnson. . . , pasó de ser un criminal de corazón duro a un hombre que se preocupa por los demás y busca compartir la esperanza que ha encontrado en su Salvador, Jesucristo, con aquellos que aún no lo conocen”, escribió Wilson en su carta. Sin embargo, Lee luego de considerar y deliberar la solicitud confirmó la sentencia del Estado y dijo que no intervendría, que Johnson sería ejecutado el jueves 16 de mayo, a las 19h.

Testigos de su muerte

Una reportera testigo de la muerte por inyección letal a Don Johnson dijo que en más de una década como testigo de muerte asistida a reos,” la muerte de Don fue muy muy diferente”.

Los periodistas de los medios de comunicación que vieron la ejecución, dijeron que el hermano Johnson murió cantando por más de dos minutos. Himnos como En Jesucristo Mártir de Paz y Somos uno con Cristo, esta última interpretación de los Heraldos del Rey, dejaron un legado valioso al mundo, de que Dios realmente transforma la vida hasta del más osado y vil pecador.

Otra testigo, al momento de su muerte, contó haber escuchado a Johnson repetir la oración de Jesús en la cruz, pidiendo perdón por las cosas que hizo en el pasado y arrepintiéndose. Además, agregó que escuchó decir: “Te agradezco Señor por mis abogados y por mis amados. Por tus bendiciones. Te entrego mi vida en tus manos, en el nombre de Jesús, amén”, para luego morir a las 19:37 horas.

Otro testigo informó que lo escuchó cantar diciendo “vamos a ver al rey. No más lágrimas, vamos a ver al rey” a las 19:23 horas.

Finalmente, en la misma conferencia de prensa, habló una de sus abogadas que asistió la muerte y dio testimonio de que fue a verlo a su celda una hora antes de su deceso, “se veía cansado pero en paz”, afirmó. Él platicó con ella compartiéndole sus versículos preferidos de la Biblia, motivándola, y dejándole mensajes para sus amados. La abogada lloró mientras contó su testimonio frente a la prensa, luego pidió disculpas por las lágrimas y continuó diciendo que, luego lo cargaron entre cuatro y se lo llevaron a la sala donde moriría más tarde.

Un día antes de morir, Johnson contó a USA Today (medio de comunicación) que confiaba en la voluntad del Señor. Asimismo, agregó: “Si soy elegido para morir el 16 de mayo, confío en que algo bueno vendrá como consecuencia de esto. Acepto lo que el Señor permita que suceda, incluso mi muerte. Si mi trabajo ha finalizado, entonces estoy contento”.

Información extraída de los siguientes sitios:

localmemphis.com

wvlt.tv

adventistreview.org

 

 

 

 

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