Noticias Adventistas

Salud

Voluntarios transforman comunidades a través de salud y esperanza

Cada último sábado del mes, un grupo de voluntarios deja la comodidad de sus hogares para llevar salud, esperanza y amor al prójimo. Se trata de la Asociación de Voluntarios Activos para el Desarrollo Integral (AVADI), que desde hace varios años real...


  • Compartir:
Foto del grupo organizador AVADI. Foto: Pr. Gean Oliveira

Cada último sábado del mes, un grupo de voluntarios deja la comodidad de sus hogares para llevar salud, esperanza y amor al prójimo. Se trata de la Asociación de Voluntarios Activos para el Desarrollo Integral (AVADI), que desde hace varios años realiza ferias de salud en diferentes localidades del distrito de La Paloma, ubicado al norte de Paraguay, con un objetivo que va más allá de la atención médica: dejar establecido un Grupo Pequeño de Estudios Bíblicos en cada comunidad visitada.

Solo en los primeros meses de 2026, más de mil personas han sido atendidas en las diferentes ferias de salud organizadas por AVADI. Donde las personas son beneficiadas con diversos servicios gratuitos.

Durante las jornadas se ofrecen consultas médicas en las áreas de ginecología, nutrición y psicología. También se realizan charlas de salud bucal, con la entrega de cepillos de dientes, cortes de cabello para hombres y mujeres, lavado y secado para las damas, distribución de ropa y medicamentos, además de actividades recreativas para niños organizadas por los clubes de Aventureros y Conquistadores.

Estas actividades se realizan en conjunto con los miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día uniendo esfuerzos para servir a la comunidad, continuando una misión que comenzó en 2021 y que sigue creciendo año tras año.

El doctor Jonathan Rosas, uno de los fundadores de AVADI, explica que “cada vez que salimos, vemos cómo Dios provee todos los insumos. Nunca nos ha faltado lo necesario para servir”.

Un sueño nacido en tiempos difíciles

En 2020, en plena pandemia, mientras Paraguay enfrentaba el confinamiento y la incertidumbre, el doctor Jonathan Rosas y su esposa, María Mujica, hicieron un pacto con Dios: dedicar sus talentos al servicio de los demás.

Un año después, tras quedarse sin trabajo, Rosas se unió a su amigo Jonathan Ortiz para dar forma a un proyecto que brinde atención integral a las comunidades.

El 9 de octubre de 2021 realizaron su primera feria de salud. Aquel día, una intensa lluvia parecía amenazar la actividad, pero los voluntarios mantuvieron su compromiso.

“Era una promesa que habíamos hecho al Señor, así que seguimos adelante”, recuerda Rosas.

Contra todo pronóstico, entre 50 y 60 personas participaron de la jornada. Aquella primera experiencia marcó el inicio de una historia de transformación.

“Después de esa actividad comenzamos estudios bíblicos y grupos pequeños. Una familia completa empezó a asistir a la iglesia y dos de sus integrantes entregaron su vida a Cristo mediante el bautismo”, cuenta emocionado.

AVADI en 2026: más de mil vidas alcanzadas

Una de las experiencias más significativas ocurrió recientemente en la ciudad de Nueva Esperanza. “Fue una de las actividades que más nos marcó. Atendimos a más de 400 niños y a unas 200 personas adultas durante el mes de mayo”, comenta el Dr. Rosas.

Pero el impacto no terminó allí. Gracias al trabajo realizado, la iglesia local continúa dando seguimiento a la comunidad y ya cuenta con siete nuevos integrantes en su Club de Conquistadores.

Más de 1.000 personas fueron atendidas en feria de salud que busca el bienestar físico, emocional y espiritual de las familias paraguayas.
Club de Conquistadores con sus nuevos integrantes. Foto: Dr. Jonathan Rosas

Para el pastor Gean Oliveira, líder del área de Salud de la Unión Paraguaya, quien participó en la última salida del grupo, el trabajo de AVADI es un ejemplo de cómo la iglesia puede involucrarse activamente en las necesidades de la comunidad.

“Fue muy emocionante ver de cerca el servicio que realizan. Su propósito es ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas y demostrar el amor de Dios de una manera práctica”, expresó.

Además, dejó un desafío para las iglesias que desean comenzar iniciativas similares.

“Todas las iglesias pueden tener un pequeño AVADI. No se necesitan 30 o 40 voluntarios para empezar. Si hay dos o tres personas con pasión por el ministerio de salud, ya pueden comenzar promoviendo hábitos saludables y los ocho remedios naturales”.

Más que consultas médicas, cortes de cabello o entrega de medicamentos, AVADI está sembrando esperanza. Allí donde llega, deja algo que permanece mucho después de que termina la feria: relaciones, acompañamiento espiritual y la certeza de que todavía existen personas dispuestas a servir por amor.