Un día para recordar
Cómo la Declaración de Independencia de los Estados Unidos puede inspirar a la Iglesia Adventista del Séptimo Día y responder a los desafíos globales mientras avanza con la agenda del 62º Congreso Mundial Adventista.

El 4 de julio de 1776, un grupo improbable de soñadores de la libertad firmó una hoja de papel que daría inicio a la historia estadounidense. Estos hombres creyeron que un nuevo mundo era posible, pero que debía construirse con coraje, entusiasmo, esperanza y, sobre todo, unidad en medio de la diversidad. Así nació la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, definiendo la separación formal del Imperio Británico.
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Avancemos a julio de 2025. Mientras los Estados Unidos celebran un nuevo aniversario de su independencia, cerca de 100 mil adventistas se reunirán en San Luis, Misuri, en el corazón del medio oeste estadounidense, para participar del 62º Congreso General de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.
Relación
Hay una relación casi poética para que este evento tenga lugar en San Luis. La ciudad alberga el Gateway Arch, un monumento que conmemora la expansión hacia el oeste —símbolo de fronteras cruzadas y valentía frente a los desafíos. En este escenario, los adventistas del séptimo día definirán el futuro de la Iglesia a nivel mundial para los próximos cinco años.
La analogía con el Día de la Independencia de los Estados Unidos no es solo retórica. Así como los fundadores de EE.UU. enfrentaron un imperio con recursos ilimitados, la Iglesia Adventista enfrenta hoy fuerzas difusas pero igualmente desafiantes: la desinformación digital, el agotamiento institucional, el creciente secularismo y una generación que busca espiritualidad pero ha perdido el sentido de comunidad, influenciada por una lógica que favorece el vínculo con los algoritmos en detrimento de las relaciones interpersonales.
Unidad con propósito
Así como los líderes estadounidenses de 1776 debieron equilibrar libertad y unión, los delegados adventistas en San Luis deberán abordar temas clave de la agenda eclesiástica y administrativa. Una agenda para una Iglesia centrada en la unidad, el discipulado y la misión. Y que busca hacer prevalecer estos compromisos en medio de los desafíos de un mundo que plantea preguntas difíciles:
- ¿Cómo mantener la unidad global con realidades culturales tan diversas y en un contexto de creciente polarización, división y conflicto?
- ¿Cómo enfrentar la descentralización digital y, aun así, fortalecer la identidad doctrinal?
- ¿Cómo hacer que la misión sea más accesible y contextualizada, sin diluir las convicciones esenciales?
- Y, sobre todo, ¿cómo lograr que el Evangelio del Reino sea verdaderamente predicado en todo el mundo?
Son preguntas que, al igual que la agenda del Congreso de la Asociación General de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, nos invitan a la oración, la reflexión y el compromiso con una misión que está cerca de su desenlace. Oro por todos los delegados en San Luis y por el futuro de la Iglesia y su propósito tan esencial.
Y te invito a unirte conmigo en este espíritu de intercesión.
Heron Santana es director de Comunicación, Libertad Religiosa y Ministerio Adventista de las Posibilidades de la Iglesia Adventista del Séptimo Día para los estados de Pará, Amapá y Maranhão.