Pulmones nuevos para la ciudad: Adventistas y SERPAR se unieron para plantar 400 arbustos
La campaña “Más Esperanza, más verde” buscó dejar un legado ambiental y espiritual en la comunidad.

Con el lema “Más Esperanza, más verde”, la Iglesia Adventista del Séptimo Día (IASD) realizó una significativa jornada de plantación de arbustos en alianza con el Servicio de Parques de Lima (SERPAR) y con el apoyo de la Municipalidad de Ate. La actividad se llevó a cabo el domingo 28 de septiembre en la loza deportiva de la asociación Alfa y Omega, en el distrito de Ate; donde la comunidad fue testigo de un mensaje de fe traducido en acción: cuidar la creación como un regalo de Dios y dejar un legado para las futuras generaciones.
Nuevas generaciones involucradas
Cerca a 200 voluntarios de la Asociación Peruana Central (sede de la Iglesia Adventista del Séptimo Día para distritos de Lima), entre Universitarios Adventistas (UA), Conquistadores, Aventureros y miembros del Ministerio Joven (JA), se unieron a esta acción ecológica que mejorará la calidad de vida de la población y, busca convertirse en nuevos pulmones verdes para la ciudad, a través de espacios con mayor vegetación y aire puro. Es importante destacar que tambien realizaron la entrega del libro misionero “El Conflicto de los Siglos”, llevando el evangelio mediante las publicaciones.


Apoyo y entrenamiento de SERPAR
Fue importante elegir especies de árboles que puedan adaptarse y permancer en el tiempo, considerando el clima variante del distrito de Ate; es por ello que el especialista en medio ambiente, Ing. Fabian Cáceres Alvarado, coordinador de Arborizaciones SERPAR, brindó una capacitación previa a los voluntarios adventistas; donde además explicó los benefecios de los arbustos elegidos para esta actividad, entre ellos: Sirven como refugio y fuente de alimento para aves e insectos, estableciendo pequeños ecosistemas, absorben dióxido de carbono (CO2) y liberan oxígeno, lo que mejora la calidad del aire, retienen partículas de polvo y otros contaminantes, entre otros.


La Iglesia Adventista del Séptimo Día enseña que la creación es un don divino y que el ser humano fue llamado a cuidarla con amor y responsabilidad. Bajo ese principio de mayordomía cristiana, los voluntarios siembran esperanza y vida verde para las generaciones futuras, meditando en la Palabra de Dios: “De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan” (Salmo 24:1).