Noticias Adventistas

Evangelismo

Nuevo Tiempo Argentina presentó una propuesta innovadora de evangelismo en Misiones

Más de 350 personas participaron de una campaña que combinó reflexión bíblica, contención emocional, espacios de diálogo y actividades recreativas.


  • Compartir:
Los pastores del distrito de Jardín América, Víctor y Nicolás, en la apertura de la semana Vidas que brillan. (Foto: Alexis Villar).

Con un formato innovador, participativo y espiritual, la campaña Vidas que brillan, impulsada por Nuevo Tiempo Argentina el mes pasado, dejó una huella imborrable en la comunidad misionera de Jardín América. Durante dos semanas, más de 350 personas participaron de un espacio donde se combinaron charlas bíblicas, momentos de reflexión emocional, dinámicas sociales y un ambiente cálido que promovió la escucha activa y la toma de decisiones espirituales. 

La propuesta, que tuvo lugar en el salón ucraniano de la ciudad, no fue una serie de conferencias tradicionales. “No se invitó a las personas a sentarse simplemente a escuchar un monólogo. Creamos espacios de participación, diálogo y contención”, explicó el pastor José Peñafiel, director de Nuevo Tiempo Argentina y orador principal de las jornadas. 

El pastor José Peñafiel, líder de Nuevo Tiempo Argentina presentó un tema cada noche. (Foto: Alexis Villar).

Cada noche, los asistentes eran recibidos con un refrigerio y un ambiente amigable. Luego, se proyectaban breves videos reflexivos y se desarrollaban charlas interactivas, dinámicas grupales y un mensaje central con un fuerte enfoque en la esperanza y la fe. “Cada noche las personas eran invitadas a tomar una decisión específica, y eso generó un compromiso real con el mensaje del evangelio”, afirmó el pastor Peñafiel. 

Una iglesia en movimiento 

La campaña fue respaldada por un fuerte involucramiento de la Iglesia Adventista local. “Vimos un lindo movimiento en la iglesia, hermanos comprometidos, participando cada noche”, destacó el pastor distrital Víctor Vieira. “Para Jardín América, que viene mostrando una preocupación creciente por la salud emocional, esta campaña fue una verdadera ayuda. El impacto en la comunidad fue notable”. 

Los participantes tuvieron la posibilidad de interactuar y ser parte de la campaña Vidas que brillan. (Foto: Alexis Villar).

Uno de los aspectos más destacados fue la participación de la gente. Cada noche, asistieron en promedio unas 160 personas. Sin embargo, no se trató siempre del mismo grupo. Entre quienes participaron todas las noches y quienes asistieron de forma intermitente, alrededor de 350 personas distintas fueron parte de la campaña. De ese total, más de 80 personas tomaron la decisión de comenzar los estudios bíblicos, y muchas otras están siendo actualmente visitadas por voluntarios que las acompañan en su camino espiritual.  

“Vidas que brillan cumplió su cometido: la gente se fue feliz a casa, y lo más importante, con decisiones firmes de caminar más cerca de Jesús”, afirmó otro de los pastores distritales, Nicolás Robledo, quien también participó activamente en la organización local. “Muchos destacaron lo valioso que fue poder hablar, expresar lo que sentían, y sentirse escuchados”. 

Cada noche, asistieron en promedio unas 160 personas. (Foto: Alexis Villar).

La misión de un medio cercano 

También hubo espacio para disfrutar de juegos y actividades sociales en el cierre de la campaña. (Foto: Alexis Villar).

Para Nuevo Tiempo Argentina, esta experiencia es parte de una estrategia más amplia de conexión con la comunidad. “Como medio de comunicación cristiano, muchas veces somos compañía a la distancia. Pero estas campañas nos acercan, nos permiten mostrarnos como lo que somos: personas reales, con luchas reales, que también encontramos esperanza en Jesús”, remarcó Peñafiel. 

Los participantes pudieron disfrutar de un cierre de campaña con juegos y actividades sociales, abierto para toda la comunidad. (Foto: Alexis Villar).

Además del mensaje espiritual, la campaña también apuntó a generar una red de apoyo frente a las crecientes crisis emocionales y existenciales. “La comunidad necesita cada vez más personas preparadas para acompañar, orientar y sostener emocional y espiritualmente. Y la iglesia puede ser ese espacio de contención”, concluyó.