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La cafeína es un energético falso, dice bioquímico

El bioquímico que dirigió un estudio científico en Australia explica la relación entre el consumo de cafeína y la producción de radicales libres.

Por Mariana Venturi  y publicado en la Revista Adventista brasileña

Crédito de la foto: Hospital Adventista de Sydney

No es novedad que nuestras elecciones resultan en salud o enfermedad. Pero, para entender cómo los hábitos alteran nuestro organismo a nivel bioquímico, y a lo largo de los años, fue fundado hace una década el Australasian Research Institute. El doctor Ross Grant, que es el CEO de esa institución que funciona en el Hospital Adventista de Sydney, en esta entrevista habla sobre un estudio científico reciente, dirigido por él, que señala algunos maleficios de la cafeína. Ross Grant es doctor en bioquímica y profesor en las Universidades de Sydney y de New South Wales, en Australia.

¿Cuál es la relación entre la cafeína, las enfermedades degenerativas y el envejecimiento?

Uno de los principales factores de envejecimiento es el estrés oxidativo proceso que produce más radicales libres de lo que el organismo es capaz de procesar. Estas moléculas son como pandillas rebeldes que devastan nuestras células y generan enfermedades degenerativas. Para combatir esa acción necesitamos de los antioxidantes, sustancias que producimos al dormir temprano y al ingerir frutas y vegetales frescos, por ejemplo. En el estudio más reciente que publicamos, identificamos que la falta de sueño, el estrés y el consumo de azúcar, cafeína y carne roja generan el estrés oxidativo.

¿Y qué decir del efecto específico de la cafeína?

La cafeína bloquea la adenosina, un receptor que da la señal para que los vasos sanguíneos se dilaten y liberen más nutrientes cuando la célula tiene la energía baja. La cuestión es que la cafeína queda “en la puerta de la célula” bloqueando la entrada de ese refuerzo de nutrientes.

¿Cómo explicar entonces la sensación de lucidez al consumir cafeína?

 Se trata de una falsa energía. Porque al bloquear la adenosina, el cuerpo entiende que la célula no está cansada, cuando en realidad lo está. Al tomar una taza de café, por ejemplo, los vasos sanguíneos se encogen, el dolor de cabeza se va y la sensación es de alivio y revitalización. El problema es que usted tiene un cerebro cansado, que estará exigido porque no recibió el flujo sanguíneo que necesitaba. Otro estudio de 2015 verificó que la cafeína reduce el flujo sanguíneo en el córtex prefrontal, justamente en la parte del cerebro responsable de la creatividad, de la toma de decisiones y de las relaciones.

¿Qué sucede con los estudios que muestran los beneficios del café?

La marihuana y el opio también presentan beneficios cuando se los usa medicinalmente. Pero eso no sirve para el uso diario. Ambas sustancias son paliativas. El punto es que el consumo de la cafeína tiene que ver con nuestro estilo de vida sobrecargado y de sueño insuficiente; queremos sentirnos bien, a pesar de nuestras elecciones equivocadas. Sucede que el consumo prolongado (o a veces hasta corto) de cualquier droga produce perjuicios que los beneficios no compensan. Si usted quiere vivir bien, el camino es tener una dieta saludable, dormir bien y hacer ejercicio físico.

Es interesante notar que Elena de White ya había alertado en el siglo XIX sobre los riesgos de las bebidas con cafeína.

Sí, lo considero extraordinario. Ella tuvo la primera visión sobre la reforma de salud en 1863 y en 1905 fue publicado el libro El ministerio de curación. Lo curioso es que una investigación divulgada en 2011 mostró que hubo un aumento significativo y mundial de muertes por  enfermedades cardiovasculares después de 1900. Dios reveló su mensaje de salud en el momento exacto y los que lo toman en serio experimentan una mejor calidad de vida y más larga.

¿Qué hace usted para permanecer despierto en las guardias nocturnas?

Tomo agua y camino. No necesito del café

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