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Abraham, el niño de las aventuras que cambió la vida de toda su familia

Club de Aventureros motivó a niño a cambiar la vida de su familia.

Por Rosmery Sánchez

Abraham con sus compañeros del Club de Aventureros.

“Allí jugamos fútbol, hacemos origamis, manualidades y nos cuentan historias de la Biblia”, les dice Abraham Moreno a sus amigos de la escuela, mientras pasan momentos juntos en el recreo. Esto resulta una buena idea para los menores y piensan en pedir permiso a sus padres para asistir a las reuniones de las que les habla Abraham.

Con tan solo siete años, el pequeño motiva a sus amigos de la escuela a participar en el Club de Aventureros, un programa exclusivo para niños de 6 a 9 años.

Desde sus cuatro años, Abraham fue cautivado por las enseñanzas bíblicas que le mostraba su tía Gloria Asmat, quien inició un trabajo misionero no solo con él, sino también con sus dos hermanos mayores: Cristian y Vicente.

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Ella los llevaba a la Iglesia adventista del Séptimo Día más cercana a su casa, pero un día lo invitó a un campamento del Club de Aventureros titulado “Brilla en Mí”. Aunque esta actividad sonaba algo raro para ellos, los hermanos asistieron y conocieron el Club. Las enseñanzas, los amigos y actividades junto a la naturaleza atraparon su interés y no los dejaron salir. Sus hermanos pasaron al grupo de los adolescentes, pero Abraham siguió en el Club de Aventureros.

“Estaba feliz de conocer este club, pero la reacción de mi padre me ponía triste”, expresa el menor. Su padre se había enterado que los hermanos estaban asistiendo a la iglesia solo con la autorización de la madre y se opuso rotundamente. “A mis hijos no se los van a llevar a esa iglesia. Eso no lo voy a permitir”, decía su padre enojado.

Esta situación se repetía cada fin de semana. “Mi papá no quería que participemos, pero junto a mis hermanos, oraba pidiendo la ayuda de Dios”, cuenta el menor. “Con el Club visitábamos a los policías y también nos llevaban a la playa para conocer más la creación de Dios”, explica Abraham.

Un año después, se organizó un nuevo Aventurí (campamento de aventureros) y tras convencer a su padre para su autorización, Abraham logró asistir a este evento; el cual marcaría su vida para siempre porque allí, él decidió por Jesús con el permiso de la madre.

El Club de Aventureros le enseñó al pequeño Abraham valiosas lecciones de vida en su corta edad, le enseñó que Dios estaría con Él así pase por cualquier situación difícil que le toque enfrentar. “Mi papá se oponía a todo, pero yo sé que nunca estuve solo”, indica el niño.

Todo lo que Abraham aprendía en el Club, lo compartía con sus amigos de la escuela, con su papá y su mamá. Poco a poco, ellos también fueron aprendiendo la importancia del club de Aventureros en la vida de su hijo. Gracias a ello, los padres del menor han experimentado grandes milagros en sus vidas y hoy solo demuestran gratitud a Dios.

Bautismo de Abraham.

Han pasado seis años desde que el pequeño Abraham inició sus actividades en esta nueva aventura. Hoy, él tiene 13 años y pertenece al Club de Conquistadores (adolescentes) “Elishama”, en Pachacútec, al norte de Lima – Perú. Sus hermanos Cristian y Vicente trabajan como líderes a nivel de la región e incentivando a otros niños y adolescentes a aprender más de Jesús a través del compañerismo, la amistad y la naturaleza. Su madre, Ana Asmat, hoy es directora de la Red Familiar del Club de Aventureros “Elishama”, mientras que el padre de Abraham ya empezó a asistir a la Iglesia Adventista.

“Gracias a Dios por este Club, porque ha influido en gran manera en nuestras vidas. Ahora estoy a cargo de este grupo y, así, puedo instruirme para ayudar a los demás”, afirma Ana Asmat, madre de Abraham.

El Club de Aventureros es un programa promovido por la Iglesia Adventista del Séptimo Día con la finalidad de ayudar a los padres en la formación de valores en sus hijos, desarrollando talentos, destrezas y habilidades manuales en el aprendizaje de la naturaleza, y fortaleciendo su creencia en un Dios Creador. El Club trabaja en conjunto con la Red Familiar conformada por los padres de familia de los niños.

En ocho países de Sudamérica, este 20 de mayo, se celebra el Día del Niño adventista y del Aventurero. ¡Feliz día!

Lo invitamos a participar en el Club de Aventureros en su ciudad, haciendo click aquí.

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