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Mujer enfatiza: “Estos libros tienen esperanza, escuchen el llamado que Dios nos hace”

Janneth Fuentes y su hija fueron bautizadas luego de la lectura de libros misioneros.

Por Jessica Rodríguez

Bautismo de Janneth y su hija

Bautismo de Janneth y su hija. (Foto: Jessica Rodríguez)

Casi un millón de libros El Poder de la Esperanza fueron repartidos en toda Bolivia el sábado 26 de mayo. Cada miembro de la iglesia participó de esta campaña de lectura denominada “Impacto Esperanza” realizado cada año por la Iglesia Adventista con la distribución de libros de forma gratuita. Este año tres regiones en todo el país fueron los puntos principales de la repartición.

En la región occidental, el punto de impacto fue en la ciudad de El Alto en el departamento de La Paz; en la región central fue el Valle Alto del departamento de Cochabamba y en el Oriente en la ciudad de Tarija, ciudades de boliviana.

Sin embargo, el objetivo principal de este proyecto es el de presentar un mensaje de esperanza a las personas. Mensaje que justamente recibió c Gómez cuando pasaba un mal momento en su vida.

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La familia de Mariana era muy arraigada a sus costumbres. Creían en varios ídolos, así como también a la pacha mama, que es la madre tierra dentro de la cultura andina. Sin embargo hace 15 años, la mamá de Janneth, Mariana Gómez,  alquiló una casa que tenía en la ciudad de Cochabamba a Juan Carlos y su familia, una familia adventista. Aunque Mariana no tenía conocimiento de eso. Cada vez que Juan Carlos iba a cancelar el alquiler a doña Mariana, él le regalaba un libro misionero y a la familia le agradaba mucho ese gesto. Pero la única que leía los libros era Mariana, la mamá de Janneth.

Poco a poco Mariana empezó a cambiar varias de sus actitudes con respecto a sus creencias. El año 2010 el esposo de Mariana y papá de Janneth cayó muy enfermo y los médicos no podían diagnosticar su enfermedad. La mayoría de los familiares sugirieron a Mariana que llevara a su esposo a un brujo curandero, pero Mariana se negaba ya que decía que esas costumbres no estaban de acuerdo a lo que le agrava a Dios y poco tiempo después su esposo falleció.

Al mismo tiempo que Janneth sufría con la muerte de su padre su marido decidió irse de su casa dejándola con sus hijos. Janneth empezó a ocuparse al cien por ciento de su mamá y de sus hijos. Janneth comentó: “Yo vi, yo fui testigo de que mi mamá cambió. Estaba llena de amor; sin embargo yo vivía con ese rencor aún que tenía en el corazón, pero mi mamá siempre oraba, ya no le gustaba adorar a otros ídolos (…) ella me decía: sólo hay un solo Dios”.

Jannet también empezó a notar que su mamá ayunaba cuando pasaba por dificultades y Janneth se preguntaba ¿Quién le había enseñado todas esas cosas a su mamá?, pero cada vez ella la veía más tranquila y feliz.

El 2015, Mariana, la madre de Jannet, enfermó de cáncer y murió. Ese fue uno de los momentos más duros por los que pasó Janneth. “Yo no recuerdo quien fue la persona que me dijo que mi madre había muerto feliz y en paz, porque conoció a Dios y lo acepto, y su nombre estaba escrito en el libro de la vida”, comentó Janneth.

Cuando doña Mariana falleció, Janneth empezó a ordenar todas sus cosas en ese momento encontró todos los libros que don Juan Carlos le regalaba cada vez que iba a pagar el alquiler. Don Juan Carlos se había mudado hace unos años a otro departamento del país, pero siempre estuvo atento a lo que le ocurría a la familia Fuentes.

A Janneth le sorprendió mucho que en todos los libros sobresalía la palabra esperanza, y recordó que la actitud de su madre cambió cuando empezó a leer los libros, así que decidió leerlos también para entender que es lo que le ocurrió a su madre.

Al mismo tiempo que empezó la lectura de los libros encontró la sintonía de la radio Nuevo Tiempo en Cochabamba y se sentía mucho más tranquila con los mensajes que escuchaba en la radio, sobre todo las prédicas del pastor Bullón.

Janneth comentó sobre el cambio que comenzó a experimentar: “Después de tantos problemas que hubo, las pérdidas de mis papás, yo un tiempo no quería creer que Dios existía. Pensaba… Si Dios existe ¿por qué permite que pase esto? Y estoy sola con mis hijos. Sin embargo, solo Dios ha estado ahí, conmigo, y lo he ido comprendiendo”.

Mientras Janneth más leía los libros y sintonizaba la radio, empezó a sentir esa paz que tanto estaba buscando. Janneth empezó a leer la Biblia y quiso encontrar una iglesia adventista para asistir. Janneth encontró la iglesia adventista central de Cochabamba y decidió asistir el siguiente sábado.

Al ingresar, la primera persona que la recibió fue Amalia, quien se bautizó el año pasado luego de haber leído el libro “La Gran Esperanza”, otro de los libros misioneros.

Cuando Amalia se enteró que Janneth asistía por primera vez a la iglesia se ofreció a darle estudios bíblicos y Janneth aceptó muy contenta. Al concluir los estudios, Janneth, junto a su hija decidieron entregar sus vidas a Cristo, y el día 26 de mayo, día de Impacto Esperanza, fueron bautizadas en un programa especial donde asistieron don Juan Carlos y su familia, junto a Amalia.

Janneth hizo una invitación a que las personas reciban y lean estos libros: “Estos libros tienen esperanza, escuchen el llamado que Dios les hace, que no se nieguen, que acepten que Dios existe, porque sí existe. ¡Dios existe! Espero que este libro al igual que ha transformado la vida de mi mamá y también ahora la mía, lo haga con ustedes”, concluyó Janneth.

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