Noticias – Adventistas

NUESTRA historia, TU historia

26 de febrero de 2016

Febrero es un mes especial para la Iglesia Adventista del Séptimo Día en Buenos Aires. Quizás no muchas personas que viven en este territorio conocen dos hechos importantes que sucedieron, y que fueron tan significativos, que marcarían la historia de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en Sudamérica.

Junta Directiva de la División Sudamericana – Montevideo, Uruguay, 1970

Junta Directiva de la División Sudamericana – Montevideo, Uruguay, 1970 (Fuente DSA)

El 6 de febrero de 1916 a las 15:00 h, en la ciudad de La Plata, Provincia de Buenos Aires, 42 personas participaron de una convocatoria realizada por el Pr. Prescott, para dar los primeros pasos en la organización de la División Sudamericana. En febrero del 2016 se cumplen 100 años de este histórico día.

Conozca más sobre los 100 años de la sede Sudamericana Adventista

Pero quizás sea necesario ir un poquito más atrás en la historia.  ¿Y por qué? Si eres Adventista del Séptimo Día, conocer la historia de la Iglesia en Argentina, en Buenos Aires, te permitirá tener una identidad más fuerte. No en vano siempre dicen que conocer de dónde vienes, ayuda a que la tarea de descubrir a dónde vas sea más sencilla.

Pr. Westphal y su familia

Pr. Westphal y su familia (Fuente DSA)

El Pr. Westphal fue el primer pastor ordenado enviado al territorio sudamericano. ¿Sabes dónde desembarcó? En Buenos Aires. La primera casa pastoral estuvo en esta ciudad y también aquí se creó la primera Escuela Adventista.  El territorio de la Asociación Bonaerense forma parte de los inicios de nuestra Iglesia en Sudamérica y eso nos genera un sentido  de identidad que no debemos olvidar.

Después de aquella reunión en la Ciudad de La Plata, aquel 6 de febrero, las primeras oficinas de la División Sudamericana se ubicaron en  Florida, Partido de Vicente López, en las instalaciones de la casa del Pr. Montgomery, quien fue el primer presidente de este nivel organizativo.

El segundo hecho tuvo que ver con una de las primeras decisiones que se tomó ese 6 de febrero, que fue la de organizar a las iglesias Adventistas presentes en los países de Uruguay, Paraguay, Chile y Argentina, como Unión Austral. El 17 de febrero de 1916, en territorio bonaerense nuevamente, se reunía por primera vez la junta directiva de la Unión Austral. Más tarde, debido al crecimiento, dicha Unión pasaría a conformar 4 uniones nuevas: Unión Chilena, Unión Paraguaya, Unión Uruguaya y la Unión Argentina, a la cual pertenecemos.

Conozca más sobre la Historia de la Iglesia Adventista

Febrero en la Asociación Bonaerense es un mes especial, cargado de historia que devela como Dios estuvo, está y estará en el control de su iglesia. Es historia que nos recuerda cuantas personas resignaron su bienestar temporal por compartir la esperanza con tantas personas que en Sudamérica no conocían a Dios.

El primer voto que tomó la primera sesión de la Junta Directiva de la División Sudamericana dice así:

“Votado: que tributemos a Dios públicamente nuestro sincero agradecimiento y alabanza y que nos comprometamos en una renovada consagración en pro de la terminación de la obra en Sudamérica”.

Este voto nos recuerda el compromiso que  haces a diario por el crecimiento de la proclamación del mensaje de salvación en tu iglesia ubicada en alguna parte de Buenos Aires.  Nos encantaría poder conocer también la historia de tu iglesia. TU historia es parte de NUESTRA historia como Iglesia Adventista del Séptimo Día.

TU historia, NUESTRA historia

TU historia, NUESTRA historia

Por ello te invitamos a participar de un concurso que dará a conocer cómo la obra de Dios continuó en cada rincón de Buenos Aires.

Para saber más sobre el concurso “TU historia, NUESTRA historia” puedes leer las bases del concurso aquí o en nuestra Fan Page

En el libro Notas Biográficas de Elena G. de White, en la página 216 ella hace una declaración que hoy sigue siendo de aliento para cada persona que comparte el mensaje de esperanza en Buenos Aires:

“Al ver lo que el Señor ha hecho, me lleno de admiración y de confianza en Cristo como director. No tenemos nada que temer del futuro, a menos que olvidemos la manera en que el Señor nos ha conducido, y lo que nos ha enseñado en nuestra historia pasada”.

Noticias Relacionadas

WordPress Image Lightbox Plugin