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Salud

Más de 200 colaboradores de la Red Médica Adventista compartieron la palabra de Dios en Iquitos, Lima y Juliaca

Obra médico misionera estuvo a cargo del Culto Divino en 50 templos adventistas, con mensajes inspirados en la Biblia.


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Médico de la Clínica Adventista Good Hope en la ciudad de Lima. Foto: CAGH.

En un mundo donde las necesidades de salud física, emocional y espiritual aún representan un gran desafío, la Red Médica Adventista está marcando la diferencia. En territorio peruano, más de 200 colaboradores, entre médicos, enfermeros, personal administrativo y voluntarios, se movilizaron recientemente en diversos puntos del país con un objetivo claro: llevar sanación integral a las personas, uniendo ciencia médica con fe viva.

Bajo el lema “El principio del bienestar es oír a Dios”, la Red Médica Adventista del Perú, conformada por la Clínica Adventista Good Hope (Lima), Clínica Adventista Ana Stahl (Iquitos) y Clínica Adventista Americana (Juliaca), visitó alrededor de 40 distritos misioneros y predicó en 50 templos adventistas; de esta manera celebró con gozo el Día de la Obra Médica Misionera.

Voces que curan

En cada lugar, los colaboradores compartió un mensaje inspirados en la palabra de Dios y la salud, aliviando el dolor físico mientras encendían la fe de la hermandad adventista y sus invitados. Guiados por el mensaje de Éxodo 15:26, se proclamó que la verdadera salud empieza con la conexión con Dios, quien promete no solo sanar enfermedades, sino también restaurar corazones.

Médico de la Clínica Adventista Americana dirige culto en la ciudad de Juliaca (Puno). Foto: CAAJ

Un acto de adoración

La obra médica misionera, considerada como la “Mano derecha del evangelio”, no se limita a consultas o tratamientos físicos, sino que integró predicación, oración y acompañamiento espiritual como parte de un enfoque compasivo y restaurador. Más que una red de clínicas, estas instituciones se han convertido en centros de misión, donde cada paciente es atendido con dignidad y cada tratamiento es acompañado de oración. “Servir, Sanar y Salvar” no es solo un eslogan, es una declaración de propósito que impulsa a continuar el ministerio de Cristo en esta generación.

Directora de la Clínica Adventista Ana Stahl dirige el Culto Divino en la ciudad de Iquitos. Foto: CAAS

A través del servicio médico compasivo de la Iglesia Adventista del Séptimo Día se extiende el ministerio de Cristo, cumpliendo su mandato de “ir por todo el mundo y predicar el evangelio”. Cada consulta, cada visita, cada predicación y cada oración son semillas de esperanza que anuncian que Jesús sana, salva y pronto regresará.