Noticias Adventistas

Institucional

Las sólidas finanzas de la Iglesia Adventista liberarán más fondos para la misión, dicen los líderes

El informe de Tesorería subraya la necesidad de elaborar estrategias para aumentar el impacto misionero a nivel mundial


  • Compartir:
Paul H. Douglas, tesorero de la Iglesia Adventista para el mundo, presentando el Informe de Tesorería en la Reunión de Primavera en Maryland, Estados Unidos, el 9 de abril. [Foto: Enno Müller, Adventist Review]

El sólido estado actual de las finanzas de la Asociación General - AG (Sede administrativa de la Iglesia Adventista a nivel mundial) es el resultado de las bendiciones de Dios y de los esfuerzos conscientes de sus dirigentes por contener los gastos y aumentar al mismo tiempo los fondos para iniciativas misioneras en todo el mundo, dijo el tesorero de la AG, Paul H. Douglas.

Lea también:

Su declaración formó parte del Informe de Tesorería que se presentó durante el primer día de la Reunión de Primavera de la Junta Directiva (JD) de la AG en Silver Spring, Maryland, Estados Unidos, el 9 de abril. “La posición financiera de la Asociación General al 31 de diciembre de 2023 es sólida”, dijo Douglas. “Alabamos al Señor por la sólida posición financiera teniendo en cuenta las condiciones económicas mundiales imperantes”, puntualizó. 

Un giro muy positivo 

Douglas explicó que una señal muy positiva es que la AG terminó el año financiero con aproximadamente 310 millones de dólares en activos netos, de los cuales el 92 % estaban en efectivo e inversiones. Además, explicó que en 2023, la AG recibió aproximadamente 13 millones de dólares más en diezmos que los 78 millones presupuestados. Las ofrendas también se han recuperado después de la pandemia de COVID-19. “Para el año 2023, hemos superado el presupuesto, y el año anterior, 2022, en 23 y 10 millones de dólares, respectivamente”, dijo Douglas. Esto significa que, en 2023, la AG recibió 97 millones de dólares en ofrendas, frente a los 74 millones presupuestados. 

El aumento constante de las ofrendas significa que, en 2023, solo el 48 % de la financiación de la AG provino del diezmo, revirtiendo una tendencia de años anteriores. “El relativo equilibrio del diezmo y las ofrendas se debe en gran parte a la generosidad de nuestros miembros para apoyar nuestra misión global y no solamente la misión local que administran las iglesias donde se congregan”, explicó Douglas. 

Gastos y capital circulante

Los gastos del programa de la AG en 2023 ascendieron a 172 millones de dólares. El 43 % de esa cantidad se gastó en estrategia y apoyo a la misión, el 15 % en desarrollo de liderazgo y rendición de cuentas, y el 13 % en medios de comunicación y publicaciones. Asimismo, el 9 % se gastó en instituciones educativas, y otro 20 % en otras partidas. Pero a pesar de las presiones inflacionarias, dijo Douglas, “la Asociación General fue capaz de mantener sus gastos igual año tras año, lo que es un testimonio de nuestra cuidadosa atención al gasto”. 

Las cifras de capital circulante y activos líquidos también fueron positivas, informó Douglas. Según él, estas cantidades se centran en la facilidad con que una organización puede responder a una emergencia para que sus actividades misioneras no se vean interrumpidas. Douglas explicó que la política en vigor recomienda “un mínimo de seis meses para el capital circulante y un mínimo de tres meses que deben estar en activos líquidos”. Pero para la Asociación General, dijo, “hemos decidido, por voto de este órgano administrativo, que nuestros mínimos se fijen en 12 meses y 9 meses, respectivamente”. Douglas se alegró de informar que, a finales de 2023, la AG disponía de 13,9 meses de capital circulante y 11,1 meses de activos líquidos. 

Ahorros sustanciales

En el siguiente segmento del Informe de Tesorería, el subtesorero de la AG, Ray Wahlen, informó respecto al Límite Operativo para 2023, o la cantidad de dinero que la AG puede gastar anualmente, de acuerdo con los reglamentos. Wahlen se alegró de compartir que, en 2023, la AG operó con sólo el 76,78 % de la cantidad ordenada por la Junta Directiva.

Según Wahlen, y a diferencia de ocasiones anteriores, en las que los puntos bajos de gasto fueron consecuencia de crisis financieras, en 2023 la razón principal del bajo porcentaje gastado fue “debido a que el diezmo mundial total se recuperó de la recesión económica mundial a un ritmo más rápido que la perspectiva de gasto prevista para el funcionamiento de la sede”. Este informe, subrayó Wahlen, es “un testimonio del poder de Dios y de la fidelidad de sus muchos mayordomos cristianos en todo el mundo”. 

“Si realmente creemos que Jesús vendrá pronto, debemos pensar y actuar de manera diferente. Y debemos hacer y responder las preguntas correctas”, dijo el tesorero de la Asociación General, Paul H. Douglas, durante el Informe de Tesorería del 9 de abril. (Foto: Enno Müller, Adventist Review)

Dos fondos de impacto misionero

Como ejemplo de la manera en que el sólido estado financiero actual de la Asociación General se relaciona directamente con la misión, Douglas se refirió a dos fondos específicos conectados a proyectos de misión en varios niveles de la iglesia. 

El primer Fondo de Impacto Misionero, que se implementó en 2021, compromete recursos para apoyar proyectos misioneros generados por iglesias locales. Al proporcionar apoyo a las iglesias locales cuyas presentaciones de proyectos son aprobadas, los líderes de la AG buscan enfatizar su intención de inspirar a las iglesias locales, invertir en la misión de primera línea de las iglesias locales e impactar al mundo para Cristo, una comunidad a la vez. Douglas informó que, en 2025, se dispondrá de 5 millones de dólares para asignar a ese fondo. 

Al mismo tiempo, y por primera vez, un segundo Fondo de Impacto Misionero verá la asignación de recursos financieros para apoyar a las divisiones mundiales y campos adjuntos de la Iglesia Adventista que implementen una iniciativa envangelizadora en todo el territorio en 2024, 2025, 2026 o 2027. En el caso de este segundo fondo, la atención se centrará en las regiones que presenten un plan integral del que participen sus uniones, asociaciones e iglesias locales, explicó Douglas. 

Añadió que la inversión por entidad eclesiástica pone de relieve la intención de la AG de inspirar a los líderes y los miembros de las iglesias en una iniciativa evangelizadora en todo el territorio, invertir recursos financieros y tecnológicos, e “impactar el reino de Dios con una alta cosecha de almas que, a su vez, se conviertan en discípulos activos de Jesucristo”. Y añadió: “Nos comprometemos, desde la Asociación General, a apoyar a cada división y a cada entidad adscrita a cubrir hasta el 20 % del costo total del programa hasta 500.000 dólares por entidad”. 

Ya está en marcha 

Entre las principales iniciativas regionales ya planificadas se encuentra el Impacto Evangelizador de la División Africana Centro-Oriental (DACO) para 2025, que apoyará planes evangelizadores en las once naciones que comprenden esa región eclesiástica, informó Douglas. “Tienen un plan audaz, un plan impulsado por el Espíritu Santo para duplicar el número de miembros de esa división”. 

El plan incluye la participación de 33.000 sitios diferentes para la proclamación del evangelio, compartió Douglas. Asimismo, en la División Norteamericana, Pentecostés 2025 busca planificar, programar e implementar “Tres mil iniciativas de proclamación” para ese año, informó Douglas y añadió que “La Asociación General viene a comprometerse, movilizando recursos para la misión”. 

Un cambio de paradigma

En general, los responsables de Tesorería de la AG explicaron que las últimas medidas forman parte de un cambio de paradigma que pretende apuntalar los esfuerzos concertados para volver a centrarse en la misión. Douglas subrayó que, en el pasado, solo había porciones de un pastel de asignaciones, un enfoque de silos en los programas de la iglesia y gastos sin rendición de cuentas. “La idea ahora es ser más intencionales con nuestra estrategia, integrando nuestros esfuerzos e invirtiendo para el impacto de la misión”, dijo Douglas.

El objetivo es, dijo Douglas, evitar las actividades que exigen alta inversión y bajo impacto, y baja inversión con bajo impacto. Finalmente, enfatizó en que la iglesia necesita moverse hacia actividades de alto impacto, incluso encontrar actividades que demanden baja inversión, pero que tengan un alto impacto, moviéndose de áreas que son “sin sentido y débiles” a aquellas áreas que son “inteligentes y estratégicas”.


La versión original de esta noticia fue publicada por Adventist Review.