La Iglesia Adventista inaugura un nuevo templo en Esquel con presencia del gobernador de Chubut
Con la participación de autoridades y vecinos, la inauguración puso en valor el camino recorrido por la congregación y su compromiso con la comunidad de Esquel.

En una ceremonia que convocó a hermanos y vecinos de la comunidad, la Iglesia Adventista del Séptimo Día de Esquel dejó oficialmente inaugurado su nuevo templo, ubicado en calle Roca 560. El evento marca un hito histórico para la congregación local, que durante más de tres décadas soñó con contar con un espacio propio para el culto y el servicio comunitario.
El programa de inauguración se llevó a cabo el sábado 21 de marzo a las 18 horas y reunió a una gran cantidad de asistentes. “Fue un lindo encuentro donde la iglesia estaba llena, con miembros de toda la zona y del distrito de Esquel, e incluso hermanos de Bariloche”, expresó el pastor David Marcos, secretario ejecutivo de la Asociación Argentina del Sur.

En el marco de la celebración, se hicieron presentes el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, y el intendente de Esquel, Matías Taccetta, quienes destacaron la importancia de este nuevo espacio para fortalecer el tejido social de la región. Según relató el Pr. Marcos, ambos valoraron la apertura de un nuevo lugar de culto y su impacto positivo en la comunidad.
Además, el gobernador ya conocía la obra adventista, habiendo participado anteriormente en actividades del Centro Adventista de Vida Sana, en Entre Ríos, lo que generó un vínculo previo con la Iglesia y una especial valoración por su presencia en la provincia.

Una historia de fe y perseverancia
Los orígenes de la Iglesia Adventista en Esquel se remontan a las primeras reuniones realizadas en un garage de calle Urquiza, antes de trasladarse a Av. Alvear. En esta etapa inicial, el pastor Raúl Vidal y su esposa Marta acompañaron el desarrollo de la congregación. Posteriormente, la iglesia fue organizada oficialmente el 20 de diciembre de 1997. Desde entonces, ha continuado su misión de promover la fe, el servicio cristiano y el mensaje de esperanza de la Biblia en la comunidad de Esquel.

Durante la ceremonia también se vivieron momentos especialmente significativos, como la participación de pioneros de la iglesia local. Entre ellos, estuvo presente la esposa de uno de los primeros pastores que impulsaron la obra en la ciudad, quien compartió su testimonio sobre los inicios en reuniones realizadas en hogares y la visión de contar algún día con un templo propio.
Apoyo institucional y comunitario

El proceso de construcción fue el resultado de años de oración, esfuerzo y trabajo conjunto. “Es un templo que se venía soñando hace muchos años”, señaló el pastor David, destacando el compromiso de la iglesia local y el acompañamiento de distintos actores.
La obra contó con el respaldo económico de donantes, entre ellos la fundación estadounidense PhilosCare, que aportó gran parte de los recursos. A su vez, la Asociación Argentina del Sur brindó también su apoyo, mientras que los miembros locales contribuyeron con tiempo, trabajo y recursos para concretar el proyecto.
Este nuevo templo no solo representa un logro para la comunidad adventista, sino también un espacio que busca ser de bendición para toda la ciudad de Esquel, a través de sus actividades espirituales, sociales y de servicio.
