Jóvenes del sur peruano responden al llamado misionero en apertura del Servicio Voluntario Adventista
En el mes de mayo, las iglesias realizaron programas inspirados en el lema “Transforma al mundo. Transforma tu mundo".

En un ambiente de consagración y llamado a predicar el evangelio, la Iglesia Adventista del Séptimo Día (IASD) en el sur del Perú (Unión Peruana del Sur - UPS) programó durante todo el mes de mayo la apertura oficial del Servicio Voluntario Adventista (SVA) en diferentes regiones pertenecientes a este territorio. Este movimiento, que involucra a jóvenes y adultos con espíritu de servicio, tuvo actos simbólicos inspirados en el lema “Transforma al mundo. Transforma tu mundo”, que incluyeron programas especiales con momentos de adoración, testimonios de voluntarios, llamados al compromiso y la oración por los misioneros.
Caravana SVA en la selva
Desde el domingo 18 al viernes 23 de mayo, en la ciudad de Pucallpa (región Ucayali) territorio perteneciente a la Misión del Oriente Peruano (MOP), los líderes de la iglesia adventista establecieron una semana completa de aperturas de Escuela de Misiones; predicadores locales motivaron a los jóvenes de diferentes iglesias: IASD “03 de Mayo” (domingo 18), IASD “Pucallpa Central” (lunes 19), IASD “Misión” (martes 20), IASD “Manantay” (miércoles 21), IASD “San José” (jueves 22) e IASD “Arborización” (viernes 23).

Programas especiales con propósito
El objetivo es motivar a los jóvenes adventistas a entregar sus talentos y su tiempo para el avance de la misión evangelística en áreas como: educación, salud, evangelismo, apoyo comunitario y discipulado juvenil; marcando un nuevo impulso ellos y preparándolos para responder al llamado: “¿A quién enviaré? He aquí, envíame a mí” (Isaías 6:8).


“El SVA no es solo un programa, es una experiencia de vida. Es una oportunidad para que cada joven se conecte profundamente con la misión de Dios y haga una diferencia real en la vida de otros”, expresó el pastor Diego Mendes, coordinador SVA UPS. El cuidado, la formación y la misión de los jóvenes y sus familias siguen siendo una prioridad en la agenda espiritual y estratégica de la iglesia.

Este movimiento misionero reafirma el compromiso de la Iglesia Adventista del Séptimo Día con la formación de discípulos fieles y el cumplimiento de la misión mundial de anunciar la pronta venida de Jesús. Que cada joven adventista en el sur del Perú escuche el llamado: “Sígueme”, y tenga el valor de responder: “Señor, aquí estoy, envíame a mí”.