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Jóvenes adventistas impactan el centro de Antofagasta con música y esperanza 

Más de 100 participantes compartieron alabanzas y distribuyeron 500 libros misioneros en una jornada de evangelismo creativo.


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Hermanas de la IASD Matta compartiendo el libro ""La Clave del Cambio". (Foto: Comunicación ANCh)

Con el objetivo de impactar vidas y llevar un mensaje de esperanza, más de 100 jóvenes adventistas de Antofagasta, en el norte de Chile, protagonizaron un dinámico flash mob en el corazón de la ciudad. Transeúntes y comerciantes fueron sorprendidos por las voces armoniosas y la entrega gratuita de literatura cristiana.

La actividad, organizada por el Departamento de Jóvenes de la Iglesia Adventista del Norte de Chile (ANCh), bajo el liderazgo del pastor Felipe Tapia y la coordinadora regional Bárbara Jiménez, combinó alabanza, testimonio y acción social. Como parte de la iniciativa, se distribuyeron más de 500 ejemplares del libro Clave de Cambio, una publicación que aborda la salud emocional y la esperanza.

DINÁMICA QUE MARCÓ LA DIFERENCIA 

El evento inició con grupos estratégicamente ubicados en distintos puntos del centro. Al sonar la música, los jóvenes convergieron en un mismo lugar, atrayendo miradas con sus cánticos.

"Los jóvenes de Antofagasta se reunieron para impactar a la comunidad a través del arte y la fe. Fue un evento hermoso que movilizó a más de 100 participantes y llevó esperanza a través de este libro misionero", destacó el pastor Felipe Tapia.

Por su parte, Bárbara Jiménez, líder regional, compartió su emoción:  

"Estoy agradecida por cada joven, niño y adulto que participó. La música resonó con fuerza, y confío en que quienes la escucharon no se fueron igual. Dios usó a todos como instrumentos, y ver el apoyo de las iglesias locales fue inspirador".

TESTIMONIOS QUE INSPIRAN

Abigail Arenas, directora de jóvenes de la Iglesia Adventista de Matta, resaltó el valor del trabajo en equipo:  

"Como joven adventista, sentí la responsabilidad de motivar a mi congregación. Ver a todos unidos, planificando y ejecutando esta actividad, fue emocionante. Cada esfuerzo valió la pena".

EL IMPACTO FUE EVIDENTE

Varios transeúntes se detuvieron a escuchar; algunos tenían lágrimas en los ojos, otros pedían orar junto a ellos, y algunos más observaban con curiosidad. Este gesto no solo fortaleció el compromiso misionero de los jóvenes locales, sino que también inspiró a otras iglesias en Chile a emprender iniciativas similares, llevando un mensaje de amor y fe a las calles.