Educación en el sur logra primer Sello Karin institucional en Chile
La Fundación Julián Ocampo asumió el desafío con un trabajo anticipado desde mayo de 2024, llegando a la auditoría con plena preparación.

En sur de Chile, La Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) a través del experto en prevención de riesgos, Diego Fonseca, destacó que los colegios adventistas del sur del país han logrado implementar con éxito la normativa de la Ley 21.643.
Esta es conocida como Ley Karin, que promueve el buen trato laboral y la protección de la salud mental de los trabajadores.
La ley N°21.643 modifica el Código del Trabajo en materia de prevención, investigación y sanción del acoso laboral, sexual y violencia en el trabajo.

Educando basándose en el respeto
Establece diversas disposiciones que modifican e incorporan definiciones legales, añade medidas de prevención y resguardo en la materia y perfecciona los procedimientos de investigación, implementando y adecuando la normativa nacional a los parámetros establecidos en el recientemente ratificado Convenio N°190, Sobre la Violencia y el Acoso, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
La Fundación Educacional Julián Ocampo marcó un hito en el ámbito educativo al transformarse en la primera institución en Chile que certifica todos sus establecimientos de educación prebásica, básica y media bajo la Ley Karin.

Esta normativa, vigente desde agosto de 2024, establece obligaciones en materia de prevención de riesgos psicosociales y promueve un entorno laboral basado en el buen trato.
Proceso en el sur de Chile
El proceso fue gestionado por Grace Castro, coordinadora prevencionista de riesgos a nivel nacional de la iglesia y educación en el sur de Chile, quien acompañó a las 10 instituciones educativas desde Angol a Punta Arenas para alcanzar la certificación de Ley Karin.
Por otro lado la implementación fue liderada por el experto en prevención de riesgos, Diego Fonseca, asesor de la fundación y también de la Unión Chilena a nivel nacional, quien ayudó en la implementación.
Fonseca explicó que el desafío no solo consistió en cumplir con los requisitos normativos, sino también en generar un cambio cultural dentro de las comunidades educativas:

No basta solo con capacitarse o tener la intención, sino que es necesario implementar, difundir y garantizar que los trabajadores conozcan los canales de denuncia y las instancias de apoyo.
"En la red adventista, los valores cristianos y los principios de buen trato son fundamentales para alcanzar la certificación". Señala Diego Fonseca.
Actualmente, la certificación ya se ha concretado en los colegios de Angol, Villarrica, Pitrufquén, Trovolhue, Valdivia y Temuco, mientras que Osorno, Puerto Montt y Punta Arenas se encuentran a la espera de la ceremonia oficial de entrega del sello.



Aunque la adhesión a la Ley Karin es voluntaria, muchas instituciones educativas aún muestran reticencia a certificarse por temor a las exigencias o a las denuncias que puedan surgir.
La Fundación Julián Ocampo asumió el desafío con un trabajo anticipado desde mayo de 2024, lo que permitió llegar a la auditoría con plena preparación.