Desfile “Basta de Silencio” movilizó a la ciudad de Huaquillas contra la violencia digital
En Huaquillas se realizó el desfile pacífico “Basta de Silencio”, donde miembros de todas las iglesias del distrito y líderes del Ministerio de la Mujer marcharon para concienciar sobre la violencia digital. Durante la jornada se instalaron carpas in...

Con gran entusiasmo y unidad, miembros de todas las iglesias del distrito Huaquillas, y la Unidad Educativa Adventista Príncipe de Paz, participaron en el desfile pacífico “Basta de Silencio”, una jornada que buscó sensibilizar a la comunidad sobre los riesgos y consecuencias de la violencia digital, problemática que afecta a niños, adolescentes, jóvenes y adultos.
Este recorrido se realizó en las principales calles de la ciudad desde el Parque Algarrobo, continuando por la avenida la República hasta llegada a parque los “Pajaritos”.
La actividad contó con la presencia de la líder del Ministerio de la Mujer de la Unión Ecuatoriana, Fernanda Schuabb, así como autoridades de la iglesia en el sur del Ecuador, junto con la líder del Ministerio de la Mujer de la Misión Ecuatoriana del Sur, Celia Olivo, quien resaltó que el desfile comprendió de “una gran movilización donde la gente pudo comprender el tema de la violencia digital”.

Durante el recorrido, los participantes llevaron mensajes de esperanza y prevención, mientras que en diferentes puntos se instalaron carpas informativas, se realizaron momentos de oración, y se distribuyeron volantes y revistas adaptadas a todas las edades: materiales especiales para niños, adolescentes, jóvenes y adultos, con el fin de orientar a cada grupo sobre cómo identificar y enfrentar la violencia digital.
La comunidad de Huaquillas recibió la iniciativa con agrado y gratitud, valorando el esfuerzo de la iglesia por tratar un tema actual y necesario que muchas veces se silencia.
“Hoy levantamos la voz por quienes callan. Esta campaña demuestra que la iglesia está presente para acompañar, educar y ofrecer esperanza”, señalaron los organizadores.
El desfile fue una muestra clara de que cuando la iglesia, sus líderes y la sociedad trabajan unidos, es posible construir entornos más seguros y con principios firmes, fortaleciendo la prevención y la conciencia frente a los desafíos del mundo digital.












