De las filas de las Fuerzas Armadas al frente misionero: hombre lleva 32 años guiando almas a Cristo
Actualmente, lidera la Clase Bíblica de la IASD Vitarte A Central, para un promedio de 60 personas de forma semanal.

A los 22 años, Juan Olórtegui recién egresado de la Fuerza Aérea del Perú (FAP) y por invitación de su madre, asistió a la iglesia Adventista del Séptimo Día (IASD). Lo que encontró allí: una comunidad organizada, activa y comprometida; despertó en él un interés por los principios adventistas, lo cual marcaría el inicio de su transformación espiritual y un giro completo a su vida.
Llamado a las filas de Cristo
Fue la visita y consejos de un anciano de iglesia lo que impulsó su decisión más importante: entregar su vida a Dios mediante el bautismo. Desde entonces, su compromiso con la misión adventista no ha cesado. Participó activamente en el grupo de jóvenes, acompañó a su madre en visitas misioneras y estudios bíblicos, y después asumió roles de liderazgo como director de congregación y anciano de iglesia, un ministerio que ejerce con fidelidad desde hace 32 años.

Relata que el libro que marcó su vida fue "El Gran Conflicto" de Elena G. White, el cual le dio un nuevo impulso para dedicar sus talentos al servicio de Dios. Aunque ha enfrentado desafíos como todo creyente, él cuenta que Dios lo ha bendecido con una bella familia, una esposa entregada al Ministerio de Recepción, dos hijos comprometidos con la fe y una empresa que le permite sostenerse mientras sigue sirviendo en la obra.
Amor por la misión
Actualmente, el hermano Juan lidera la Clase Bíblica de la Iglesia Adventista del Séptimo Día Vitarte A Central (Asociación Peruana Central – APC), un espacio que ha transformado la vida de cientos de personas. Cada semana, entre 50 y 60 personas asisten para estudiar la Biblia, y muchos de ellos ya han tomado la decisión de ser bautizados y seguir a Cristo. Su versículo favorito, Apocalipsis 3:20, refleja su deseo profundo de ver vidas entregadas al Salvador: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo…”.

El testimonio del hermano Juan Olórtegui es una inspiración para todos aquellos que desean vivir una fe activa y misionera. Su historia recuerda que una invitación, una visita, el estudio bíblico, las publicaciones adventistas y una decisión; pueden cambiarlo todo cuando se responde al llamado de Dios.
Vea este testimonio en el siguiente video: