Creciendo en Cristo: Nuevos discípulos culminan etapa de formación bíblica y dan un paso firme en la fe
Alrededor de 1000 personas lograron graduarse del curso de discipulado, en el último mes, en el sur peruano.

En diferentes regiones del sur peruano y en toda sudamérica, se vive un ambiente de fe, compromiso y transformación espiritual, debido a que miles de personas han culminado con éxito el curso de discipulado “Creciendo en Cristo”. Este estudio especial, es promovido por la Iglesia Adventista del Séptimo Día, y se ha consolidado como una herramienta clave para fortalecer la vida espiritual de los nuevos creyentes después de su bautismo; las lecciones incluyen contenidos doctrinales y principios de vida práctica.
1000 graduados en Perú
Fruto de esta jornada de estudio, en el último mes (junio 2025), alrededor de 1000 personas lograron graduarse del curso en el sur peruano. El curso “Creciendo en Cristo” está estructurado en siete lecciones semanales que abordan aspectos fundamentales de la vida cristiana. Cada tema guía al creyente en un proceso de crecimiento espiritual progresivo, desde la conexión con Dios a través de la oración y el estudio bíblico, hasta el entendimiento de la identidad adventista, el compromiso con la misión, la participación activa en la iglesia y la transformación conforme a la voluntad divina.


Visitar, Amar y Restaurar
Como parte de un acompañamiento espiritual, del 21 al 27 de junio se realizó la Semana de Visitación “Visitar, Amar y Restaurar”, en la cual los pastores y líderes de la iglesia visitaron hogares, oraron con las familias, brindaron consejería y fueron testigos de la reafirmación del compromiso con la misión de quienes recientemente decidieron seguir a Cristo. El pastor Henry Flores, líder de Mayordomía de la Unión Peruana del Sur (UPS), felicitó a los nuevos creyentes por su decisión y los animó a permanecer firmes en la fe, fortaleciendo hábitos como la oración, el estudio de la Biblia y la fidelidad a Dios. “Sé fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida” (Apocalipsis 2:10), concluyó con la palabra de Dios.

La Iglesia Adventista del Séptimo Día reafirma su compromiso con el cuidado espiritual de sus miembros y la formación de nuevos discípulos; en cada hogar visitado, en cada clase impartida y en cada corazón transformado, el Espíritu Santo obra poderosamente.