Noticias Adventistas

Institucional

Cómo afecta el congregacionalismo a la unidad de la Iglesia

Teólogo defiende los principios eclesiásticos de la Iglesia Adventista del Séptimo Día y detalla puntos de alerta sobre el congregacionalismo


  • Compartir:
Suárez señaló riesgos en dos áreas directamente vinculadas a los templos locales (Foto: Gustavo Leighton).

Al concluir una serie de tres reflexiones sobre el congregacionalismo que fueron presentadas a administradores, pastores distritales y miembros voluntarios durante las reuniones del Concilio Anual de la Iglesia Adventista del Séptimo Día para ocho países de Sudamérica, el pastor Adolfo Suárez señaló algunos de los riesgos de este modelo.

El actual rector del Seminario Adventista Latinoamericano de Teología (SALT) también lo comparó con el modelo adoptado por los adventistas, especialmente en lo que respecta a la unidad denominacional. Si lo desea, consulte los enlaces a continuación para ver los otros dos temas que se presentaron anteriormente.

Lea también:

Él señaló, basándose  en el Manual de la Iglesia, la guía que rige el gobierno eclesiástico de los adventistas,  que el modelo representativo adoptado por la denominación, en el cual se elige a los líderes para dirigir el trabajo de la organización desde el nivel local hasta el global, los caracteriza como representantes de los demás miembros en cada nivel. Y que "en la estructura de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, ninguna entidad determina su propio estatus o funciona como si no tuviera obligaciones para con la familia de la iglesia más allá de sus propios límites".

De esta manera, se muestra en oposición al congregacionalismo, que utiliza la autonomía de cada iglesia local para tomar sus decisiones y decidir sus propios pasos sin preocuparse por un "cuerpo" más grande y los efectos que podrían afectar la unidad denominacional.

Desafíos

Pero, ¿cuáles serían algunos de los peligros de este modelo, desde la perspectiva adventista, que deberían llevar a la reflexión? Suárez señala dos. Muchos buscan crear estilos contemporáneos de liturgia y adoración para predicar el evangelio. Esto se vuelve más fácil cuando la iglesia es independiente y no le rinde cuentas a nadie, pero este no es el caso de los templos adventistas, que están bajo una estructura organizacional. Sin embargo, algunos miembros han actuado precisamente de esta manera.

"Hay una avalancha de nuevos métodos de evangelismo, nuevas estrategias para llegar a los más diferentes grupos. Y algunas congregaciones quieren estar al frente de la misión a cualquier precio, cerrando los ojos y los oídos a los líderes de las instancias superiores, tomando sus propias decisiones y efectuando cambios en la liturgia y el culto, y en el área de evangelismo, simplemente por el gusto de la iglesia local", señaló Suárez.

En lo que respecta al liderazgo, hay un factor que se convierte en un riesgo desde la perspectiva congregacionalista cuando no hay una supervisión unificada o una directriz para su funcionamiento: el poder. A menudo, la elección de los líderes locales puede no tener en cuenta, por ejemplo, los factores espirituales, sino más bien la influencia o incluso la posición social de los elegidos.

"Aquí está el problema: la selección de líderes en una iglesia congregacionalista puede convertirse rápidamente en nada diferente de una elección política, con votos que van al candidato más rico, mejor conectado, mejor articulado, más carismático, de "autoridad", en lugar de un líder siervo comprometido a seguir el plan de Dios individualmente y para la iglesia en su conjunto”, argumentó.

Esto puede deberse a que una iglesia congregacionalista no tiene más seguimiento que el comité compuesto por esos mismos líderes. Y cuando hay descontento con los que han sido elegidos, no hay nadie a quien recurrir. "Dios nos ha llamado como líderes a cumplir la misión que él ha dejado clara en su Palabra, que su Iglesia estudia reunida en asamblea y en concilio", dijo.


Referencias:

[1] Manual de la Iglesia Adventista del Séptimo Día – Florida, Buenos Aires: Asociación Casa Editora Sudamericana, 2022, p. 29-30.