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Hildemar Santos

Hildemar Santos

Salud y Espiritualidad

Cómo prevenir enfermedades y tener una vida saludable.

Salud, un mensaje de esperanza

Foto: Shutterstock

Por más de un siglo y medio el cuidado de la salud, y especialmente la prevención de enfermedades, ha sido uno de los mensajes más promovidos por la Iglesia Adventista alrededor del mundo. No es que sea parte directa de su doctrina, sino que simplemente por el hecho de que la salud física tiene una importancia significativa en la vida de las personas, afecta también nuestra espiritualidad.

Hoy, las principales causas de enfermedades, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), son el tabaco, el alcohol, la falta de ejercicio y una alimentación pobre. Y los motivos que más llevan a la muerte y a enfermedades, en gran parte, son las enfermedades cardíacas, el cáncer, las enfermedades pulmonares y la diabetes.

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En relación al tabaco, la Iglesia Adventista fue una de las pioneras en su prevención, siendo que el método para dejar de fumar en cinco días, creado por el pastor Elman J. Folkenberg y el doctor J. Wayne McFarland, ayudó a miles de personas alrededor del mundo a vencer este hábito.

La Iglesia también se definió contra el alcohol durante más de 150 años, y promueve un estilo de vida sin influencia alcohólica. Inclusive, la Comisión Internacional de Prevención de Drogas y Alcohol está liderada por los adventistas, y tiene conexión íntima con la OMS. El trabajo compartido con la organización es más amplio, y por varios años se realiza una reunión en conjunto con líderes de salud adventistas y la entidad en Ginebra, Suiza, para discutir y compartir factores preventivos y estrategias comunes de prevención.

En relación al ejercicio, los adventistas han promovido por años los ocho remedios naturales, los que incluyen los dos factores más importantes de salud: ejercicio y dieta, además de agua, aire puro, luz solar, descanso adecuado, temperancia, y la parte espiritual, que consiste en una relación diaria e individual con Dios. Estos factores los promueven, no solo para los miembros de la iglesia, sino que también para las comunidades, contribuyendo así para la prevención de enfermedades modernas citadas anteriormente.

Longevidad

La Iglesia Adventista está representada ampliamente en la ciudad de Loma Linda, donde existe una concentración grande de adventistas y fue designada como una Zona Azul. Se llaman así a algunas áreas en el mundo con gran concentración de personas ancianas que viven una vida larga, alcanzando a 90 y hasta 100 años de edad. Y no solo eso: con salud y funcionalidad.

Todo está relacionado con los factores de salud mencionados antes. Las otras Zonas Azules, como Okinawa, Cerdeña, Icaria y Nicosia están ubicadas en lugares aislados o exóticos. Pero, la zona de salud adventista está esparcida alrededor del mundo y se caracteriza por un grupo de individuos que sigue los principios defendidos por la Iglesia.

El Estudio Adventista de Salud, que desarrolla la Universidad de Loma Linda, que pertenece a la Iglesia Adventista, ha sido motivo de promoción de salud en la esfera académica. Por ejemplo, cualquiera que sea la conferencia de prevención o cualquiera que sea el disertante en esta área de prevención, los resultados científicos del Estudio Adventista de Salud se mencionan con frecuencia.

Este estudio fue el primero en mencionar que el tomate puede prevenir el cáncer de próstata, que las nueces pueden prevenir las enfermedades cardíacas en casi un 50%, y que los frijoles son importantes en la prevención del cáncer intestinal. En general, los adventistas que siguen los principios de salud tienen una longevidad aumentada en 10 años, y tienen menor incidencia de enfermedades cardíacas y cáncer.

De todos los grupos que son parte de las Zonas Azules, los adventistas son los únicos que promueven la dieta vegetariana, y es común que los templos de la denominación ofrezcan clases de cocina vegetariana para las comunidades locales. También se estimula la práctica de ejercicios. En la ciudad de Loma Linda, por ejemplo, existe un grupo de corridas y caminatas que a veces incluye a cientos de personas que se reúnen semanalmente. El club Lopers se hizo famoso en los Estados Unidos con sus camisetas color rosado, y está presente en varias maratones en el país. Como ya fui miembro del mismo, puedo decir que hay más personas en el club que “caminan” en las maratones que las que corren.

Para atender bien

La Iglesia también tiene varios centros de salud que promueven el estilo de vida, tanto a nivel clínico, como a nivel de internación. La Universidad de Loma Linda posee dos clínicas de estilo de vida que evalúan a los pacientes y promueven un programa individual de salud para los mismos.

Yo fui director del Centro Drayson de Preventive Care, que hace nueve años que funciona en la ciudad. El Hospital de Santa Helena, California, tiene un centro de vida saludable que es famoso en el país y tiene decenas de años de actividad. Otros centros de vida saludable en los Estados Unidos son promovidos por miembros de Iglesia, como el Centro Black Hills, en Dakota del sur; el Centro Weymar, en California; el Centro Wildwood, en Georgia; y el Centro Uchee Pines, en Alabama.

En otros países, la denominación también posee centros de vida saludable, como el Centro de Montemorelos, en México; el Centro de Vida Sana, en Libertador San Martín, Argentina; el Centro de Salud de Hong Kong, en China (del cual fui uno de los fundadores); el Centro de Salud de Taiwan; y el de Bangkok, en Tailandia. En Brasil, tenemos la Clínica Adventista Vida Natural, que promueve el estilo de vida adventista por más de  35 años, la cual ayudé a fundar y dirigí por seis años. También tenemos el Centro de Vida Saludable (Cevisa), en el interior de São Paulo, y el Centro de Vida Saludable del Hospital Adventista del Pénfigo, en Mato Grosso del Sur.

Así, la Iglesia ha contribuido enormemente a la salud y longevidad, promoviendo estilos de vida saludables en sus comunidades, tanto en el área académica como en el área social y comunitaria, sea con sus templos o instituciones. Todo esto está vinculado directamente con la misión adventista de seguir el ejemplo de Jesucristo, que pronunció su misión claramente en el versículo bíblico de Juan 10:10 “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”.

Nota: La Iglesia Adventista del Séptimo Día tiene 763 instituciones de salud alrededor del mundo. Son 441 clínicas y ambulatorios; 180 hospitales/sanatorios; 121 asilos y centros para jubilados y 21 orfanatos y hogares para niños.

 

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