La fe en Dios restauró su matrimonio, y ahora enseñan de la Biblia a personas de su comunidad
Decidieron ser capacitados como instructores bíblicos, fueron fortalecidos y comenzaron a acompañar a otros en su crecimiento espiritual.

A través del estudio de la Biblia y el servicio cristiano, una pareja descubrió que el evangelio no solo transforma vidas, sino también familias. Geny Durand y su esposa Adela Fernández, atravesaban momentos difíciles en su matrimonio, pero encontraron en Dios la respuesta que transformó sus vidas.
La Palabra de Dios restaura
La historia de restauración de Geny y Adela tomó un nuevo rumbo cuando él se integró a la Escuela de Instructores Bíblicos de la Iglesia Adventista (IASD) "Monte Sión", en la ciudad de Huancayo (Misión Central del Perú). “Compartir la Palabra de Dios transforma vidas”, asegura Geny. Para Adela, su esposa, el impacto también alcanzó su hogar: “Los estudios bíblicos fortalecieron nuestra comunión con Dios y salvaron nuestro matrimonio”.

Una nueva misión
Con el tiempo, la pareja comenzó a acompañar a las personas en su crecimiento espiritual. Han sido testigos de bautismos, vidas restauradas y nuevos discípulos que hoy también comparten su fe y sirven activamente en la iglesia. Además, participaron en la fundación de un Club de Conquistadores en la Aldea Infantil “Rosario”, donde junto a su pastor y con miembros de la iglesia, llevaron esperanza a niños que atraviesan situaciones difíciles y de abandono.
Entre las experiencias que más recuerdan está también, la de un joven que llegó inesperadamente buscando a Dios después de que ellos oraran por él. Actualmente se prepara para el bautismo, mientras su pequeña hija participa en el Club de Aventureros de su iglesia local.


La historia de Geny y su esposa confirma que cuando una familia permite que la Palabra de Dios ocupe el centro de su vida, el Señor puede transformar las heridas en esperanza, las crisis en oportunidades y los hogares en centros de influencia para su reino. Esta familia continúa avanzando con la convicción de que cada estudio bíblico puede cambiar una vida, tal como cambió la suya.