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Evangelismo

Esperanza más allá de la cruz

Comprenda el poder de evangelismo de la Semana Santa y cómo transformar el mensaje de la cruz en una invitación para quienes buscan esperanza.


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Más que un símbolo común del cristianismo, la cruz transmite un mensaje de esperanza y amor. (Foto: Shutterstock)

Desde el punto de vista espiritual, para muchos cristianos, la Pascua es un período de reflexión y oportunidades para presentar y reforzar el sacrificio de Jesús en la cruz por la humanidad. En este período, diversos movimientos religiosos también tienen como objetivo ofrecer reuniones específicas con énfasis en el significado de la muerte y resurrección de Cristo.

Tradicionalmente, la Iglesia Adventista del Séptimo Día abre sus puertas para profundizar temáticas específicas con sus miembros e interesados. Para este año, el título El drama de la Pasión busca subrayar que “el mensaje de la cruz no termina en sí mismo”, como detalla el pastor Eber Nunes, director del Ministerio Personal de la denominación para ocho países de Sudamérica.

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En esta entrevista, él también explica cómo el tema dialoga con la esperanza del pronto regreso de Jesús y la importancia del trabajo integrado en cada templo local con respecto a la atención y preparación de quienes comienzan a tener contacto con los temas presentados por la Biblia.

En un contexto en el que muchas personas ya están familiarizadas con la historia de la cruz, el título “El drama de la Pasión” propone una nueva mirada. ¿Qué hace que este enfoque sea relevante y cómo puede impactar a las personas?

Ya celebramos la Pascua desde hace años y hemos aprendido, como Iglesia, que este es el período del año en que las personas están más abiertas a escuchar sobre el evangelio.

El momento favorece esto. Cada año pensamos en una manera de llegar al corazón de las personas, ya sea a través del tema o de un canto. Entendemos que cuando las personas están más abiertas a recibir y aceptar el mensaje de la Biblia, la Iglesia está más enfocada en cumplir su misión de compartir el amor de Cristo.

Cada año percibimos que hablar de Cristo en la Pascua tiene gran receptividad entre los sudamericanos. Por eso, el tema de este año destaca la cruz y el sufrimiento de Jesús, lo que él enfrentó por cada uno de nosotros, pero también apunta a la victoria final. Este es un mensaje poderoso.

Además, el proyecto refuerza nuestras creencias, como la salvación por gracia, la centralidad de la cruz y la esperanza del regreso de Jesús, al mismo tiempo que moviliza a la iglesia hacia un evangelismo intencional, recordando que cada miembro es un misionero. El resultado es doble: promueve el reavivamiento espiritual y amplía el alcance del mensaje de esperanza, redención y vida eterna.

¿Cómo transformar este momento en una experiencia que vaya más allá de la tradición y fomente una reflexión personal más significativa en los participantes?

Como miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, tenemos una característica en nuestro ADN: somos misioneros.

La Iglesia Adventista no surgió para cumplir un papel social. Surgió para cumplir un papel eclesiológico y escatológico. Por eso, el adventista tiene en mente que es un misionero que necesita predicar acerca de Jesús, aunque esto no siempre es fácil de llevar a la práctica.

Sin embargo, cuando llega el período de la Semana Santa y el mundo habla sobre este tema, esto favorece que el miembro viva su misión en la práctica. Él reconoce: “Mi iglesia tiene un programa especial, tengo un canto especial, tengo invitados especiales y todos están hablando de este momento”. Es el momento de invitar a alguien a una experiencia especial, como un compañero de trabajo, de la universidad o un vecino.

¿Cómo puede la Iglesia sensibilizar a las personas que tal vez nunca han entrado en un templo adventista para participar de este momento?

Desde la perspectiva del otro, las personas perciben que existe algo mayor y superior a todo lo que vivimos. El ser humano no posee felicidad innata. Todos sufren, todos tienen problemas en el hogar, en el trabajo o en la familia, porque esto forma parte de la condición humana.

Cuando uno encuentra a alguien que tiene una visión de algo mejor, de algo que le hizo bien y que también puede hacerme bien, uno tiene la tendencia a buscar eso.

En ese momento, el miembro adventista no puede perder la oportunidad de hacer la invitación, de acercarse a alguien y llevarlo a este encuentro, ofreciendo algo que le hará bien.

Al invitar a una persona a participar de esta semana especial, es importante seguir tres pasos simples:

  1. Orar por cada una de ellas;
  2. Hacer la invitación con anticipación;
  3. El día del programa, ofrecerse para buscarlas y acompañarlas en todo momento.

¡Esa cercanía marca la diferencia!

¿Cómo dialoga el mensaje de la Semana Santa con la esperanza del pronto regreso de Jesús?

Hablar de Jesucristo es hablar de su sacrificio, y eso abre el corazón. Pero el mensaje de la cruz no termina en la cruz. Es hermoso hablar de alguien que se entregó y dio tanto por otros, pero si todo terminara con la muerte, Jesús sería como cualquier mártir.

El mensaje de la cruz apunta a algo más; porque él murió, pero ahora vive.

Y la resurrección de Jesús, para nosotros, los adventistas del séptimo día, es el decreto final contra la muerte (1 Corintios 15:55-57). Cuando él resucitó, trajo el fin de la muerte. La muerte tiene sus días contados. Quien mira la cruz también mira más allá de ella, hacia el momento en que toda tristeza, llanto y dolor terminarán. Hablar de la cruz es recordar la esperanza de la segunda venida de Jesús.

¿Qué recursos especiales se prepararon con el objetivo de alcanzar a las personas y acompañar a los miembros en el proyecto de este año?

Trabajamos pensando en quienes dirigirán el evangelismo de Semana Santa en las iglesias. Para eso, es necesario un sermón relacionado con el tema, y nosotros le ofrecemos eso a los predicadores.

Además, contamos con un video introductorio que prepara el ambiente para el mensaje central, contextualizando tanto a los invitados como a los miembros de la Iglesia. Por último, el canto temático también ayuda a conducir hacia el mensaje que será presentado.

Pensando en el miembro que llevará a un interesado, ofrecemos invitaciones virtuales y físicas, pero también es importante usar la creatividad. Hay personas que preparan chocolates, galletas o invitaciones especiales.

Y para las visitas, tenemos un mensaje invaluable. Si Cristo pagó un precio tan alto por nuestros pecados, entregando su vida, es porque nadie está demasiado lejos para ser alcanzado. La cruz es la prueba de que siempre hay perdón y siempre habrá paz. Ese es el enfoque del mensaje que será presentado a todos: perdón y paz.

Conozca el canto lema a continuación:

El programa se llevará a cabo del 28 de marzo al 4 de abril en los templos adventistas. Para conocer más detalles sobre la Semana Santa, encontrar materiales y el lugar más cercano a usted, ingrese a adv.st/semanasanta.


*Practicante bajo la supervisión de Jefferson Paradello.