Cumpliendo la Misión: Opso ayuda a 100 familias de Misión San Juan
Bajo el lema de este año, y gracias a una amplia alianza entre la Iglesia, el Municipio y donantes, 150 voluntarios concretaron un despliegue histórico.

OPSO apoya de forma efectiva a San Juan de la Costa, a través de la construcción de una vivienda, más de 300 atenciones médicas y entrega de toneladas de alimentos.
¿Qué es OPSO?
OPSO (Operativo Medico Social) es un programa de ayuda humanitaria voluntaria dependiente de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en Chile, nacido en la Iglesia Fe y Esperanza de Santiago, activo desde 1996. Su objetivo es brindar asistencia médica, social y capacitaciones a comunidades vulnerables o de difícil acceso geográfico.
Un despliegue integral de solidaridad y servicio. Así se resume el reciente Operativo Médico Social OPSO 2026, desarrollado en San Juan de la Costa entre el viernes 30 de enero y el martes 3 de febrero en la comuna de San Juan de la Costa, Provincia de Osorno.
La iniciativa, figura como un programa de voluntariado de la Iglesia Adventista en Chile con más de 30 años de trayectoria, que busca alcanzar zonas aisladas de esta comuna para brindar atención gratuita y bienestar a quienes más lo necesitan.
"Este año vivimos un verdadero milagro de unidad", comenta Héctor Álvarez, Director General de OPSO. "Lograr movilizar 20 toneladas de ayuda social y coordinar un proyecto de esta envergadura no es algo que hagamos solos. Ver cómo se sumó el Municipio y cómo respondió la hermandad nos confirma que esta misión es guiada por Dios". Agregó.

Sinergia Institucional y Solidaria La materialización de este gran despliegue fue posible gracias a una extensa red de colaboración que financió y sostuvo el proyecto.
Movilización Solidaria
El operativo contó con el respaldo fundamental de la Asociación Sur Austral de Chile (ASACh) y la Asociación Metropolitana de Chile (AMCh), sumado al compromiso de la Ilustre Municipalidad de San Juan de la Costa, que no solo facilitó la logística, sino que fue un actor clave en la gestión.
A este esfuerzo institucional se unió el corazón de la iglesia: la campaña "OPSOTÓN", el apoyo de diversas iglesias adventistas a lo largo de Chile, y la generosidad de múltiples hermanos y amigos que, con sus donaciones anónimas, permitieron adquirir los insumos y materiales necesarios.

Impacto en Salud Integral. Uno de los ejes centrales fue el operativo médico, que con un equipo de más de 20 profesionales del área de la salud, registró un total de 309 atenciones en una sola jornada.
Gracias a la Clínica Dental Móvil y el equipo de especialistas, se lograron realizar 146 prestaciones dentales y atender a 53 pacientes en medicina general.
El despliegue también cubrió áreas críticas con atenciones en kinesiología, en psicología y en nutrición. Un capítulo aparte fue la atención oftalmológica, que benefició a 80 pacientes.
Más allá del examen clínico, se vivió un momento muy valorado por la comunidad. Una voluntaria relata: "Ver la cara de los vecinos cuando les dijimos que podían elegir sus marcos fue impagable. No les entregamos 'lo que sobraba', sino que escogieron sus lentes a su gusto”.
Además, se puso un fuerte énfasis en la educación preventiva: más de 60 personas participaron en módulos de salud integral, donde se abordaron temáticas vitales para la vida rural como alimentación saludable, hidratación y el ejercicio físico. Unas 20 personas participaron de un taller de manualidades y más de 60 personas se favorecieron con un hermoso corte de cabello.

Mejoramientos de viviendas y ayuda humanitaria, el área de construcción y ayuda social fueron instancias de arduo trabajo y de gran impacto. El equipo de voluntarios logró levantar desde cero una vivienda nueva de 40 metros cuadrados y realizar reparaciones mayores en otras dos casas, además de ejecutar mejoras en la iglesia adventista del sector. Pero no bastaba con el techo; era necesario equipar el hogar.
Se entregaron e instalaron 12 lavaplatos y se distribuyeron más de 30 muebles, además de 12 camas, 7 camarotes, cerca de 20 colchones, sillas y sillones, asegurando un descanso digno. Asimismo, cinco familias recibieron electrodomésticos clave para calefacción, refrigeración y lavado.
Alimentos para la Comunidad
En paralelo, para asegurar el sustento inmediato, se distribuyeron más de 5 toneladas de alimentos no perecibles en canastas familiares para el invierno, destacando la entrega de 85 sacos de harina, vitales en la zona, y más de 30 sacos de ropa.


Foco en la niñez pensando en el futuro, se puso énfasis especial en la infancia con la entrega de 50 mochilas con útiles escolares, más de 30 bicicletas y juguetes. "Ver a los niños recibir sus cosas para marzo nos llenó el corazón. Es una ayuda que alivia el bolsillo de los papás y motiva a los pequeños a estudiar", destacaron desde la coordinación del área infantil de OPSO.
Una cruzada nacional el éxito de esta misión, junto con la ayuda de nuestro Dios, se debió al "corazón" del proyecto: cerca de 150 voluntarios que viajaron desde Iquique, Valparaíso, Santiago, Chillán, Los Ángeles, Temuco y Chiloé, sumándose a un fuerte equipo de voluntarios locales.
Voluntarios con el corazón lleno
El equipo OPSO agradece profundamente a todos quienes hicieron posible esta cruzada: a las instituciones colaboradoras, a los profesionales que donaron su talento, y a los guerreros de oración.


Protección y el regalo más importante el operativo culminó con un profundo sentido de gratitud y protección divina, tras haber sido librados de un accidente en la ruta de regreso a Santiago.
Pero la huella más profunda no fue material. Cada hogar beneficiado recibió, además de los enseres, lo más importante que el equipo podía dejar: una hermosa Biblia. Este regalo, símbolo de esperanza eterna, fue acompañado por el trabajo del área espiritual, que logró establecer 21 nuevos contactos para estudios bíblicos, cerrando una jornada donde, tal como decía el lema, se cumplió la misión.