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Milagroso encuentro lleva a matrimonio al bautismo

En el programa de clausura del Día del Colportor, José y su esposa Sindy, cuentan cómo Dios cambió sus vidas, justamente por medio de un colportor.

Hermanos Fernando Iturra, Sindy Cartes y José Plané

Concepción, Chil…[ASN]  Sindy Cartes y José Plané, asisten a Iglesia Adventista de Arauco (Chile). Ambos forman un feliz matrimonio. Sin embargo, la vida de ellos no simpre fue así.  Tan solo unos meses atrás, los problemas golpearon su hogar y agobiaron la vida  familiar. Gracias a los incansables intentos de su esposa en salir adelante y un inesperado encuentro con un colportor adventista, cambió la vida de ambos, como un admirable acto de conversión.

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La historia comienza hace un año atrás, cuando su matrimonio estaba en crisis por causa de una severa depresión que alcanzó a José tras quedar sin trabajo. Su esposa, que tiene formación cristiana, trató de ayudarlo e indicarle que debía cambiar de actitud porque tenía temor que la severa depresión que atravesaba su esposo, podría acabar con su vida y la de la familia.

Al ver que pasaban los días, y la situación era más grave, Sindy comenzó a ayunar y a orar por su esposo. Pero, a pesar que hizo el mayor esfuerzo por cambiar la situación, no veía buenos resultados. Aún con el desánimo a cuestas decidió confrontarlo y decirle con firmeza que si no cambiaba, lo abandonaría.

La sorpresa fue enorme, porque José reaccionó y decidió cambiar, tras recibir la invitación de su esposa a seguir videos de predicadores cristianos. Al ver que daba resultado ver videos, decidió continuar para lograr un cambio positivo en él. Por esa razón, le propuso a su esposo continuar estudiando cada uno de los sermones. Ella cuenta que, en una oportunidad, mientras veían un sermón grabado en Internet, un evangelista comienza a hacer un llamado a las personas para que cambien sus vidas y dejen de una vez el desánimo y la depresión. José, que miraba atentamente,  sintió algo especial, y  fué impactado con el mensaje a tal punto que vivió ese momento como si el evangelista le estuviese hablando en forma directa a él.

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José se interesó de tal manera en estudiar las Sagradas Escrituras que decidió ver videos relacionados con la vida cristiana y profecías. Con el tiempo se percató que la mayoría de ellos, tenían algo en común, eran todos adventistas.

A pesar que ni él ni su esposa eran adventistas, ni tampoco conocían la iglesia, comenzaron a ver con más detenimiento cada predicación, y se animaron a continuar. Hasta que la inquietud por saber más llevó a José a interesarse en las profecías, con el fuerte interés de encontrarse con algún miembro de la iglesia para conocer más sobre las verdades del evangelio.

Su deseo llegó el día menos esperado. En una ocasión debió haber viajado desde Arauco a Concepción (Chile), y durante el trayecto, enciendió su celular y comenzó a ver una predicación sobre los “144 mil sellados”.  Sin embargo, no se había percatado que Fernando Iturra (colportor), lo había observado, y estaba haciendo todo lo posible para encontrar la ocasión y conversar con él.

Fernando, al fin encontró un momento y conversó con José. ¡Grande fue la sorpresa! Pues ambos habían pedido a Dios un “encuentro”. José pidió en oración encontrar un adventista y por otro lado Fernando también oró para encontrar una persona con quien estudiar la Biblia.

Ese fue el comienzo de una gran amistad. A los pocos días José manifestó su intención de bautizarse con su esposa. Así lo hicieron, y el 29 de octubre de 2016, ambos entregaron su vida a Cristo en la Iglesia Adventista de Arauco.

Hoy, ambos son líderes en su iglesia. Ella es directora del Ministerio de la Mujer y él director de Escuela Sabática y Libertad Religiosa. [Equipo ASN, Raúl Salamanca Muñoz]

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