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Karyne Correia

Karyne Correia

Salud Mental

Cuidados para tener una vida mentalmente saludable.

Mi hijo es gay. ¿Y ahora?

En los últimos años, muchos adolescentes, jóvenes y adultos, cristianos y no cristianos, tuvieron la valentía de declararse homosexuales. En nuestra sociedad hubo muchos cambios y se creó un contexto propicio para las personas que hace poco sufrían en silencio por su homosexualidad. Esto logró que ahora se puedan sentir un poco menos angustiadas para declararse ante familiares, amigos, públicamente.

Sin embargo, para los padres cristianos este todavía parece ser un tema extremadamente delicado. Hace algunos meses, al hablar sobre cuando le contó a su madre sobre su bisexualidad, la artista Miley Cyrus declaró que fue difícil que su madre lo entendiera. “Ella tenía miedo de que me juzgaran y tampoco quería que me fuera al infierno”. Desconozco las convicciones religiosas de esta madre pero me doy cuenta de que estos dos temores son comunes en los padres cristianos.

¿Cómo tratarán las personas a mi hijo o hija? Es verdad que, a pesar de que nuestra sociedad está un poco más abierta a las relaciones homoafectivas, todavía existen los prejuicios, juicio, y sí, un hijo gay podría encontrar muchas dificultades en función de su homosexualidad. Sin embargo, he observado que el mayor sufrimiento de jóvenes y adolescentes homosexuales es generado dentro de las relaciones familiares. La manera en la que usted trata a su hijo o hija a partir del momento en el que se entera de su sexualidad puede herirlo mucho más que la manera en que lo tratan las personas de afuera.

Mi hijo ¿se perderá espiritualmente? Esta es una cuestión teológica, y le dejaré la respuesta a los teólogos. Sin embargo, hay un punto que me llama la atención acerca de la elaboración de esta pregunta. ¿Cuántas cosas podrían llevar a su hijo a perder la salvación, queridos padres y madres, y que ustedes descuidan día a día, incluso antes de que el niño nazca?

Al leer el libro Conducción de niño, de la autoría Elena de White, usted podría identificar muchos factores a los cuales los padres cierran los ojos y que ponen en riesgo la salvación de sus hijos. Aunque bíblicamente los cristianos tengan una posición contraria a las conductas homosexuales, la negligencia que hay en tanto otros temas que bíblicamente son relevantes para el destino eterno de nuestros hijos me lleva a pensar que el tema de la homosexualidad carga con un estigma entre nosotros los cristianos, mientras que por otros temas cada vez se muestra menos consideración. Entonces, yo les pregunto: usted que tiene un hijo gay ¿está realmente preocupado por el destino eterno de su hijo o está usando una creencia religiosa para esconder sus propios prejuicios? Corro el tremendo riesgo de que me entiendan mal, y quiero dejar bien claro que no estoy defendiendo ninguna práctica condenada por la Biblia. La Iglesia Adventista, por ejemplo, se mantiene firmemente en contra de la homosexualidad, con base en la Biblia.

Posición adventista sobre la homosexualidad

Lo que estoy haciendo es lo contrario. Quiero llamar la atención a la existencia de otras prácticas condenables que parecen ni importarnos. Creo firmemente que los principios cristianos no existen para tapar los prejuicios, ya que deben regir toda la vida y no solo el área de la sexualidad. Muchos hijos se sienten víctimas de los prejuicios de padres cristianos, porque perciben esta tremenda incoherencia que hay en tratar con liviandad tantos asuntos importantes y apegarse de manera tan vehemente al tema de la sexualidad. ¿Sabe lo que ellos aprenden con eso? Que sus padres cristianos son homofóbicos. Y, queridos, de cierta manera, tienen razón cuando ven esta incoherencia en el hogar.

Y hablando de principios, no podría dejar de mencionar el que es más importante de todos: el amor. En 1 Juan 4:21 podemos leer un texto bíblico bastante contundente: “Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano”. Hay otras menciones interesantes como esa: “Ser cristiano es ser semejante a Cristo” (Elena de White, El hogar cristiano, página 387). Y Cristo amaba a las personas. Jesús trataba a todos con amor. La mejor manera de tratar con un hijo homosexual es amándolo. Usted no tiene que estar de acuerdo con lo que él hace o deja de hacer. Solo tiene que amarlo. ¡Y qué difícil es! Es mucho más fácil hacer un sermón para el adolescente, usar palabras fuertes y tratarlo con prejuicio. Pero si usted es cristiano, querido padre, su deber es amar. Y eso no se aprende leyendo un artículo en mi columna. Es lo aprenderá al unirse a aquel que es amor.

La homosexualidad de su hijo puede ser visible a los hombres, pero la falta de amor y los pecados acariciados en el hogar son siempre visibles a los ojos de Dios. Y para un cristiano, solo importa un juicio realmente: el juicio que hace Dios.

 

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