Noticias – Adventistas

Jorge Rampogna

Jorge Rampogna

Biblia360

“Pensando la vida desde el punto de vista de Aquel que todo lo ve”

Huracanes, terremotos y sensacionalismo escatológico

Mi teléfono sonó. Había llegado un mensaje. Era un amigo que me enviaba un comentario que se está viralizando: “El eclipse solar fue el 21 de agosto, el 25 de agosto el Huracán Harvey y el 26 de agosto son las inundaciones en Houston en el estado de Texas, en los Estados Unidos.” El mensaje siguió diciendo: “Haz la prueba y coloca en Google la secuencia de números de las fechas de estos acontecimientos y mira lo que sucede…”

No tenía tiempo de hacer lo que mi amigo me sugería en ese momento, así que dejé el asunto por unas horas. Confieso que mi curiosidad pudo más y fui a Google e hice la prueba escribiendo los números: 21 25 26. Para mi sorpresa los primeros diez resultados de búsqueda que aparecieron en mi buscador fue la referencia bíblica de Lucas 21:25-26. A primera vista la coincidencia sorprende. Mira lo que dice:

“Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas; desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas.” (Lucas 21:25-26 – RVR)

No puedo negar que después de haber hecho la búsqueda que mi amigo sugirió en Google, y haber encontrado una relación entre esos tres números y el texto bíblico de Lucas, donde Jesús habla de las señales previas de su venida, y concretamente hablando sobre eventos climáticos, me dejó pensando. Antes de seguir, sólo un paréntesis para aclarar algo. El huracán Harvey comenzó el 18 de agosto. Las inundaciones en Houston comenzaron el 25 y siguieron el 26 de agosto. Entonces, no sé cuál es el criterio que usaron quienes comenzaron con esta búsqueda en Google que intenta encontrar coincidencias entre los últimos acontecimientos relevantes y textos de la Biblia. Pero sin lugar a dudas hay alguien que trabajó para hacerlo.

Mientras eso, estoy escribiendo este artículo, son las 6:30 de la mañana del domingo 10 de septiembre de 2017. Estoy acompañando la cobertura especial de varios canales de noticias y diarios digitales que reportan el minuto a minuto de los desastres causados por el paso del Huracán Irma en las islas del Caribe, y como los Estados Unidos se prepara para recibir la fuerza del que dicen, es el Huracán más poderoso de la historia. Además, están informando sobre Katia que ya perdió fuerza, y el huracán José que sigue cobrando fuerza. Por otro lado, están en mi memoria las imágenes de esta semana que pasó, donde vimos como un terremoto de 8.4 grados en México devastó varias regiones.

Ahora bien, confieso que fui motivado a escribir sobre este asunto porque veo en las redes sociales dos reacciones que me preocupan. La primera es que están apareciendo todo tipo de “charlatanes escatológicos” (esto va por mi cuenta), que usan las noticias e intentan “encajarlas” en textos de la Biblia haciendo conjeturas “sensacionalistas”. Las mismas no siguen el método correcto de interpretación bíblica. Esto genera en muchos, expectativa, y en otros, miedos. Por otro lado, veo una segunda reacción que también es preocupante: indiferencia. Aquellos que dicen, todo sigue igual. “Esto es un desastre natural más. Ojalá no nos toque a nosotros. Todo sigue igual”. Los dos pensamientos son complicados.

Antes que me critiques y digas que estoy restando importancia a los acontecimientos que están delante de nuestros ojos, hago una aclaración y posteriormente digo mi pensamiento personal. Primero, no soy teólogo, soy un pastor que estudia la Biblia. Segundo, creo firmemente que estamos a las puertas de la segunda venida de Cristo. Realmente creo que Jesús vendrá en nuestra generación. Por otro lado, creo que necesitamos tener cuidado y no intentar encajar cada noticia “específica” que aparece en un cumplimiento bíblico-profético. Por otro lado, creo que no podemos minimizar o ser indiferentes.

Pienso que todos estos eventos catastróficos, además de los rumores de guerra, las crisis sociales, las reuniones ecuménicas y tantos otras eventos que están sucediendo ante nuestros ojos, en su conjunto, nos dan la seguridad de que estamos yendo en el camino correcto del cumplimiento profético final, que estamos esperando: la segunda venida de Cristo. Más allá de que no podemos encajar cada noticia en un cumplimiento profético específico, cada evento es un “cartel” al costado del camino, que en su conjuntos nos indica que estamos en el camino y la dirección correcta.

Re-leyendo el libro Eventos de los últimos días de la escritora Elena de White, me hizo reflexionar en lo que vengo diciendo y me gustaría que leas con atención las siguientes citas:

“El momento actual es de interés abrumador para todos los que viven. Los gobernantes y los estadistas, los hombres que ocupan puestos de confianza y autoridad, los hombres y mujeres pensadores de todas las clases, tienen la atención fija en los acontecimientos que se producen en derredor nuestro… Observan la intensidad que se apodera de todo elemento terrenal, y reconocen que algo grande y decisivo está por acontecer, que el mundo se encuentra en víspera de una crisis espectacular.—La Historia de Profetas y Reyes, 394 (1914). (EUD – 14)

“No estamos ahora en condiciones de describir con exactitud las escenas que ocurrirán en nuestro mundo en el futuro, pero sí sabemos que este es un tiempo cuando debemos velar y orar, porque el gran día del Señor está cercano.—Mensajes Selectos 2:40 (1901). (EUD-18)

“¡Con cuánta frecuencia oímos hablar de terremotos y ciclones, así como de la destrucción producida por incendios e inundaciones, con gran pérdida de vidas y propiedades! Aparentemente estas calamidades son estallidos caprichosos de las fuerzas desorganizadas y desordenadas de la naturaleza, completamente fuera del dominio humano; pero en todas ellas puede leerse el propósito de Dios. Se cuentan entre los instrumentos por medio de los cuales él procura despertar en hombres y mujeres un sentido del peligro que corren”.—La Historia de Profetas y Reyes, 207 (1914) – (EUD-31)

“Nos estamos acercando al gran día de Dios. Las señales se están cumpliendo. Y sin embargo, no tenemos un mensaje que nos diga el día y la hora de la aparición de Cristo. El Señor nos ha encubierto sabiamente este asunto para que siempre podamos estar en un estado de expectación y preparación para la segunda aparición de nuestro Señor Jesucristo en las nubes del cielo”.—Carta 28, 1897.

“El tiempo exacto de la segunda venida del Hijo del hombre es un misterio de Dios”.—El Deseado de Todas las Gentes, 586 (1898). (EUD34)

Las citas son contundentes. Me gustaría resumir lo que vengo diciendo de la siguiente manera:

Creo que Jesús viene. No sabemos cuándo será, pero sé que su venida es inminente. Necesitamos estar alertas, en oración y estudiando la Biblia. Nuestra espera no puede ser estática, las calamidades son las oportunidades que Dios nos da de llamar la atención de las personas a Cristo.

Sin ser alarmistas o sensacionalistas, debemos ser claros y comunicar el mensaje de que Jesús vuelve de manera equilibrada, bíblica y contundente. Es nuestra responsabilidad ser equilibrados sin ser condescendientes. El Espíritu Santo acompañará nuestra obra y veremos como muchas personas que eran indiferentes aceptarán la verdad para este tiempo.

Me gustaría que leas los versículos que siguen de Lucas 21: “Entonces verán al Hijo del Hombre viniendo en una nube con poder y gran gloria.  Cuando estas cosas comiencen a suceder, miren y levanten su cabeza porque su redención está cerca”. (Lucas 21:27-28 – TLA)

Levanta tus ojos, porque Él VIENE PRONTO. Te propongo hoy hacer una re consagración de nuestras vidas a Jesús, para estar firmes en este tiempo y ser instrumentos en sus manos para proclamar la última advertencia a este mundo.

Finalmente, te desafío para que juntos oremos por las víctimas de las catástrofes de estos últimos días.

 

Un súper abrazo cibernético para ti

Pastor Jorge

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