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Hildemar Santos

Hildemar Santos

Salud y Espiritualidad

Cómo prevenir enfermedades y tener una vida saludable.

La dieta del plato lleno

Con la intención de abrir una clínica de control de peso en Loma Linda, Estados Unidos, como parte del programa de residencia de nuestros estudiantes del programa Preventive Care (cuidados preventivos), resolví investigar qué tipo de dieta era la más apropiada para este nuevo servicio.

El programa Preventive Care de la escuela de salud pública de la universidad de Loma Linda es el único programa en los Estados Unidos con características clínicas. El alumno tiene que defender una tesis de doctorado, tiene que asistir a clases en el área médica como farmacología, patología y tiene que cumplir 1.400 horas de internación en una clínica médica, interactuando con pacientes a nivel individual o grupal. No es fácil conseguir lugares para esta internación siendo que los internos no tienen credencial médica ni de enfermería u otra. El programa Preventive Care forma profesionales que se especializan en hacer una evaluación del estilo de vida del paciente y prever u orientar al paciente a desarrollar un nuevo comportamiento saludable, y así ayudarlo a prevenir o tratar enfermedades crónicas como diabetes, presión alta, colesterol, enfermedades cardíacas y otras.

Bien, vamos directo al asunto. Como principal coordinador de la internación del programa Preventive Care, fui encargado de iniciar la clínica, y uno de los primeros pasos fue desarrollar un programa para perder peso, el cual directamente afecta y ayuda a prevenir las enfermedades crónicas descriptas arriba.

Al comienzo hicimos contacto con una compañía que produce una serie de comidas planeadas para sustituir la alimentación normal, lo que ellos llaman de Replacement Meals (comidas de sustitución). El sistema consiste en comer cinco comidas al día, bajas en calorías y una comida que consiste de verduras y proteínas. Las cinco comidas, en verdad, son determinadas anticipadamente, pues la persona come barras de cereales, porciones para batir en la licuadora, sopas y otros saladitos, los que indican contener alto tenor de proteína y bajo de gordura y carbohidratos.

La dieta funciona en la mayoría de los casos. Yo mismo me sometí a la misma por un mes y perdí 30 kilos, pero no es práctica, pues las personas deben comer alimentos y no fórmulas artificiales. Sin embargo, para un tratamiento durante un tiempo limitado, la dieta es válida. La mayoría de los clientes pierde peso con la misma, pero el problema es mantener el peso perdido. Si la persona no tiene un plan o ritmo de alimentación y actividad saludable, el peso vuelve a subir.

Lo que no es novedad, porque en verdad todas las dietas hacen que las personas pierdan peso, sin embargo, la pérdida es por poco tiempo. Los organizadores proponen un seguimiento más prolongado y hasta la adopción del régimen como ideal para la salud y manutención del peso. Ahora, comer porciones de potecitos, barras y sopas no me parece un régimen de alimentación ideal. El cuerpo necesita de nutrientes que vienen de alimentos saludables, pero debe haber equilibrio. Así, una dieta rígida como esa que consiste en un plan calórico de 800 a 1000 calorías, puede valer por un período, pero no como un modo de alimentación a largo plazo.

Otro problema es que la persona se somete a una dieta rígida como esta y después vuelve a su dieta original, lo cual no es saludable. Pues, al no haber una dieta básica o de rutina, y no digo dieta, sino un sistema alimentario saludable y adecuado, no podrá mantener el peso, ni la salud.

Por esta razón, resolvimos que deberíamos buscar para nuestros clientes otro tipo de dieta y aquí encontramos una que se llama Dieta del plato lleno (Full Plate Diet), que promueve más fibras y más vegetales y frutas para adelgazar y prevenir enfermedades. El programa es simple y consiste en comer principalmente vegetales, frijoles (porotos), granos integrales y ciertos tipos de frutas hasta alcanzar el nivel de 40 gramos de fibra por día. Uno de los puntos importantes es comer más frijoles, y esto no es difícil para el brasileño. Así, se aconseja el mínimo de una taza de frijoles cocidos por día. Puede ser cualquier tipo de poroto, incluyendo la lenteja, arveja, garbanzo o soja.

Para ser más prácticos podemos seguir el último consejo de alimentación promovido por el departamento de agricultura de Estados Unidos, el llamado MyPlate (mi plato). En este programa la persona tiene que comer en cada comida por lo menos 50% de frutas o verduras, 25% de carbohidratos (los cuales deben ser integrales) y 25% de proteínas (las cuales pueden ser de origen vegetal como los frijoles mencionados arriba). En este programa se adiciona otro grupo que es el de los lácteos que en mi opinión debería estar incluido en las proteínas, pero el Consejo Nacional de la Leche en América tiene una fuerza tremenda y así My Plate fue “lactizado” más por el gusto del Consejo, lo que sería el bolsillo, que por razones de salud. Pero el plan aún es válido, la mitad de cada comida debería ser de vegetales y frutas y en la dieta del plato lleno, hasta 75% o tres cuartos de las comidas debería ser vegetales y frutas. Y si los restantes 25 a 50% fueran de granos integrales, frijoles y otras proteínas el régimen estaría completo.

El secreto de este plan está en que es un programa que se puede seguir por un tiempo largo, y por toda la vida. Lleva tiempo hasta que el individuo se acostumbra, pero es una dieta que se puede alcanzar con facilidad. Y también tiene sus ventajas a la salud, ya que el consumo de frutas, vegetales y fibras contiene una cantidad enorme de antioxidantes los cuales están relacionados con la prevención de varias enfermedades, como la diabetes, la presión alta, el ataque cardíaco y hasta el cáncer mismo.

Al seguir la dieta del plato lleno la persona pierde peso, pero ahora está más preparada para una dieta temporaria, que debería seguir por algunos meses, con el objetivo de forzar o influenciar el metabolismo un poco más y perder algunos kilos extra. Y, al finalizar el período más rígido, la persona tiene un ritmo alimentario saludable para retornar, ya que la dieta básica es la dieta del Plata lleno. Y de verdad no hay preferencias en términos de qué dieta rígida seguir. Mencioné un modelo de dieta temporaria, por ser una dieta que conozco, pero estas no deben ser seguidas por más de tres o como máximo cuatro meses.

Para confirmar el efecto benéfico de este plan, hoy se sabe que los tres alimentos que más contribuyen al exceso de peso son el pan blanco, el arroz blanco y el azúcar blanco. Solamente eliminando o restringiendo estos alimentos habrá pérdida de peso. Pero la cantidad también es esencial. Uno de mis pacientes de la antigua Clínica de San Roque (hoy Clínica Adventista de Vida Natural), simplemente, sustituyó los tres alimentos mencionados arriba por alimentos integrales como arroz integral, pan integral y miel, y en cada comida había uno o dos porciones de arroz integral, un pan integral entero por día, no es de extrañar que el individuo no perdió nada de peso. Pero si hubiera restringido los integrales y exagerado en las verduras y en los frijoles, su peso hubiera bajado.

Conclusión, coma más verduras y frutas, frijoles, coma a una cantidad moderada de frutas, nueces y raíces, y una pequeña cantidad de proteínas. ¿Mi propia experiencia? Con la dieta temporaria perdí 14 kilos en un mes, pero lo recuperé todo de nuevo, con el Plato lleno, perdí siete y los estoy manteniendo. La elección es suya.

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