{"id":73486,"date":"2023-03-19T08:00:00","date_gmt":"2023-03-19T11:00:00","modified":"2023-03-16T14:24:26","modified_gmt":"2023-03-16T17:24:26","slug":"un-campeon-de-la-verdad-2a-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/un-campeon-de-la-verdad-2a-parte\/","title":{"rendered":"Un Campe\u00f3n de la Verdad (2a Parte)"},"content":{"rendered":"\n<p>Saludos amigos. Hoy continuamos con la asombrosa historia de c\u00f3mo Dios obr\u00f3 a trav\u00e9s del reformador Mart\u00edn Lutero para atraer la atenci\u00f3n de la gente a las verdades de Su Palabra. La semana pasada vimos c\u00f3mo el elocuente orador de Roma, Aleandro, trat\u00f3 de derrocar la verdad al convencer a la gran asamblea nacional de Alemania, conocida como \"La Dieta\", de que Lutero era un hereje y deb\u00eda ser quemado en la hoguera. \u201cHay\u2014dijo\u2014en los errores de Lutero motivo para quemar a cien mil herejes\u201d. (<em>El Gran Conflicto<\/em>, p. 137).<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque parec\u00eda que muchos estaban conmovidos por el discurso del legado papal, Dios tambi\u00e9n se estaba moviendo en esa augusta asamblea cuando uno de los nobles, el duque Jorge de Sajonia, se puso de pie y con noble firmeza se\u00f1al\u00f3 c\u00f3mo la gente estaba sufriendo a causa de los abusos de la Iglesia romana. Esto prepar\u00f3 a la asamblea para escuchar hablar a Lutero.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Finalmente ante la asamblea<\/h4>\n\n\n\n<p>Elena G. de White describe la escena: \u201cSe abrieron por fin ante \u00e9l las puertas del concilio. El emperador ocupaba el trono, rodeado de los m\u00e1s ilustres personajes del imperio. Ning\u00fan hombre compareci\u00f3 jam\u00e1s ante una asamblea tan imponente como aquella ante la cual compareci\u00f3 Mart\u00edn Lutero para dar cuenta de su fe\u2026 Al verse ante tan augusta asamblea, el reformador de humilde cuna pareci\u00f3 sentirse cohibido.\u201d (<em>El Gran Conflicto<\/em>, p. 144.1).<\/p>\n\n\n\n<p>Lutero fue llevado a pararse directamente frente al trono del emperador. Un profundo silencio cay\u00f3 sobre la concurrida asamblea. Luego, un oficial imperial se puso de pie, se\u00f1al\u00f3 una pila de escritos de Lutero y exigi\u00f3 una respuesta a dos preguntas:<\/p>\n\n\n\n<p>1. \u00bfSon estos sus escritos?<\/p>\n\n\n\n<p>2. \u00bfSe retractar\u00e1 de las opiniones contenidas en estos escritos?<\/p>\n\n\n\n<p>A la primera pregunta, Lutero reconoci\u00f3 que los libros eran suyos. A la segunda, respondi\u00f3: \"atendido que concierne a la fe y a la salvaci\u00f3n de las almas, en la que se halla interesada la Palabra de Dios, a saber el m\u00e1s grande y precioso tesoro que existe en los cielos y en la tierra, obrar\u00eda yo imprudentemente si respondiera sin reflexi\u00f3n.\u201d Lutero entonces pregunt\u00f3 respetuosamente: \u201cPor esta raz\u00f3n, suplico a su majestad imperial, con toda sumisi\u00f3n, se digne concederme tiempo, para que pueda yo responder sin manchar la Palabra de Dios\u201d (<em>El Gran Conflicto<\/em>, p. 144.3).<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Jesucristo: defensa, escudo y fortaleza de Lutero<\/h4>\n\n\n\n<p>Esta fue una petici\u00f3n sabia, porque convenci\u00f3 a la asamblea de que Lutero no actu\u00f3 por pasi\u00f3n o impulso. Todos quedaron impresionados con su calma y dominio propio. Al reformador se le dio hasta el d\u00eda siguiente para dar su respuesta final, pero su coraz\u00f3n se hundi\u00f3 al contemplar las fuerzas que se combinaron contra la verdad. Las nubes se acumularon a su alrededor y anhelaba la seguridad de que Dios estar\u00eda con \u00e9l. Esa noche, angustiado, abri\u00f3 su coraz\u00f3n al Se\u00f1or, rogando por su ayuda y presencia divina. \u201cPermanece a mi lado,\u201d \u00e9l or\u00f3, \u201cen nombre de tu Hijo muy amado, Jesucristo, el cual es mi defensa, mi escudo y mi fortaleza\u201d (<em>El Gran Conflicto<\/em>, p. 145.3).<\/p>\n\n\n\n<p>Dios hab\u00eda permitido que Lutero se diera cuenta de que la tarea era demasiado grande para \u00e9l; que su \u00fanica ayuda era de arriba. En su absoluta impotencia, la fe de Lutero se aferr\u00f3 a Cristo, el poderoso Libertador. Fue fortalecido con la seguridad de que no comparecer\u00eda solo ante el concilio, y con su mente puesta en Dios, se prepar\u00f3 para la lucha que ten\u00eda por delante.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Testigo de Dios entre los poderosos de la tierra<\/h4>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente, cuando Lutero se par\u00f3 ante la asamblea, no hab\u00eda rastro de miedo o verg\u00fcenza. \"Sereno y manso, a la vez que valiente y digno, present\u00f3se como testigo de Dios entre los poderosos de la tierra.\u201d (<em>El Gran Conflicto<\/em>, p. 146.2).<\/p>\n\n\n\n<p>El oficial imperial ahora exigi\u00f3 una decisi\u00f3n del reformador sobre si se retractar\u00eda o no de lo que hab\u00eda escrito. En respuesta, Lutero respondi\u00f3 respetuosamente, explicando que sus obras publicadas no eran todas del mismo car\u00e1cter; algunas, dijo, eran sobre la fe y las buenas obras, en las que todos pod\u00edan estar de acuerdo. Otras obras expusieron las corrupciones y abusos del papado, y la tercera clase de libros hab\u00eda se\u00f1alado a ciertos individuos que hab\u00edan defendido los males existentes. En esta tercera clase, Lutero confes\u00f3 que hab\u00eda sido m\u00e1s directo de lo necesario y que era \"un simple hombre, y no Dios\".<\/p>\n\n\n\n<p>Luego invit\u00f3 a cualquiera a que le mostrara con las Escrituras d\u00f3nde estaban erradas sus ense\u00f1anzas, e inmediatamente \u201cretractar\u00e9 todos mis errores y ser\u00e9 el primero en echar mano de mis escritos para arrojarlos a las llamas (<em>El Gran Conflicto<\/em>, p. 147.1).<\/p>\n\n\n\n<p>La presentaci\u00f3n de Lutero hab\u00eda sido en alem\u00e1n, pero ahora se le pidi\u00f3 que la repitiera en lat\u00edn. Aunque agotado, se present\u00f3 de nuevo. Se nos dice que \u201cLa providencia de Dios dirigi\u00f3 este asunto. La mente de muchos de los pr\u00edncipes estaba tan cegada por el error y la superstici\u00f3n que la primera vez no apreciaron la fuerza de los argumentos de Lutero; pero al repetirlos el orador pudieron darse mejor cuenta de los puntos desarrollados por \u00e9l (<em>El Gran Conflicto<\/em>, p. 147.3).<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">La verdad clara para cualquiera que quisiera ver<\/h4>\n\n\n\n<p>Mientras que algunos ahora pod\u00edan ver con claridad, otros obstinadamente cerraron los ojos a la luz, decididos a no estar convencidos de la verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>Enfadado, el portavoz de la Dieta grit\u00f3: \u201cNo hab\u00e9is respondido a la pregunta que se os ha hecho [...]. Se exige de vos una respuesta clara y precisa. \u00bfQuer\u00e9is retractaros, s\u00ed o no?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Con voz clara y fuerte, el reformador respondi\u00f3: \u201cPor lo cual, si no se me convence con testimonios b\u00edblicos, o con razones evidentes, y si no se me persuade con los mismos textos que yo he citado, y si no sujetan mi conciencia a la Palabra de Dios, yo no puedo ni quiero retractar nada, por no ser digno de un cristiano hablar contra su conciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Heme aqu\u00ed; no me es dable hacerlo de otro modo. \u00a1Que Dios me ayude!... As\u00ed se mantuvo este hombre recto en el firme fundamento de la Palabra de Dios. La luz del cielo iluminaba su rostro. (<em>El Gran Conflicto<\/em>, p. 148.3)<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, amigos, \u00bfest\u00e1n ustedes, estoy yo, de pie sobre el fundamento seguro de la palabra de Dios? Es la \u00fanica base que perdurar\u00e1. Como Jes\u00fas explic\u00f3 en Su hermoso Serm\u00f3n del Monte, \u201c...Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le comparar\u00e9 a un hombre prudente, que edific\u00f3 su casa sobre la roca. Descendi\u00f3 lluvia, y vinieron r\u00edos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cay\u00f3, porque estaba fundada sobre la roca.\u201d (Mateo 7:24, 25).<\/p>\n\n\n\n<p>Les invito a orar conmigo ahora mismo.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Oraci\u00f3n<\/h4>\n\n\n\n<p>Padre en el cielo. Te damos gracias por la roca s\u00f3lida. Jesucristo. Te damos gracias por Jes\u00fas que es la palabra viva. Te damos gracias por la palabra escrita, que tambi\u00e9n representa a Jes\u00fas como la roca. Y sobre este fundamento, Se\u00f1or, la Palabra de Dios, estamos firmes a trav\u00e9s de tu poder. Te pedimos ahora que nos ayudes en cualquier circunstancia que podamos enfrentar para descansar con seguridad sobre este firme fundamento de la verdad b\u00edblica y apoyarnos completamente en Jes\u00fas, porque sabemos que \u00c9l nos ayudar\u00e1. Gracias por escucharnos en esta oraci\u00f3n. En el nombre de Jes\u00fas, te lo pedimos. Am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\" \/>\n\n\n\n<p><strong>Ted Wilson&nbsp;<\/strong>es el presidente mundial de la Iglesia Adventista del S\u00e9ptimo D\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/@iglesiaadventistadelseptimodia\"><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>C\u00f3mo la asamblea nacional en Alemania, llamada \"La Dieta\" influy\u00f3 en la reforma protestante<\/p>\n","protected":false},"author":160,"featured_media":73487,"comment_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"xtt-pa-format":[5200],"xtt-pa-classification":[],"xtt-pa-editorias":[4077],"xtt-pa-departamentos":[],"xtt-pa-projetos":[],"xtt-pa-regiao":[],"xtt-pa-sedes":[256],"xtt-pa-owner":[3471],"class_list":["post-73486","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","xtt-pa-format-video","xtt-pa-editorias-biblia","xtt-pa-sedes-dsa","xtt-pa-owner-division-sudamericana"],"acf":{"custom_author":"Ted Wilson","embed_url":"<iframe title=\"Un Campe\u00f3n de la Verdad (2a Parte) | Pastor Ted Wilson\" width=\"640\" height=\"360\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/duqhce6U0dg?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>","embed_length":""},"terms":{"editorial":"Biblia","format":"Video"},"featured_media_url":{"full":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2023\/03\/16142103\/shutterstock_683381737.jpg","medium":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2023\/03\/16142103\/shutterstock_683381737-768x438.jpg","small":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2023\/03\/16142103\/shutterstock_683381737-240x135.jpg","pa-block-preview":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2023\/03\/16142103\/shutterstock_683381737-240x135.jpg","pa-block-render":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2023\/03\/16142103\/shutterstock_683381737-480x270.jpg"}}