{"id":67055,"date":"2021-10-19T09:49:22","date_gmt":"2021-10-19T12:49:22","modified":"2021-11-15T19:28:38","modified_gmt":"2021-11-15T22:28:38","slug":"el-juego-del-calamar-escasez-de-paz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/columna\/odailson.fonseca\/el-juego-del-calamar-escasez-de-paz\/","title":{"rendered":"El juego del calamar \u2013 escasez de paz"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_67056\" style=\"width: 1010px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-67056\" class=\"wp-image-67056 size-full\" src=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/10\/19094346\/el-juego-del-calamar-escasez-de-paz.jpeg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"527\" srcset=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/10\/19094346\/el-juego-del-calamar-escasez-de-paz.jpeg 1000w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/10\/19094346\/el-juego-del-calamar-escasez-de-paz-768x405.jpeg 768w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/10\/19094346\/el-juego-del-calamar-escasez-de-paz-730x385.jpeg 730w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><p id=\"caption-attachment-67056\" class=\"wp-caption-text\">La paz, tan presentada en cientos de textos b\u00edblicos, es la ant\u00edtesis de lo que muchos predican hoy y de lo que algunas series tambi\u00e9n retratan (Foto: Shutterstock)<\/p><\/div>\n<p>Super\u00f3 todo r\u00e9cord. En 28 d\u00edas, m\u00e1s de 111 millones de hogares consumieron sus episodios.\u00a0 Esto hizo que sea la serie m\u00e1s vista de la historia de Netflix. Como solo se habla de eso en el <em>streaming space<\/em>, se trata de un asunto que nos hace reflexionar. Estoy hablando de <em>El juego del calamar<\/em>, una serie surcoreana que transform\u00f3 los juegos infantiles en la lucha por la supervivencia. S\u00ed, de los 456 participantes que compiten por el premio de m\u00e1s de 38 millones de d\u00f3lares estadounidenses, en esta historia siniestra, el que pierde paga con su propia vida. Y se encuentra sangre escenogr\u00e1fica que salpica la pantalla.<\/p>\n<h4><strong>Luz roja, luz verde<\/strong><\/h4>\n<p>Confieso que no mir\u00e9 la serie. Las escenas violentas que intentan hacer sinton\u00eda de una masacre en colores vibrantes, desviaron mi inter\u00e9s por este espect\u00e1culo revertido. Es un fen\u00f3meno que usa la agresividad social como materia prima. Por eso, sinceramente, y sin hacer publicidad, no creo que esto merezca ocupar el tiempo de quien tiene otras cosas en qu\u00e9 pensar, so\u00f1ar y testificar, incluso porque para hablar de un cocodrilo no es necesario entrar al agua con \u00e9l.<\/p>\n<p>Sin embargo, con tantos usuarios maratonistas en el recorrido del entretenimiento digital, vale hacer una sinopsis conceptual (sin <em>spoilers<\/em>) de <em>El juego del calamar<\/em>. Aqu\u00ed va: es una cr\u00edtica pesad\u00edsima a la negligencia de la valoraci\u00f3n humana en donde la rivalidad por ganar se deforma en la lucha m\u00e1s sombr\u00eda por la existencia, adem\u00e1s de que deshace la desigualdad como combustible deshumanizador cargado de orgullo, ego\u00edsmo y descuido por las \u201ccriaturas hechas a imagen de Dios\u201d (G\u00e9nesis 1:26-28).<\/p>\n<h4><strong>Nada nuevo debajo del cielo, \u00bfest\u00e1 de acuerdo?<\/strong><\/h4>\n<p>La verdad es que todo este contenido puede resumirse en una sola expresi\u00f3n: escasez de paz. \u00a1Eso es! Durante siglos y siglos, nuestra sociedad enfermiza contin\u00faa como reh\u00e9n de la profec\u00eda posed\u00e9nica \u201c[\u2026] maldita ser\u00e1 la tierra por tu causa; con dolor comer\u00e1s de ella todos los d\u00edas de tu vida\u201d (G\u00e9nesis 3:17). Desde entonces, el hombre nunca m\u00e1s tuvo plenitud de calma y tranquilidad. Transitamos una vida que carece de la tranquilidad solidaria y es capaz de tratar con violencia la perfecci\u00f3n que el Creador cari\u00f1osamente imprimi\u00f3 en su obra maestra en la creaci\u00f3n. Es la econom\u00eda de la falta de amor. Donde se dedica tiempo a escapar de la muerte, tan inevitable y cada vez m\u00e1s cercana.<\/p>\n<p>\u00bfPesimismo? Solo realismo que sale de la pantalla y llega nuestro desayuno diario. \u201cLa \u00e9poca en que vivimos es importante y solemne. El Esp\u00edritu de Dios se est\u00e1 retirando gradual pero ciertamente de la tierra. Ya est\u00e1n cayendo juicios y plagas sobre los que menosprecian la gracia de Dios. Las calamidades en tierra y mar, la inestabilidad social, las amenazas de guerra, como portentosos presagios, anuncian la proximidad de acontecimientos de la mayor gravedad\u201d<sup>[1]<\/sup>.<\/p>\n<p>En la escasa felicidad explorada por nosotros, sobrevivientes, sobran ejemplos tristes de soledad, vac\u00edo sin fin y agresividad, que ti\u00f1en nuestras memorias de sangre de verdad. Adem\u00e1s, la pandemia que nos distanci\u00f3 contribuy\u00f3 a\u00fan m\u00e1s al aislamiento existencial de nuestra raza ca\u00edda. Con el optimismo enrarecido, la Biblia es muy actual: \u201cSabemos que somos de Dios, y el mundo entero est\u00e1 bajo el maligno\u201d (1 Juan 5:19). Este es el absolutismo del enemigo. Por eso, menciono una cita de Manuel Castells, en su libro <em>Redes de Indigna\u00e7\u00e3o e Esperan\u00e7a<\/em> [redes de indignaci\u00f3n y esperanza], cuando afirma que \u201cun mundo no violento no puede ser creado por la violencia, mucho menos por la violencia revolucionaria\u201d<sup>[2]<\/sup>. Eso es fuerte y necesario. La violencia es el arma verdadera para combatir al totalitarismo opresor de la significancia.<\/p>\n<h4><strong>Paz<\/strong><\/h4>\n<p>Ya que existen m\u00e1s de 400 citas b\u00edblicas que mencionan directamente la importancia de la paz, necesitamos hablar, pensar y mostrar este atributo del cristiano en tiempos de su ausencia. \u201cY el mismo Se\u00f1or de paz os d\u00e9 siempre paz en toda manera. El Se\u00f1or sea con todos vosotros\u201d (2 Tesalonicenses 3:16). \u00bfLograremos ser pacificadores genuinos?<\/p>\n<p>\u201cEn la sociedad del desempe\u00f1o es necesario poder cerrar los ojos, o el sujeto del desempe\u00f1o se despedaza bajo la coacci\u00f3n de tener que producir siempre m\u00e1s desempe\u00f1o\u201d.<sup>[3] <\/sup>\u00bfSer\u00e1 posible cerrar los ojos en tiempos de obsesi\u00f3n extrema en la competencia por el podio exclusivo? Se hace necesaria la reversi\u00f3n transformadora que solo Dios puede hacer.<\/p>\n<p>\u201cLa paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro coraz\u00f3n, ni tenga miedo\u201d (Juan 14:27). Ese es el \u00faltimo juego de quien va m\u00e1s all\u00e1 de la escasez de paz. Sin esperar que el pr\u00f3ximo sea la mecha del bien que detone la revoluci\u00f3n de la serenidad, de la plenitud, de la solidaridad. Que lo mejor que est\u00e1 por venir comience desde ya. Despu\u00e9s de todo, una generaci\u00f3n que consume violencia de sobra necesita con urgencia rever sus conceptos. Hay esperanza contra la avaricia para el premio del verdadero \u00e9xito. \u00bfQu\u00e9 \u00e9xito? \u201cSabiendo que del Se\u00f1or recibir\u00e9is la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Se\u00f1or serv\u00eds\u201d (Colosenses 3:24).<\/p>\n<p>Entienda de una vez que los pacificadores son los herederos del Reino, heraldos del bien e \u201chijos de Dios\u201d (Mateo 5:9). Promueva la serie prof\u00e9tica de un Dios que est\u00e1 por venir y realice una marat\u00f3n de comuni\u00f3n con \u00e9l. Lo mejor est\u00e1 por venir, y no habr\u00e1 escasez de nada m\u00e1s.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>[1] Elena de White. <em>Testimonios para la Iglesia<\/em>, t. 9, p. 11.<\/p>\n<p>[2] Manuel Castells. <em>Redes de Indigna\u00e7\u00e3o e Esperan\u00e7a<\/em>, p. 128.<\/p>\n<p>[3] Byung-Chul Han, <em>Favor Fechar os Olhos<\/em>, p. 30.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfPor qu\u00e9 es importante que los cristianos hablen m\u00e1s sobre la paz en tiempos de tanta violencia y desprecio por la dignidad humana? <\/p>\n","protected":false},"author":47,"featured_media":67056,"comment_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"xtt-pa-format":[5185],"xtt-pa-classification":[],"xtt-pa-editorias":[4077,3395,4027],"xtt-pa-departamentos":[],"xtt-pa-projetos":[],"xtt-pa-regiao":[],"xtt-pa-sedes":[],"xtt-pa-owner":[],"class_list":["post-67055","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","xtt-pa-format-columna","xtt-pa-editorias-biblia","xtt-pa-editorias-comportamiento","xtt-pa-editorias-cultura"],"acf":false,"terms":{"editorial":"Biblia","format":"Columna"},"featured_media_url":{"full":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/10\/19094346\/el-juego-del-calamar-escasez-de-paz.jpeg","medium":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/10\/19094346\/el-juego-del-calamar-escasez-de-paz-768x405.jpeg","small":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/10\/19094346\/el-juego-del-calamar-escasez-de-paz-140x90.jpeg","pa-block-preview":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/10\/19094346\/el-juego-del-calamar-escasez-de-paz-140x90.jpeg","pa-block-render":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/10\/19094346\/el-juego-del-calamar-escasez-de-paz-290x220.jpeg"}}