{"id":66495,"date":"2021-08-26T13:08:39","date_gmt":"2021-08-26T16:08:39","modified":"2021-08-26T13:09:36","modified_gmt":"2021-08-26T16:09:36","slug":"vacunacion-reflexion-biblico-teologica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/vacunacion-reflexion-biblico-teologica\/","title":{"rendered":"Vacunaci\u00f3n: reflexi\u00f3n b\u00edblico-teol\u00f3gica"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_66496\" style=\"width: 1010px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-66496\" class=\"size-full wp-image-66496\" src=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/08\/26091542\/vacinacaogeral.jpeg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"667\" srcset=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/08\/26091542\/vacinacaogeral.jpeg 1000w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/08\/26091542\/vacinacaogeral-768x512.jpeg 768w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/08\/26091542\/vacinacaogeral-150x100.jpeg 150w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/08\/26091542\/vacinacaogeral-730x487.jpeg 730w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><p id=\"caption-attachment-66496\" class=\"wp-caption-text\">El tema de la vacuna, especialmente en tiempos de Covid-19, exigi\u00f3 una posici\u00f3n de la Iglesia Adventista al respecto. (Foto: Shutterstock)<\/p><\/div>\n<p>La palabra <em>vacunaci\u00f3n<\/em> no aparece en la Biblia, como es el caso de muchos otros t\u00e9rminos importantes como vitaminas, transfusi\u00f3n, presi\u00f3n arterial alta, trasplante de ri\u00f1\u00f3n, inyecciones, pastillas, carbohidratos, biopsia, temperatura corporal, co\u00e1gulos, diabetes, etc.<\/p>\n<h4><strong>Lea tambi\u00e9n:<\/strong><\/h4>\n<ul>\n<li><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/noticia\/salud\/la-iglesia-adventista-divulga-declaracion-oficial-sobre-vacunacion\/\">La Iglesia Adventista divulga declaraci\u00f3n oficial sobre vacunaci\u00f3n<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/noticia\/salud\/la-vacuna-y-el-cristianismo\/\">La vacuna y el cristianismo<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<p>Los escritores b\u00edblicos no utilizan frases como medicina preventiva, conexiones psicosom\u00e1ticas, ejercicio cardiovascular, no fumar, respirar aire fresco, tomar 6 a 8 vasos de agua cada d\u00eda, lavarse las manos antes de cada comida, cepillarse los dientes, desayunar regularmente, no beber alcohol, o dormir de 7 a 9 horas por d\u00eda. Uno podr\u00eda crear una larga lista de buenas pr\u00e1cticas que no est\u00e1n verbalmente en las Escrituras.<\/p>\n<h4><strong>En la Biblia<\/strong><\/h4>\n<p>De forma similar, no hay un mandato b\u00edblico que diga \u201cvac\u00fanese\u201d, o \u201cno se vacune\u201d, por lo tanto, uno debe razonar si vacunarse o no. Las ense\u00f1anzas b\u00edblicas pueden ayudar a contrarrestar la desinformaci\u00f3n sobre temas de salud, aunque no sea un libro de texto m\u00e9dico sobre salud. Las Sagradas Escrituras presentan importantes principios de salud que deben ser la base de tales reflexiones, y son de mucho beneficio y deben ser implementados en nuestras rutinas diarias. La regla general es clara: lo que est\u00e1 en armon\u00eda con los principios b\u00edblicos de salud y no los contradice, est\u00e1 permitido. Uno podr\u00eda argumentar que puede recomendarse e incluso solicitarse cuando se trata de preservar la salud o la vida.<\/p>\n<p>Las actividades que est\u00e1n en congruencia con la revelaci\u00f3n divina, aunque no est\u00e9n directamente mencionadas en la Biblia (como tener una Escuela Sab\u00e1tica o comida a la canasta en s\u00e1bado, celebrar la Cena del Se\u00f1or una vez cada tres meses, construir escuelas, universidades, bibliotecas, hospitales y cl\u00ednicas, organizar la estructura de la iglesia con Asociaciones, Uniones, Divisiones y la Asociaci\u00f3n General), est\u00e1n permitidas. En otras palabras, est\u00e1 prohibido (1) lo que est\u00e1 en contradicci\u00f3n a un mandato expl\u00edcito de Dios, y (2) lo que est\u00e1 en oposici\u00f3n a los principios generales de la vida expresados en la Palabra de Dios.<\/p>\n<p>Estos dos principios est\u00e1n en plena armon\u00eda con los dos primeros mandamientos dados por Dios en el Jard\u00edn del Ed\u00e9n a Ad\u00e1n. \u201cY le dio este mandato: Puedes comer de todos los \u00e1rboles del jard\u00edn, pero del \u00e1rbol del conocimiento del bien y del mal no deber\u00e1s comer. El d\u00eda que de \u00e9l comas, ciertamente morir\u00e1s\u201d (G\u00e9n. 2:16, 17, NVI). Note que Dios primero manda la libertad al crear para los humanos un espacio seguro para la vida y el crecimiento (regla general), y luego establece l\u00edmites claros: no pueden comer de un \u00e1rbol, \u201cdel \u00e1rbol del conocimiento del bien y del mal\u201d (mandato espec\u00edfico). No era necesario enumerar todo lo que estaba permitido (como poder comer del manzano, del naranjo, de la higuera, del peral, del banano, del durazno, del cerezo, del damasco, de la granada), porque estaban incluidos en la declaraci\u00f3n general \u201cPuedes comer de todos los \u00e1rboles del jard\u00edn\u201d. Sin embargo, la prohibici\u00f3n espec\u00edfica ten\u00eda que ser declarada expl\u00edcitamente. Lo mismo puede y debe ser aplicado a las vacunas: lo que no est\u00e1 prohibido es aceptable cuando est\u00e1 en armon\u00eda con los principios de salud revelados por Dios.<\/p>\n<h4><strong>Importancia<\/strong><\/h4>\n<p>Adem\u00e1s, la importancia de la vacunaci\u00f3n desde la perspectiva b\u00edblico-teol\u00f3gica puede ser demostrada desde diferentes \u00e1ngulos. Con oraci\u00f3n, considere los siguientes principios:<\/p>\n<p>Solo Dios es el Sanador, el verdadero M\u00e9dico que cura nuestras enfermedades (Deut. 7:15; 28:60; Sal. 103:3; Lucas 4:40; 6:18; 7:21). En \u00c9xodo 15:26 Dios prometi\u00f3 que ninguna enfermedad (o plaga) que \u00e9l hab\u00eda enviado a los egipcios caer\u00eda sobre los israelitas si segu\u00edan sus mandamientos. Tambi\u00e9n proteger\u00e1 a sus hijos durante las siete \u00faltimas plagas, as\u00ed como protegi\u00f3 a Israel de las plagas egipcias, y ayudar\u00e1 con otras enfermedades. \u00c9l es la Fuente y el Dador de la vida para sus hijos. \u00c9l da vida abundante (Juan 11:25; 14:6). Las medicinas y los diferentes remedios pueden ser de beneficio, sin embargo, solo el Se\u00f1or preserva y restaura la salud.<\/p>\n<p>Dios cre\u00f3 al ser humano a su imagen (G\u00e9n. 1:27) como un ser inteligente para que usara su mente para razonar y adquirir conocimiento y discernir lo que es correcto, bueno y productivo. El ser humano tambi\u00e9n debe aplicar el sentido com\u00fan a los problemas de la vida. Somos seres racionales, y nuestro Creador nos da la capacidad de pensar y saber lo que es mejor para nuestra salud. Nuestro Se\u00f1or quiere que cuidemos de nuestros cuerpos y vivamos de forma responsable porque rendiremos cuentas ante \u00e9l. Pablo afirma claramente: \u201c\u00bfAcaso no saben que su cuerpo es templo del Esp\u00edritu Santo, quien est\u00e1 en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios due\u00f1os; fueron comprados por un precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios\u201d (1 Cor. 6:19, 20, NVI; cf. 1 Cor. 3:16, 17; 2 Cor. 5:10).<\/p>\n<p>Nuestra salud espiritual est\u00e1 muy conectada con nuestro bienestar f\u00edsico, mental, emocional y social. Uno no necesita un directo \u201cas\u00ed dice Jehov\u00e1\u201d para saber qu\u00e9 hacer o no hacer porque los resultados y beneficios de muchas de nuestras decisiones y acciones son obvias. Sin embargo, lo que sea que hagamos debe derivar de principios b\u00edblicos. La vacunaci\u00f3n es un producto humano, pero un resultado de las capacidades divinas dadas al ser humano para pensar y ser creativo. Dios da sabidur\u00eda para la investigaci\u00f3n y las invenciones (Dan. 12:4). \u00c9l cre\u00f3 el maravilloso e intrincado sistema inmune como una defensa; es el fundamento sobre el cual funcionan las vacunas y la inmunizaci\u00f3n (Sal. 139:14).<\/p>\n<p>Uno no puede esperar que Dios obre por nosotros cuando pasamos por alto los principios b\u00e1sicos de la vida y somos negligentes, tendenciosos, o perezosos para implementarlos. No es suficiente orar por conocimiento, sino que uno debe estudiar diligentemente; no es suficiente con orar por la intervenci\u00f3n de Dios para una buena cosecha y luego no querer cuidar de los campos ni trabajar duro para mantener los cultivos. De la misma forma, ser\u00eda insolente y arrogante de nuestra parte pedirle a Dios que nos d\u00e9 buena salud y descuidar los principios de salud, y no estar dispuestos a estudiar y aplicar los resultados de la medicina moderna que \u00e9l permiti\u00f3 que se descubriera para ayudar a la humanidad que sufre. Uno debe obrar diligentemente bajo la direcci\u00f3n y la bendici\u00f3n de Dios: \u201cSi el Se\u00f1or no edifica la casa, en vano se esfuerzan los alba\u00f1iles. Si el Se\u00f1or no cuida la ciudad, en vano hacen guardia los vigilantes\u201d (Sal. 127:1, NVI).<\/p>\n<p>Dios quiere que preservemos la salud de la mejor forma posible (3 Juan 1:2), no solo para vivir m\u00e1s tiempo, sino para poder servir a otros y ser \u00fatiles tanto como sea posible. \u00bfPor qu\u00e9 morir de forma prematura solo porque fuimos negligentes con los remedios que est\u00e1n disponibles para protegernos y prolongar nuestras vidas y, por ende, que nos permiten ser una bendici\u00f3n para otros?<\/p>\n<p>Dios manda que protejamos la vida y que cuidemos de la salud de nuestro pr\u00f3jimo (Lev. 19:18; Eze. 34:4, 16). Vacunarse es una acci\u00f3n desinteresada porque uno piensa acerca del bienestar y la protecci\u00f3n de los dem\u00e1s. Aunque existen algunas inc\u00f3gnitas en la investigaci\u00f3n a largo plazo y sus efectos, los beneficios de la vacuna superan sus problemas potenciales. Vacunarse es un acto de bondad, porque la vacunaci\u00f3n est\u00e1 ayudando a proteger a otros de enfermarse de gravedad o incluso de morir y, por otro lado, a construir la inmunidad comunitaria o de reba\u00f1o.<\/p>\n<p>Las oraciones por sanaci\u00f3n y vitalidad no anulan el uso de diferentes remedios, cirug\u00edas, medicinas o vacunas. Saber c\u00f3mo aplicarlas depende de las situaciones de la vida. Puedo pensar en muchos ejemplos del material b\u00edblico. Dios podr\u00eda haber curado milagrosa e instant\u00e1neamente al moribundo rey Ezequ\u00edas por medio de su poder, pero eligi\u00f3 curarlo con un remedio de la pasta de higos (2 Rey. 20:5-7; Isa. 38:21). Dios prometi\u00f3 curarlo, sin embargo, se tuvo que aplicar el vendaje de higos en la herida. Jes\u00fas podr\u00eda haber sanado al ciego por su palabra, pero us\u00f3 barro mezclado con su saliva para este prop\u00f3sito. El ciego tambi\u00e9n tuvo que ir y lavarse sus ojos en el estanque de Silo\u00e9 para recibir la vista (Juan 9:1, 6, 7). As\u00ed, se nos ense\u00f1a a colaborar con Dios.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, Mois\u00e9s san\u00f3 las aguas amargas al a\u00f1adir un pedazo de madera (\u00c9xo. 15:23-25). La cooperaci\u00f3n entre Dios y el ser humano se ve en la situaci\u00f3n del \u201cguisado de la muerte\u201d cuando Eliseo agreg\u00f3 m\u00e1s harina y se volvi\u00f3 comestible (2 Rey. 4:38-41), as\u00ed como el caso de Naam\u00e1n que tuvo que ir a lavarse en el r\u00edo Jord\u00e1n siete veces para curarse de su lepra (2 Rey. 5:10-14). En todas estas instancias, Dios podr\u00eda haber obrado milagros de curaci\u00f3n simplemente a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n, pero eligi\u00f3 dar lecciones de colaboraci\u00f3n entre Dios y el hombre al usar remedios disponibles. Las vacunas tambi\u00e9n son instrumentos para preservar la salud y evitar la propagaci\u00f3n de la enfermedad. Elena de White afirma: \u201cEl empleo juicioso de los remedios racionales no constituye una negaci\u00f3n de la fe (Manuscrito 31, 1911)\u201d (<em>Mensajes selectos<\/em>, t. 2, p. 397).<\/p>\n<h4><strong>Prevenci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p>La prevenci\u00f3n siempre es m\u00e1s importante que la propia curaci\u00f3n. Evitar enfermarse es una obligaci\u00f3n b\u00edblica (Juan 10:10; 1 Cro. 6:20; 3 Juan 2), porque debemos glorificar a nuestro Creador tambi\u00e9n con nuestros cuerpos. Estar seguros y mantener segura a nuestra familia y comunidad deber\u00eda ser nuestra motivaci\u00f3n. La salud no se trata en primer lugar de vacunaci\u00f3n sino de establecer y desarrollar un estilo de vida equilibrado, lo que resulta en estar en buena forma para servir a Dios y a los dem\u00e1s de la manera m\u00e1s eficiente por mucho tiempo. Elena de White amonesta: \u201cEnse\u00f1ad a la gente a corregir los h\u00e1bitos y las pr\u00e1cticas relacionados con la salud, recordando que una onza de prevenci\u00f3n vale m\u00e1s que una libra de curaci\u00f3n. Las conferencias y los cursos de estudio con referencia a este asunto demostrar\u00e1n ser del m\u00e1s elevado valor\u201d (<em>Mensajes selectos<\/em>, t. 2, p. 320).<\/p>\n<p>La vacunaci\u00f3n se trata de prevenir que el virus se propague dentro de nosotros y a trav\u00e9s de nosotros a otros para quienes puede ser mortal. La vacunaci\u00f3n no es m\u00e1gica; debe ser apoyada por elecciones inteligentes de vida. Antes que vacunarse, es importante cultivar la vida de oraci\u00f3n propia, un estilo de vida saludable, testificar, y confiar en Dios, pero estas actividades se\u00f1alan a la vacunaci\u00f3n cuando se necesita, cuando es posible, y debe ser aplicada seg\u00fan nuestro mejor conocimiento y condiciones de salud.<\/p>\n<p>La ciencia m\u00e9dica y la fe trabajan de forma cercana y deben ser aplicadas mano a mano. Son complementarias. La creatividad y el ingenio son dones de Dios. La evidencia cient\u00edfica es transparentemente clara, a saber, las vacunas salvan vidas, y los efectos secundarios son mayormente menores y a corto plazo. Muchos aspectos positivos superan abrumadoramente los negativos m\u00ednimos y los riesgos para la salud. Elena de White dice: \u201cDios es el autor de la ciencia. La investigaci\u00f3n cient\u00edfica abre ante la mente vastos campos de pensamiento e informaci\u00f3n, capacit\u00e1ndonos para ver a Dios en sus obras creadas. La ignorancia puede intentar apoyar el escepticismo apelando a la ciencia; pero en vez de sostenerlo, la verdadera ciencia revela con nuevas evidencias la sabidur\u00eda y el poder de Dios. Debidamente entendida, la ciencia y la Palabra escrita concuerdan, y cada una derrama luz sobre la otra. Juntas nos conducen a Dios ense\u00f1\u00e1ndonos algo de las leyes sabias y ben\u00e9ficas por medio de las cuales \u00e9l obra\u201d (<em>Mente, car\u00e1cter y personalidad<\/em>, t. 2, p. 769).<\/p>\n<h4><strong>Vacunas y problemas escatol\u00f3gicos<\/strong><\/h4>\n<p>Es un craso mal uso de las Escrituras afirmar que tomar la vacuna contra la COVID-19 es recibir la marca de la bestia mencionada en Apocalipsis y que cambiar\u00e1 el ADN (desinformaci\u00f3n conectada a la confusi\u00f3n con el ARNm de la vacunaci\u00f3n contra el coronavirus y SARS). Varias teor\u00edas de la conspiraci\u00f3n aplican terriblemente mal los textos b\u00edblicos para crear miedo y dependencia de \u201cfalsos maestros\u201d. Los profetas b\u00edblicos no hablan en contra de las vacunas. Perm\u00edtanme decirlo claramente: la vacunaci\u00f3n no tiene nada que ver con la marca de la bestia o con la falsa ense\u00f1anza de Babilonia por las siguientes razones:<\/p>\n<ul>\n<li>La marca de la bestia es un falso sistema religioso que se opone a Dios, su pueblo y su ley.<\/li>\n<li>La marca de la bestia tiene que ver con la distorsi\u00f3n del car\u00e1cter de amor de Dios al aceptar ense\u00f1anzas no b\u00edblicas sobre la santidad del domingo y la inmortalidad del alma, incluido el tormento eterno en el infierno.<\/li>\n<li>La marca de la bestia tiene que ver con la falsa adoraci\u00f3n de las ense\u00f1anzas envenenadas de babilonia.<\/li>\n<\/ul>\n<p>El sello de Dios, por otro lado, es experimentar el verdadero descanso en Jesucristo en su totalidad al vivir y guardar el s\u00e1bado b\u00edblico como una se\u00f1al de la creaci\u00f3n y redenci\u00f3n, y la expresi\u00f3n de fidelidad a las doctrinas b\u00edblicas completas centradas en el Dios triuno. El sello de Dios consiste en amar y honrar a Dios y darle la gloria como nuestro Creador y Salvador. Se trata de la restauraci\u00f3n de los creyentes para reflejar la imagen de Dios en nuestro car\u00e1cter y estilo de vida. Esto integra y restaura nuestra vida f\u00edsica, emocional, mental, espiritual y social por la gracia de Dios, a trav\u00e9s de su Palabra, y el poder del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<h4><strong>Elena G. White<\/strong><\/h4>\n<p>Nuestras reflexiones b\u00edblicas-teol\u00f3gicas son apoyadas y confirmadas por la pr\u00e1ctica de Elena G. White porque ella fue vacunada y anim\u00f3 a otros a hacerlo por dos razones: (1) beneficios de salud personal que nos permiten servir eficientemente a otros; y (2) no transmitir la enfermedad y contaminar a otros. Es cierto, Elena de White no escribi\u00f3 acerca de la vacunaci\u00f3n, ni una sola oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, sabemos que ella anim\u00f3 a otros a tomar la vacuna contra la viruela, y ella tambi\u00e9n la tom\u00f3, seg\u00fan el testigo ocular D. E. Robinson, uno de los secretarios de la Sra. White, como fue informado en el segundo volumen de <em>Mensajes selectos:<\/em> Elena de White \u201cfue vacunada, e inst\u00f3 a sus colaboradores, los que trabajaban con ella, a que se vacunaran\u201d (<em>Mensajes selectos<\/em>, t. 2, p. 348). Ella era consciente que la proteger\u00eda a ella misma, as\u00ed como a otros: \u201cReconoci\u00f3 tambi\u00e9n el peligro de contagiar a otros si no se tomaba esta precauci\u00f3n\u201d (<em>Mensajes selectos,<\/em> t. 2, p. 348).<\/p>\n<p>Elena de White advirti\u00f3 sabiamente: \u201cLos que buscan la salud por medio de la oraci\u00f3n no deben dejar de hacer uso de los remedios puestos a su alcance. Hacer uso de los agentes curativos que Dios ha suministrado para aliviar el dolor y para ayudar a la naturaleza en su obra restauradora no es negar nuestra fe. No lo es tampoco el cooperar con Dios y ponernos en la condici\u00f3n m\u00e1s favorable para recuperar la salud. Dios nos ha facultado para que conozcamos las leyes de la vida. Este conocimiento ha sido puesto a nuestro alcance para que lo usemos. Debemos aprovechar toda facilidad para la restauraci\u00f3n de la salud, sacando todas las ventajas posibles y trabajando en armon\u00eda con las leyes naturales. Cuando hemos orado por la curaci\u00f3n del enfermo, podemos trabajar con energ\u00eda tanto mayor, dando gracias a Dios por el privilegio de cooperar con \u00e9l y pidi\u00e9ndole que bendiga los medios de curaci\u00f3n que \u00e9l mismo dispuso\u201d (<em>El ministerio de curaci\u00f3n<\/em>, p. 177).<\/p>\n<h4><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p>Los anteriores principios b\u00edblicos-teol\u00f3gicos deben ser cuidadosamente estudiados. Los creyentes deben discernir los beneficios de estos principios y ver c\u00f3mo los ayudan a cultivar un estilo de vida equilibrado y saludable, as\u00ed como ser vacunados. Las vacunas pueden salvar vidas al frenar la propagaci\u00f3n de la enfermedad, pero si uno espera demasiado, puede ser muy tarde. Al usarlas, uno previene complicaciones graves de la enfermedad. Debemos orar y aplicar concienzudamente lo que Dios puso a nuestra disposici\u00f3n para preservar la vida y tambi\u00e9n proteger a otros de ser afectados.<\/p>\n<p>No encontramos ning\u00fan mandato o regla b\u00edblica que evite o proh\u00edba a las personas vacunarse. Por el contrario, con base en el material b\u00edblico, uno puede recomendar fuertemente tal pr\u00e1ctica a las personas que no tengan precondiciones de salud serias y espec\u00edficas, y en consulta con sus proveedores de atenci\u00f3n m\u00e9dica. Si nuestros cuerpos no son nuestros, somos responsables ante Dios sobre c\u00f3mo los hemos cuidado. Y si Dios requiere un registro sobre nuestro amor a nuestro pr\u00f3jimo, entonces cuidar de nuestra salud, as\u00ed como de la salud de nuestro pr\u00f3jimo, es una obligaci\u00f3n. Pablo lo dice enf\u00e1ticamente: \u201cya sea que coman o beban o hagan cualquier otra cosa, h\u00e1ganlo todo para la gloria de Dios\u201d (1 Cor. 10:31, NVI). Al realizar acciones concretas para proteger nuestra salud, honramos y glorificamos al Se\u00f1or; y el uso responsable de la vacunaci\u00f3n puede ser una acci\u00f3n tal.<\/p>\n<p>Necesitamos orar por sabidur\u00eda divina y conocimiento para saber c\u00f3mo estar bien informados y tomar decisiones maduras. La ciencia basada en evidencias es de beneficio en este proceso de toma de decisiones porque as\u00ed podemos elegir la mejor opci\u00f3n disponible en determinadas situaciones de la vida. Tal enfoque fue afirmado por Elena de White. El resultado pude ser misiol\u00f3gico como ella afirma: \u201cSi ellos [los incr\u00e9dulos] ven que actuamos inteligentemente con respecto a la salud, se mostrar\u00e1n m\u00e1s dispuestos a creer que nuestras doctrinas b\u00edblicas son s\u00f3lidas\u201d (<em>Consejos sobre la salud<\/em>, p. 450). Por otro lado, ella claramente advierte: \u201cPero cuando los hombres que abogan por una reforma llegan a extremos, y son inconsecuentes en su modo de obrar, no se puede culpar a la gente si llegan a sentir disgusto por la reforma pro salud [\u2026] Estos hombres llevan a cabo una obra que a Satan\u00e1s le encanta ver progresar\u201d (<em>Testimonios para la iglesia<\/em>, t. 2, p. 336).<\/p>\n<p>La fatiga de la COVID puede ser superada si permitimos que Dios nos gu\u00ede. Que nuestro Se\u00f1or nos conceda el discernimiento y el poder de actuar desinteresadamente seg\u00fan su voluntad para que podamos ser bendecidos por \u00e9l y ser una bendici\u00f3n para otros. Elena de White sabiamente aconseja: \u201cLos milagros de Dios no siempre tienen la apariencia exterior de milagros. Con frecuencia se llevan a cabo en una forma que se parece al desarrollo natural de los acontecimientos. Cuando oramos por los enfermos tambi\u00e9n trabajamos por ellos. [\u2026] Hemos de utilizar todas las bendiciones que Dios ha colocado a nuestro alcance para librar a los que se encuentran en peligro. Pedimos que se nos libre de la pestilencia que anda en la oscuridad y que ataca con tanta violencia en todo el mundo; pero despu\u00e9s de eso debemos colaborar con Dios observando los principios que rigen la salud y la vida. Despu\u00e9s de hacer todo lo que podemos, debemos seguir pidiendo con fe salud y fuerza. Debemos comer los alimentos que pueden mantener la salud del cuerpo. Dios no nos dice que har\u00e1 por nosotros lo que podemos hacer por nosotros mismos\u201d (<em>Mensajes selectos<\/em>, t. 2, p. 397). A la luz de los principios b\u00edblico-teol\u00f3gicos bosquejados en este estudio, es significativo que Elena de White haya elegido vacunarse tanto por ella misma como por el beneficio de la comunidad.<\/p>\n<p>Nuestra oraci\u00f3n es que usted sea guiado a trav\u00e9s de la oraci\u00f3n para considerar y tomar las mejores decisiones que preservar\u00e1n la salud y el servicio en la misi\u00f3n del Se\u00f1or y la Iglesia que amamos.<\/p>\n<p><strong><em>Este documento es propiedad del Ministerio Adventista de Salud de la sede Mundial Adventista y est\u00e1 sujeto a la actual protecci\u00f3n de copyright.\u00a0Se public\u00f3 originalmente en el sitio web\u00a0<a href=\"https:\/\/www.healthministries.com\/vaccination-biblical-theological-reflection\/\">Adventist Health Ministries.<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Jir\u00ed Moskala,<\/strong> ThD y PhD, es decano del Seminario Teol\u00f3gico Adventista del S\u00e9ptimo D\u00eda de la Universidad Andrews y profesor de Teolog\u00eda y Ex\u00e9gesis del Antiguo Testamento.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El art\u00edculo presenta aspectos que enfatizan la necesidad de la atenci\u00f3n de la salud, que incluye la prevenci\u00f3n y, por tanto, el uso de vacunas para prevenir enfermedades.<\/p>\n","protected":false},"author":170,"featured_media":66496,"comment_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"xtt-pa-format":[5181],"xtt-pa-classification":[],"xtt-pa-editorias":[41],"xtt-pa-departamentos":[3375],"xtt-pa-projetos":[],"xtt-pa-regiao":[70,3398],"xtt-pa-sedes":[256],"xtt-pa-owner":[3471],"class_list":["post-66495","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","xtt-pa-format-noticia","xtt-pa-editorias-ciencia","xtt-pa-departamentos-salud","xtt-pa-regiao-mundo","xtt-pa-regiao-paises-hispanos","xtt-pa-sedes-dsa","xtt-pa-owner-division-sudamericana"],"acf":{"post_autor":"Jir\u00ed Moskala"},"terms":{"editorial":"Ciencia","format":"Noticia"},"featured_media_url":{"full":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/08\/26091542\/vacinacaogeral.jpeg","medium":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/08\/26091542\/vacinacaogeral-768x512.jpeg","small":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/08\/26091542\/vacinacaogeral-140x90.jpeg","pa-block-preview":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/08\/26091542\/vacinacaogeral-140x90.jpeg","pa-block-render":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/08\/26091542\/vacinacaogeral-290x220.jpeg"}}