{"id":66442,"date":"2021-09-06T09:30:55","date_gmt":"2021-09-06T12:30:55","modified":"2024-01-22T08:26:21","modified_gmt":"2024-01-22T11:26:21","slug":"las-dos-caras-de-la-moneda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/las-dos-caras-de-la-moneda\/","title":{"rendered":"Las dos caras de la moneda"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_66443\" style=\"width: 1010px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-66443\" class=\"wp-image-66443 size-full\" src=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/08\/20114822\/shutterstock_382756228.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"667\" srcset=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/08\/20114822\/shutterstock_382756228.jpg 1000w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/08\/20114822\/shutterstock_382756228-768x512.jpg 768w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/08\/20114822\/shutterstock_382756228-150x100.jpg 150w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/08\/20114822\/shutterstock_382756228-730x487.jpg 730w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><p id=\"caption-attachment-66443\" class=\"wp-caption-text\">Elena de White nos recuerda que \"la ra\u00edz de todo mal no es el dinero, sino el amor al dinero\" (Foto: Shutterstock)<\/p><\/div>\n<p>La Biblia relata que, cierto d\u00eda, un joven cuestion\u00f3 a Jes\u00fas respecto a qu\u00e9 deb\u00eda hacer para obtener la vida eterna. La respuesta est\u00e1 registrada en Mateo 19:21: \u201cSi quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dalo a los pobres, y tendr\u00e1s tesoro en el cielo; y ven, s\u00edgueme\u201d. Muchos usan esto que dijo Jes\u00fas para fundamentar la idea de que el dinero es algo malo, da\u00f1ino; un mal del cual necesitamos librarnos a fin de purificarnos.<\/p>\n<p>Sin embargo, si el prop\u00f3sito del Maestro fuera condenar las riquezas, \u00bfc\u00f3mo podr\u00edamos conciliar esto con el hecho de que la misma Biblia menciona la fortuna de hombres buenos como Abraham, Jacob, Job, Salom\u00f3n y tantos otros, sin que Dios los reprendiera por ella? Quiz\u00e1s una simple moneda nos ayude a responder esto.<\/p>\n<h4><strong>Lea tambi\u00e9n:<\/strong><\/h4>\n<ul>\n<li><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/columna\/josanan-barros\/lo-que-ensena-la-biblia-sobre-generosidad\/\">Lo que ense\u00f1a la Biblia sobre generosidad<\/a><\/li>\n<li><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/columna\/paulo-coelho\/diez-principios-para-mantener-la-salud-de-su-bolsillo\/\">Diez principios para mantener la salud de su bolsillo<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<p>Las monedas tienen dos caras. Si, por un lado, el dinero es una bendici\u00f3n en nuestras vidas, por otro, puede transformarse en una maldici\u00f3n. Todo lo que es bueno, cuando es mal usado, puede tener su prop\u00f3sito desvirtuado y traer consecuencias malas. Dios nos cre\u00f3 y provey\u00f3 todo lo que necesit\u00e1bamos;\u00a0nos dio un cuerpo, sopl\u00f3 en nosotros el aliento de vida, nos concedi\u00f3 dones, tiempo y recursos. Cada una de esas d\u00e1divas puede traernos grandes alegr\u00edas o inmensa decepci\u00f3n, dependiendo de c\u00f3mo las usemos. Cuando se trata de dinero, necesitamos comprender \u201clas dos caras de la moneda\u201d para elegir bien entre ellas.<\/p>\n<h4><strong>Donde est\u00e9 vuestro tesoro...<\/strong><\/h4>\n<p>Analicemos m\u00e1s a fondo el texto de Mateo 19:21. \u00bfPor qu\u00e9 Jes\u00fas le pidi\u00f3 al joven que donara todos sus bienes a los pobres? Y si Dios le hubiera dado esa misma orden a su siervo Abraham, \u00bfser\u00e1 que \u00e9l le hubiera dado la espalda en se\u00f1al de rechazo? Bueno, si el \u201cpadre de la fe\u201d estaba dispuesto a sacrificar su mayor tesoro, Isaac, ciertamente no dudar\u00eda en donar sus riquezas materiales, en el caso de que le fueran solicitadas. \u00bfY qu\u00e9 decir de Job? El mismo Dios afirm\u00f3 que\u00a0era un hombre \u00edntegro, recto, temeroso de Dios y apartado del mal. \u00bfPuedes imaginarte a Job resisti\u00e9ndose a un pedido divino?<\/p>\n<p>Al ver la vida de esos dos hombres, percibimos claramente que Dios reinaba en sus corazones, no las riquezas. El joven rico indag\u00f3 acerca de lo que deber\u00eda hacer para obtener la vida eterna; \u00e9l cre\u00eda que la salvaci\u00f3n era algo que se pod\u00eda obtener haciendo buenas obras, pero Jes\u00fas le mostr\u00f3 que el criterio para conquistarla es amar a Dios por sobre todas las cosas. Esa historia nos ense\u00f1a que el dinero y las riquezas pueden transformarse en \u00eddolos en nuestra vida, y es en este punto que pasan a ser una maldici\u00f3n.<\/p>\n<p>Elena de White nos recuerda que \u201cla Biblia no condena a nadie por rico, si adquiri\u00f3 honradamente su riqueza. La ra\u00edz de todo mal no es el dinero, sino el amor al dinero. Dios da a los hombres la facultad de enriquecerse; y en manos del que se porta como administrador de Dios, empleando generosamente sus recursos, la riqueza es una bendici\u00f3n, tanto para el que la posee como para el mundo. Pero muchos, absortos en su inter\u00e9s por los tesoros mundanos, se vuelven insensibles a las demandas de Dios y a las necesidades de sus semejantes. Consideran sus riquezas como medio de glorificarse\u201d <em>(El ministerio de curaci\u00f3n, p. 163)<\/em>.<\/p>\n<p>Cuando es usado de manera ego\u00edsta, el dinero puede transformarse en una arma de Satan\u00e1s para destruir nuestra vida. Al apegarnos a \u00e9l podemos perder de vista las cosas que realmente tienen valor, como la familia, la salud y la salvaci\u00f3n. Por eso, varias veces Jes\u00fas nos advirti\u00f3 acerca de este peligro: \u201cPero \u00a1ay de vosotros, ricos!\u201d <em>(Luc. 6:24)<\/em>; \u201cNo pod\u00e9is servir a Dios y a las riquezas\u201d <em>(Luc. 16:13)<\/em>; \u201cNo os hag\u00e1is tesoros en la tierra\u201d <em>(Mat. 6:19)<\/em>; \u201cMirad, guardaos de toda avaricia\u201d <em>(Luc. 12:15)<\/em>.<\/p>\n<p>Vale agregar que ese peligro no se limita a las personas poseedoras de muchos bienes, porque el campo de batalla es el coraz\u00f3n. Tanto ricos como pobres deben luchar contra el ego\u00edsmo y la codicia. La buena noticia es que Dios, en su infinito amor, provey\u00f3 los medios para liberarnos de esos sentimientos y comportamientos destructivos. Cuando seguimos sus orientaciones, el dinero es una bendici\u00f3n en nuestras vidas.<\/p>\n<h4><strong>..all\u00ed estar\u00e1 tambi\u00e9n tu coraz\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p>El reformador Mart\u00edn Lutero sol\u00eda decir que \u201ctres conversiones genuinas son necesarias: la del coraz\u00f3n, la de la mente y la de la cartera\u201d. Toda verdadera conversi\u00f3n es fruto de la obra de Dios en el coraz\u00f3n del pecador, y no ser\u00eda diferente con relaci\u00f3n al dinero. As\u00ed, uno de los medios que \u00e9l provey\u00f3 para librarnos del ego\u00edsmo y de la avaricia es el acto de donar. Observa lo que dice Elena de White al respecto:<\/p>\n<p>\u201cMuchos desprecian la econom\u00eda, confundi\u00e9ndola con taca\u00f1er\u00eda y mezquindad. Pero la econom\u00eda se aviene perfectamente con la m\u00e1s amplia liberalidad. Efectivamente, sin econom\u00eda no puede haber verdadera liberalidad. Hemos de ahorrar para poder dar. Nadie puede practicar la verdadera benevolencia sin sacrificio. Solo mediante una vida sencilla, abnegada y de estricta econom\u00eda podemos llevar a cabo la obra que nos ha sido se\u00f1alada como representantes de Cristo. El orgullo y la ambici\u00f3n mundana deben ser desalojados de nuestro coraz\u00f3n. En todo nuestro trabajo ha de cumplirse el principio de la abnegaci\u00f3n manifestado en la vida de Cristo\u201d <em>(El ministerio de curaci\u00f3n, pp. 157, 158<\/em>).<\/p>\n<p>S\u00ed, ahorrar solamente para acumular recursos para nosotros mismos se configura en ego\u00edsmo y codicia. Por otro lado, ahorrar para ayudar a otros y contribuir al avance de la predicaci\u00f3n del evangelio es juntar tesoros en el cielo <em>(Mat. 6:19)<\/em>. Esta es tambi\u00e9n la esencia del acto de diezmar y ofrendar. Por medio de este principio, Dios nos va liberando de la tiran\u00eda del individualismo.<\/p>\n<h4><strong>\u00bfCara o cruz?<\/strong><\/h4>\n<p>La lecci\u00f3n que extraemos aqu\u00ed es que el dinero no es, en s\u00ed mismo, una bendici\u00f3n o una maldici\u00f3n; nosotros definimos esto seg\u00fan c\u00f3mo lo obtenemos, c\u00f3mo lo usamos y el lugar que le atribuimos en nuestro coraz\u00f3n. El fil\u00f3sofo Francis Bacon observ\u00f3 acertadamente que \u201cel dinero es un buen criado, pero un malo se\u00f1or\u201d. Y al revisar toda la historia de la humanidad, \u00a1cu\u00e1nta miseria y dolor vemos que brota del amor a las riquezas! Corrupci\u00f3n, familias destruidas, personas estresadas, enfermas e incluso intentando quitarse la vida; todo por causa de la b\u00fasqueda desenfrenada de bienes y posesiones. Entonces, te invito a hacerte la siguiente pregunta: \u00bfQu\u00e9 lado de la moneda he elegido?<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Gleice Barros<\/strong> es mag\u00edster en Administraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Este art\u00edculo fue publicado originalmente en la Revista Afam, edici\u00f3n de Enero-Marzo\/2021<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El dinero puede ser una bendici\u00f3n o una maldici\u00f3n en la vida: depende de cada uno decidir.<\/p>\n","protected":false},"author":127,"featured_media":66443,"comment_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"xtt-pa-format":[5186],"xtt-pa-classification":[],"xtt-pa-editorias":[3395,4079],"xtt-pa-departamentos":[4083],"xtt-pa-projetos":[],"xtt-pa-regiao":[3398],"xtt-pa-sedes":[256],"xtt-pa-owner":[3471],"class_list":["post-66442","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","xtt-pa-format-articulo","xtt-pa-editorias-comportamiento","xtt-pa-editorias-estilo-de-vida","xtt-pa-departamentos-afam","xtt-pa-regiao-paises-hispanos","xtt-pa-sedes-dsa","xtt-pa-owner-division-sudamericana"],"acf":{"post_autor":"Gleice Barros","embed_url":"","embed_length":"","custom_author":"Gleice Barros"},"terms":{"editorial":"Comportamiento","format":"Art\u00edculo"},"featured_media_url":{"full":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/08\/20114822\/shutterstock_382756228.jpg","medium":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/08\/20114822\/shutterstock_382756228-768x512.jpg","small":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/08\/20114822\/shutterstock_382756228-140x90.jpg","pa-block-preview":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/08\/20114822\/shutterstock_382756228-140x90.jpg","pa-block-render":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/08\/20114822\/shutterstock_382756228-290x220.jpg"}}