{"id":65748,"date":"2021-05-26T14:46:33","date_gmt":"2021-05-26T17:46:33","modified":"2022-12-02T08:54:39","modified_gmt":"2022-12-02T11:54:39","slug":"los-origenes-de-la-separacion-del-cristianismo-y-el-judaismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/los-origenes-de-la-separacion-del-cristianismo-y-el-judaismo\/","title":{"rendered":"Los or\u00edgenes de la separaci\u00f3n del cristianismo y el juda\u00edsmo"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_65749\" style=\"width: 1010px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/05\/26144106\/sinagoga.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-65749\" class=\"wp-image-65749 size-full\" src=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/05\/26144106\/sinagoga.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"646\" srcset=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/05\/26144106\/sinagoga.jpg 1000w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/05\/26144106\/sinagoga-140x90.jpg 140w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/05\/26144106\/sinagoga-768x496.jpg 768w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/05\/26144106\/sinagoga-70x45.jpg 70w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/05\/26144106\/sinagoga-132x85.jpg 132w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/05\/26144106\/sinagoga-290x186.jpg 290w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/05\/26144106\/sinagoga-730x472.jpg 730w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-65749\" class=\"wp-caption-text\">Aspectos importantes a entender hist\u00f3ricamente en la relaci\u00f3n entre cristianismo y juda\u00edsmo. (Foto: Shutterstock)<\/p><\/div>\n<p>Al contrario de lo que muchos podr\u00edan pensar, el antisemitismo no es un fen\u00f3meno moderno surgido del nazismo, ni una creaci\u00f3n del siglo XIX. En realidad, el antisemitismo existe desde hace mucho tiempo. Se lo puede encontrar de manera m\u00e1s o menos expl\u00edcita a partir del siglo segundo de la era cristiana. Es representativa de esa posici\u00f3n la declaraci\u00f3n de Ignacio de Antioqu\u00eda, en su carta a los Magnesios 10:1, seg\u00fan la cual \u201cson monstruos los que hablan de Jes\u00fas al mismo tiempo que practican el juda\u00edsmo\u201d.<\/p>\n<h5><strong>Lea tambi\u00e9n:<\/strong><\/h5>\n<ul>\n<li><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/noticia\/mision\/adventistas-en-israel-agradecen-estar-a-salvo-luego-de-escapar-de-la-muerte-de-milagro\/\">Adventistas en Israel agradecen estar a salvo luego de escapar de la muerte de milagro<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<p>El objetivo de este art\u00edculo no es exponer de manera completa y profunda las ra\u00edces del antisemitismo, mucho menos todos los factores y variables que pueden identificarse en los or\u00edgenes y en el proceso de desarrollo del antisemitismo, sino presentar una s\u00edntesis de esa filosof\u00eda con la intenci\u00f3n de entender su impacto en las relaciones entre cristianismo y juda\u00edsmo en la lectura de las Escrituras en el cristianismo.<\/p>\n<h4><strong>Los or\u00edgenes<\/strong><\/h4>\n<p>El primer aspecto que tenemos que aclarar y no olvidar jam\u00e1s es que el per\u00edodo neotestamentario no puede verse como el embri\u00f3n del antisemitismo. Eso porque, al contario del sentido com\u00fan, el Nuevo Testamento no puede leerse a trav\u00e9s de lentes de una constante disensi\u00f3n y discontinuidad entre el juda\u00edsmo y la Biblia hebrea y la iglesia cristiana y su Biblia. Esa es una lectura cargada de perspectiva externa, extra\u00f1a al mismo texto, como veremos en adelante.<\/p>\n<p>A pesar de esto, el primer siglo de la era com\u00fan ya presenta evidencias de discusiones sobre identidad tanto cristianas como jud\u00edas, cuyas consecuencias ser\u00e1n, al final, una separaci\u00f3n definitiva entre la fe jud\u00eda y la fe cristiana. No es que la fe cristiana no sea vista como jud\u00eda o que ella no se entendiera como jud\u00eda.<\/p>\n<h4><strong>Cristianismo y juda\u00edsmo juntos<\/strong><\/h4>\n<p>El testimonio hist\u00f3rico del Nuevo Testamento demuestra que el cristianismo era comprendido y se percib\u00eda como parte del juda\u00edsmo. No es casualidad que en Hechos 24:5. El mismo t\u00e9rmino utilizado para describir a los fariseos en el cap\u00edtulo 26 se utiliza para la secta de los nazarenos, de la cual Pablo era el l\u00edder principal. Ese era el enfrentamiento del juda\u00edsmo en ese tiempo. No exist\u00eda un solo juda\u00edsmo (como hoy tampoco lo hay), pero algunas sectas (<em>heireisis<\/em>, t\u00e9rmino griego cuyo origen significa \u201celecci\u00f3n\u201d), que conviv\u00edan de manera no muy arm\u00f3nica, pero tolerante. Incluso con discusiones constantes, diferencias y mayor o menor influencia frente al pueblo y su relaci\u00f3n con la religi\u00f3n y la tradici\u00f3n de los padres. As\u00ed, tenemos desde los liberales saduceos hasta los escritos esenios, pasando por fariseos y tambi\u00e9n cristianos y zelotes.<\/p>\n<p>En ese contexto de convivencia de m\u00faltiples ideas, y en el terreno f\u00e9rtil de las esperanzas m\u00faltiples, surge el juda\u00edsmo nazareno o el cristianismo. Y no estamos hablando aqu\u00ed de la venida de Jes\u00fas, sino de la sistematizaci\u00f3n de la comunidad de sus seguidores, que reflejaban sobre sus ense\u00f1anzas y de c\u00f3mo se relacionaban con las ense\u00f1anzas que ellos mismos hab\u00edan recibido por la tradici\u00f3n de los padres o de sus maestros jud\u00edos. \u00bfC\u00f3mo se relacionar\u00edan ahora con sus cong\u00e9neres, una vez que adoptaban la reciente y \u201cnuevecita\u201d doctrina de Jes\u00fas el nazareno, transmitida por sus disc\u00edpulos m\u00e1s cercanos? \u00bfC\u00f3mo podr\u00edan seguir, dentro del juda\u00edsmo, creyendo que este Jes\u00fas cumplir\u00eda las profec\u00edas mesi\u00e1nicas, mientras sus l\u00edderes y vecinos afirmaban que \u00e9l era un falso Mes\u00edas? Por otro lado, preguntas semejantes hac\u00edan sus compatriotas jud\u00edos, oprimidos por los romanos, ansiosos por la libertad que el Rey Mes\u00edas les traer\u00eda.<\/p>\n<h4><strong>Invasi\u00f3n romana<\/strong><\/h4>\n<p>Esas preguntas dirig\u00edan los esfuerzos de la organizaci\u00f3n y el crecimiento de ambos partidos o sectas sobrevivientes a la invasi\u00f3n romana del a\u00f1o 70 d.C., los fariseos y los del Camino. Es verdad que todav\u00eda encontramos rastros de los saduceos, esenios (hay dudas en cuanto a si ellos existieron o no) y otras sectas menores. Por otro lado, no quedan dudas de que lo que conocemos como juda\u00edsmo, en los siglos posteriores, es una reminiscencia de los fariseos (ver Jacob Neusner y Bruce Childon, en el libro <em>Quest of Historical Pharisees<\/em>).<\/p>\n<p>Las tradiciones sobre los fariseos despu\u00e9s del a\u00f1o 70 d.C., muestran que los fariseos buscaron sistematizar el pensamiento jud\u00edo como manera de mantener una l\u00ednea que los uniera a las tradiciones anteriores. Aunque con cierta libertad, pero con un profundo inter\u00e9s en la conservaci\u00f3n de los aspectos legales y tradicionales de su fe. Por eso, alrededor del a\u00f1o 90, se convoc\u00f3 el segundo \u201cconcilio\u201d de Jamnia, con uno de los objetivos de definir las bases de su doctrina.<\/p>\n<p>Por otro lado, la secta del Camino no demostr\u00f3 inter\u00e9s alguno en abandonar el juda\u00edsmo. Al contrario, los documentos legados, que est\u00e1n en el Nuevo Testamento, demuestran una gran aproximaci\u00f3n con la comunidad jud\u00eda en general, pero con los fariseos en particular. Pablo, anteriormente Shaul, no pocas veces se declara fariseo (Hechos 23; Romanos 11; etc.) y las interacciones mercantes y descritas en la literatura hist\u00f3rica indican que el lugar del culto de la comunidad todav\u00eda era la sinagoga.<\/p>\n<h4><strong>Discusiones de identidad<\/strong><\/h4>\n<p>Por eso los rabinos en sus sinagogas inclu\u00edan entre sus oraciones una maldici\u00f3n contra los <em>minim<\/em> (herejes), que no se restring\u00eda a los cristianos, pero que con seguridad los inclu\u00eda. A trav\u00e9s de esa maldici\u00f3n, los herejes eran detectados en las sinagogas y expulsados. Esa maldici\u00f3n, sin embargo, como afirm\u00f3 de manera precisa Pieter Willem van der Horst (The Birkat ha-minim in Recent Research, en <em>The Expository Times<\/em>, 1994, p. 367), siempre se refiri\u00f3 a los jud\u00edos, lo que indica de manera precisa que, aunque hab\u00eda separaci\u00f3n y discusi\u00f3n, todav\u00eda se consideraba a los del Camino como jud\u00edos. Herejes, pero jud\u00edos.<\/p>\n<p>Y as\u00ed termin\u00f3 el primer siglo, con discusiones de identidad y el inicio de relaciones atribuladas entre cristianos y jud\u00edos. Sin embargo, es un hecho que los primeros todav\u00eda eran jud\u00edos, cuyas doctrinas y creencias estaban a\u00fan dentro del plan de fondo jud\u00edo general, conocido en aquellos tiempos.<\/p>\n<p>Al salir de ese siglo, no podemos dejar de notar que la identidad jud\u00eda fluida fue dejada atr\u00e1s, despu\u00e9s de la casi destrucci\u00f3n del juda\u00edsmo en el a\u00f1o 70. La necesidad de la fijaci\u00f3n de una identidad que no fuera demasiado abierta y amplia fue una decisi\u00f3n tomada por los principales partidos sobrevivientes, fariseos y cristianos. En ese proceso, las diferencias pasaron a pesar mucho m\u00e1s que las similitudes y fueron acentu\u00e1ndose cada vez m\u00e1s en los siglos siguientes y migrando de la periferia hacia el centro. A este cuadro se juntan las presiones pol\u00edticas, tanto sobre el juda\u00edsmo en los dos primeros siglos, como sobre el cristianismo hasta la \u00e9poca del compromiso, y la unidad en la diversidad se transforma en la diversidad de la diferencia, como veremos en las siguientes partes de esta serie. M\u00e1s que no ser antisemitas, debemos entender que la gracia alcanza a todos.<\/p>\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\" \/>\n\n\n\n<p><strong>Sergio Monteiro<\/strong> es te\u00f3logo, capell\u00e1n y miembro del Instituto de Estudios Jud\u00edos Feodor Meyer, miembro de la <em>Adventist Theological Society<\/em>, <em>International<\/em> <em>Association for the Old Testament Studies<\/em> y la <em>Associa\u00e7\u00e3o dos Biblistas Brasileiros<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfC\u00f3mo convivieron hist\u00f3ricamente las corrientes del cristianismo y el juda\u00edsmo, incluso dentro de lo que se puede leer en los textos del Nuevo Testamento?<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":65749,"comment_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"xtt-pa-format":[5181],"xtt-pa-classification":[],"xtt-pa-editorias":[4072],"xtt-pa-departamentos":[29],"xtt-pa-projetos":[],"xtt-pa-regiao":[3398],"xtt-pa-sedes":[256],"xtt-pa-owner":[3471],"class_list":["post-65748","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","xtt-pa-format-noticia","xtt-pa-editorias-institucional","xtt-pa-departamentos-institucional","xtt-pa-regiao-paises-hispanos","xtt-pa-sedes-dsa","xtt-pa-owner-division-sudamericana"],"acf":{"post_autor":"S\u00e9rgio Monteiro","embed_url":"","embed_length":"","custom_author":"S\u00e9rgio Monteiro"},"terms":{"editorial":"Institucional","format":"Noticia"},"featured_media_url":{"full":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/05\/26144106\/sinagoga.jpg","medium":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/05\/26144106\/sinagoga-768x496.jpg","small":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/05\/26144106\/sinagoga-140x90.jpg","pa-block-preview":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/05\/26144106\/sinagoga-140x90.jpg","pa-block-render":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2021\/05\/26144106\/sinagoga-290x220.jpg"}}