{"id":64294,"date":"2020-11-17T08:45:56","date_gmt":"2020-11-17T11:45:56","modified":"2021-11-15T19:33:21","modified_gmt":"2021-11-15T22:33:21","slug":"el-papel-del-don-profetico-en-la-construccion-de-la-identidad-adventista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/columna\/helio.carnassale\/el-papel-del-don-profetico-en-la-construccion-de-la-identidad-adventista\/","title":{"rendered":"El papel del don prof\u00e9tico en la construcci\u00f3n de la identidad adventista"},"content":{"rendered":"<p>\u201cY \u00e9l me dijo: Es necesario que profetices otra vez sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes\u201d (Apocalipsis 10:11).<\/p>\n<p><strong><em>El surgimiento de los adventistas sabatistas<\/em><\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_64295\" style=\"width: 959px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/11\/17084035\/ellenwhite-2.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-64295\" class=\"wp-image-64295 size-full\" src=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/11\/17084035\/ellenwhite-2.png\" alt=\"\" width=\"949\" height=\"514\" srcset=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/11\/17084035\/ellenwhite-2.png 949w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/11\/17084035\/ellenwhite-2-768x416.png 768w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/11\/17084035\/ellenwhite-2-730x395.png 730w\" sizes=\"(max-width: 949px) 100vw, 949px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-64295\" class=\"wp-caption-text\">Una actriz representa a Elena de White en una de sus visiones. (Foto: Reproducci\u00f3n YouTube).<\/p><\/div>\n<p>Despu\u00e9s de analizar el papel del movimiento millerita en la construcci\u00f3n de la identidad adventista, vamos a volver nuestra mirada al grupo de adventistas sabatistas, como fueron conocidos los que dieron origen a la Iglesia Adventista del S\u00e9ptimo D\u00eda. Sus l\u00edderes y fundadores, Jos\u00e9 Bates, Jaime White y Elena Harmon, aceptaron el mensaje del regreso de Jes\u00fas.[1] Solo Bates se destac\u00f3 en el movimiento millerita.<\/p>\n<p>Bates, Jaime y Elena fueron los tres pilares del adventismo sabatista y son reconocidos como fundadores de la Iglesia Adventista del S\u00e9ptimo D\u00eda. Bates y Jaime era de la Conexi\u00f3n Cristiana, una denominaci\u00f3n con fuerte \u00e9nfasis en el restauracionismo. Elena y la familia Harmon eran metodistas. Ella y seis m\u00e1s de un total de diez personas de su casa fueron excluidos de la Iglesia Metodista de la calle Chestnut, de la ciudad de Portland, en septiembre de 1843, donde Miller hab\u00eda predicado dos veces, en marzo de 1840 y junio de 1842.[2]<\/p>\n<p><strong><em>Lea tambi\u00e9n<\/em><\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/columna\/heliocarnassale\/el-papel-del-movimiento-millerita-en-la-construccion-de-la-identidad-adventista\/\">El papel del movimiento millerita en la construcci\u00f3n de la identidad adventista<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<p>Elena Harmon escribi\u00f3 acerca dos momentos de su experiencia con el regreso de Jes\u00fas: antes y despu\u00e9s del 22 de octubre de 1844. Antes: \u201cEse fue el a\u00f1o m\u00e1s feliz de mi vida. Ten\u00eda el coraz\u00f3n lleno de una gozosa expectativa, pero sent\u00eda gran piedad y preocupaci\u00f3n por los que se hab\u00edan desanimado y no ten\u00edan esperanza en Jes\u00fas. Nos unimos como pueblo en oraci\u00f3n ferviente con el fin de obtener una experiencia cristiana genuina y la evidencia inequ\u00edvoca de que Dios nos hab\u00eda aceptado\u201d.[3]<\/p>\n<p>Despu\u00e9s: \u201cQuedamos chasqueados, pero no desalentados. Resolvimos someternos pacientemente al proceso de purificaci\u00f3n que Dios consideraba necesario para nosotros, y aguardar con paciente esperanza que el Salvador redimiera a sus hijos fieles y probados\u201d.[4]<\/p>\n<p>En medio de ese escenario de dolor, decepci\u00f3n y confusi\u00f3n, Dios se manifest\u00f3 en visi\u00f3n a la joven Elena Harmon, quien reci\u00e9n hab\u00eda cumplido 17 a\u00f1os. Su estado de salud se hab\u00eda agravado con las tristezas del chasco, y Elizabeth Haines, una amiga solo un poco mayor que ella, y que tambi\u00e9n viv\u00eda en Portland, la invit\u00f3 a visitarla y pasar algunos d\u00edas en su casa. Era a fines del mes de diciembre de 1844. Fue en una reuni\u00f3n de oraci\u00f3n, en el culto de la ma\u00f1ana con solo cinco mujeres presentes, que el Se\u00f1or dio a Elena la primera visi\u00f3n. Ella escribi\u00f3: \u201cMientras estaba orando ante el altar de la familia, el Esp\u00edritu Santo descendi\u00f3 sobre m\u00ed, y me pareci\u00f3 que me elevaba m\u00e1s y m\u00e1s, muy por encima del tenebroso mundo. Mir\u00e9 hacia la tierra para buscar al pueblo adventista, pero no lo hall\u00e9 en parte alguna, y entonces una voz me dijo: \u201cVuelve a mirar un poco m\u00e1s arriba\u201d. Alc\u00e9 los ojos y vi un sendero recto y angosto trazado muy por encima del mundo. El pueblo adventista andaba por ese sendero, en direcci\u00f3n a la ciudad que se ve\u00eda en su \u00faltimo extremo\u201d.[5]<\/p>\n<p>Se puede leer la visi\u00f3n completa en el libro Primeros Escritos, o Testimonios para la Iglesia tomo 1. Los depositarios del patrimonio de Elena G. de White entendieron que: \u201cEn esa visi\u00f3n el Se\u00f1or le mostr\u00f3 la peregrinaci\u00f3n del pueblo adventista hacia la \u00e1urea ciudad. La visi\u00f3n no explicaba el motivo del chasco, si bien la explicaci\u00f3n pod\u00eda obtenerse del estudio de la Biblia, como sucedi\u00f3. Sobre todo, hizo comprender a los fieles que Dios los estaba guiando y continuar\u00eda conduci\u00e9ndolos mientras viajasen hacia la ciudad celestial\u201d.[6]<\/p>\n<p>Una semana despu\u00e9s, Elena recibi\u00f3 la segunda visi\u00f3n, en la que recibi\u00f3 la orden de compartir el mensaje recibido.[7] Se le revel\u00f3 que su misi\u00f3n no ser\u00eda f\u00e1cil, pero que el Se\u00f1or estar\u00eda a su lado. Debido a la fragilidad de su estado de salud, al principio ella se resisti\u00f3, pero termin\u00f3 aceptando humildemente el llamado, confiando que Dios la sostendr\u00eda. El grupo de Albany hab\u00eda asumido una posici\u00f3n firme contraria a toda y cualquier espiritualizaci\u00f3n en la interpretaci\u00f3n b\u00edblica y contra toda manifestaci\u00f3n espiritual, como sue\u00f1os y visiones, porque en aquellos d\u00edas hab\u00edan surgido muchos que reivindicaban ser profetas y proliferaba el fanatismo.<\/p>\n<p>Las condiciones para la joven Elena ser\u00edan extremamente dif\u00edciles. Ella tendr\u00eda que enfrentar mucha desconfianza y oposici\u00f3n. Se la considerar\u00eda una fan\u00e1tica m\u00e1s, con problemas neurol\u00f3gicos, afirmando tener revelaciones especiales de parte de Dios. En parte fue la raz\u00f3n por la que durante casi 40 a\u00f1os Elena continu\u00f3 teniendo visiones en p\u00fablico, exactamente para confirmar la validez del fen\u00f3meno espiritual, semejante a los profetas b\u00edblicos.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s que Elena acept\u00f3 el llamado, comenz\u00f3 a aprovechar cada oportunidad que surg\u00eda para presentar los mensajes que recib\u00eda. En uno de sus viajes, en 1845 ella conoci\u00f3 al joven ministro Jaime White.[8] Posteriormente, \u00e9l se ofreci\u00f3 a acompa\u00f1ar a Elena y su compa\u00f1era en otros viajes. Jaime qued\u00f3 completamente convencido de la autenticidad de las visiones que ella recib\u00eda. De ah\u00ed comenz\u00f3 una amistad que result\u00f3 en su casamiento, pues el hecho de que un joven soltero acompa\u00f1ara a dos se\u00f1oritas podr\u00eda generar una situaci\u00f3n comprometedora y f\u00e1cilmente podr\u00eda obstaculizar la obra de Elena. Ellos se casaron el 26 de noviembre de 1846, en la ciudad de Portland.[9]<\/p>\n<p>Bates, Jaime y Elena estaban entre los que cre\u00edan en la doctrina de la puerta cerrada, y por eso no asistieron a la asamblea de Albany. Hab\u00eda otros creyentes que, como ellos, ten\u00edan la convicci\u00f3n de que todo ese movimiento no hab\u00eda sido en vano. Quer\u00edan encontrar en la Biblia la raz\u00f3n de su decepci\u00f3n. Adem\u00e1s de ser pocos, estaban aislados unos de otros, esparcidos por el norte, centro y nordeste de los Estados Unidos. Ellos estaban de acuerdo con los espiritualistas en la aceptaci\u00f3n de la exactitud del c\u00e1lculo prof\u00e9tico, pero discordaban en cuanto a la naturaleza espiritual del regreso de Cristo. Ellos terminaron formando el tercer y menor grupo que tuvo su origen en el millerismo.[10]<\/p>\n<p><strong><em>El estudio de la Biblia y la base doctrinaria de los adventistas<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El grupo que m\u00e1s tarde ser\u00eda conocido como adventistas sabatistas, despu\u00e9s del 22 de octubre comenz\u00f3 a estudiar y buscar en la Biblia las razones del chasco. Eso fue tambi\u00e9n lo que hizo Hiram Edson, un hacendado metodista de Port Gibson, Estado de Nueva York, y l\u00edder local de los adventistas, con el prop\u00f3sito de animar a los hermanos, y fue sorprendido por una comprensi\u00f3n especial del paso de Cristo del compartimiento \u201csanto\u201d al \u201csant\u00edsimo\u201d en el santuario celestial.<\/p>\n<p>Con Owen R. L. Crosier y el doctor Franklin B. Hanh, Edson estudi\u00f3 profundamente ese asunto siguiendo el m\u00e9todo de concordancia de Miller. Juntos concluyeron que el santuario que ser\u00eda purificado en Daniel 8:14 no era la tierra ni la iglesia, sino el santuario celestial, del cual el santuario terrenal hab\u00eda sido una copia o un tipo.[11] Es interesante notar que otros pastores adventistas milleritas tambi\u00e9n hab\u00edan estudiado y presentado reflexiones sobre el tema del santuario despu\u00e9s de la primera decepci\u00f3n, en marzo de 1844, pero parece no haber surtido efecto en los milleritas.<\/p>\n<p>A semejanza del tema del santuario, algunos seguidores de Miller hab\u00edan estudiado la cuesti\u00f3n de la observancia del s\u00e1bado, aun antes del 22 de octubre. Pero esas semillas lanzadas solo comenzaron a dar frutos cuando Bates ley\u00f3 el art\u00edculo del pastor Tomas Preble, publicado en el peri\u00f3dico \u201c<em>Hope of Israel<\/em>\u201d.[12] Bates compar\u00f3 inmediatamente con la Biblia las pruebas presentadas por Preble, quien a su vez hab\u00eda recibido ese mensaje de los bautistas del s\u00e9ptimo d\u00eda por medio de la hermana Rachel Oaks Preston. Y se convenci\u00f3 de que la santidad del s\u00e1bado no hab\u00eda cambiado. A partir de ah\u00ed comenz\u00f3 a defender vigorosamente la validez del cuarto mandamiento.<\/p>\n<p>Volviendo a Port Gibson, Crosier estuvo de acuerdo en escribir las conclusiones a las que hab\u00eda llegado y fueron publicadas en primer lugar en la revista <em>Day Dawn<\/em>, en los primeros meses de 1845. Pero fue el 7 de febrero de 1846 cuando Crosier present\u00f3 sus conclusiones, ahora m\u00e1s profundizadas, en la edici\u00f3n extra de la revista <em>Day Star<\/em>, bajo el t\u00edtulo \u201cLa Ley de Mois\u00e9s\u201d. Su art\u00edculo no pas\u00f3 desapercibido para los que hab\u00edan de ser los l\u00edderes de los adventistas sabatistas.[13]<\/p>\n<p>Cuando Bates ley\u00f3 el art\u00edculo sobre el santuario a principios de 1846, no tuvo dudas sobre el asunto. Todo indica que viaj\u00f3 los 600 km desde Fairhaven, donde viv\u00eda, a Port Gibson, a fin de conversar con Edson, Crosier y Hanh. \u00c9l qued\u00f3 convencido de la verdad del santuario y ellos convencidos de la santidad del s\u00e1bado.[14] A partir de all\u00ed, Bates comenz\u00f3 a escribir una serie de libretos en los que presentaba la verdad del s\u00e1bado como d\u00eda de descanso, con una gran diferencia: incorpor\u00f3 una teolog\u00eda que integraba las doctrinas del santuario celestial, del regreso de Cristo y del s\u00e1bado. Pero adem\u00e1s fue m\u00e1s all\u00e1 e incorpor\u00f3 esas doctrinas en el contexto hist\u00f3rico escatol\u00f3gico de Apocalipsis 11 al 14.<\/p>\n<p>Cuando Bates, Jaime y Elena se conocieron, ni Bates se convenci\u00f3 de la autenticidad del don prof\u00e9tico de Elena, ni los dos quedaron convencidos sobre el s\u00e1bado. Pero despu\u00e9s de su casamiento, en agosto de 1846, al recibir el panfleto \u201cEl s\u00e1bado del s\u00e9ptimo d\u00eda, una se\u00f1al perpetua\u201d,[15] escrito por Bates, ellos reconsideraron las evidencias b\u00edblicas y comenzaron a guardar, defender y ense\u00f1ar sobre el s\u00e1bado b\u00edblico.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, en noviembre de ese mismo a\u00f1o, Bates se convenci\u00f3 de la autenticidad del don prof\u00e9tico dado a Elena de White. Fue en una reuni\u00f3n realizada en Topsham, Maine, en donde ella fue tomada en visi\u00f3n y comenz\u00f3 a describir algunos planetas, que el viejo capit\u00e1n Bates enseguida identific\u00f3. Al descubrir que Elena no pose\u00eda ning\u00fan conocimiento de astronom\u00eda, se convenci\u00f3 de que las revelaciones que ella recib\u00eda eran de origen sobrenatural. A partir de ah\u00ed, Bates y el matrimonio White unieron sus esfuerzos.[16]<\/p>\n<p>Especialmente entre los a\u00f1os 1848 y 1850, los adventistas sabatistas emprendieron decididos esfuerzos para reunir a los hermanos que hab\u00edan aceptado el mensaje hasta el 22 de octubre de 1844 y se dedicaron a un estudio intenso de la Biblia y a la oraci\u00f3n, con el prop\u00f3sito de unificar sus ideas y creencias. Esas reuniones se conocieron como \u201cconferencias sabatistas\u201d.[17]<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del esfuerzo de reunir personas, los adventistas invirtieron en la publicaci\u00f3n de folletos, peri\u00f3dicos y revistas, iniciando as\u00ed un ministerio de publicaciones como resultado de una visi\u00f3n recibida por Elena de White en noviembre de 1848.[18] Por esa raz\u00f3n me gusta decir que esta iglesia naci\u00f3 en una cuna forrada de papel y tinta.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en ese per\u00edodo fue adoptada por los adventistas sabatistas una cuarta y muy importante doctrina, que result\u00f3 siendo un pilar doctrinario m\u00e1s. Ten\u00eda que ver con la comprensi\u00f3n correcta de la naturaleza humana y el estado de los muertos.[19] La inmortalidad condicional armonizaba perfectamente con la nueva teolog\u00eda adventista y apoyaba la ense\u00f1anza del juicio investigador.<\/p>\n<p>As\u00ed, al comienzo de 1848, los l\u00edderes adventistas sabatistas hab\u00edan llegado, por medio de un estudio intenso de la Biblia y de oraci\u00f3n, a un consenso en por lo menos cuatro puntos: 1) el regreso personal, visible y pre milenial de Jes\u00fas. 2) el ministerio bif\u00e1sico de Cristo en el santuario celestial. 3) La perpetuidad del s\u00e1bado como s\u00e9ptimo d\u00eda y su importancia escatol\u00f3gica. 4) La inmortalidad condicional del alma, conocida como condicionalismo y la destrucci\u00f3n eterna de los imp\u00edos definida como aniquilacionismo. Adem\u00e1s, se agregaron otros dos aspectos como los pilares o marcos del adventismo: 5) La santidad de la Ley de Dios y, 6) La proclamaci\u00f3n prof\u00e9tica de los tres mensajes ang\u00e9licos de Apocalipsis 14:6-12.<\/p>\n<p>Esas seis columnas distinguieron a los sabatistas de otros milleritas y tambi\u00e9n de los cristianos en general. Esos pilares se transformaron en un conjunto de creencias distintivas que proporcionaron una identidad a los adventistas. Aunque ten\u00edan varios puntos de doctrina en com\u00fan a otros cristianos, ellos ve\u00edan su mensaje como la verdad presente. Se dieron cuenta que pose\u00edan un mensaje distintivo, especialmente por dos puntos: el santuario celestial como el gran centro unificador de las dem\u00e1s creencias y su teolog\u00eda que involucraba la proclamaci\u00f3n de los mensajes de los tres \u00e1ngeles.[20]<\/p>\n<p>A principios de la d\u00e9cada de 1850, reconocieron que deb\u00edan abandonar todo intento de marcar fechas para el regreso de Cristo y tambi\u00e9n se dieron cuenta de que la doctrina de la puerta cerrada no armonizaba con su teolog\u00eda. De esa forma, los adventistas sabatistas hab\u00edan encontrado verdaderamente su identidad.[21]<\/p>\n<p><strong><em>El papel de Elena de White en la formaci\u00f3n doctrinaria de los adventistas <\/em><\/strong><\/p>\n<p>Todav\u00eda es necesario destacar el papel de Elena de White y del don prof\u00e9tico en el proceso de definici\u00f3n de la identidad del adventismo. Su papel siempre fue de confirmaci\u00f3n.[22] Tanto la doctrina del s\u00e1bado como la doctrina del regreso de Cristo ya exist\u00edan antes de que Elena de White comenzara su ministerio prof\u00e9tico. Debemos entender claramente que los primeros adventistas eran un pueblo de la Biblia y sus doctrinas distintivas fueron definidas como resultado de un estudio intenso de las Escrituras y en oraci\u00f3n y no en funci\u00f3n de las visiones de Elena de White.<\/p>\n<p>Pero sus visiones libraron a los adventistas de muchos enga\u00f1os. Como por ejemplo: su primera visi\u00f3n confirm\u00f3 la validez de los c\u00e1lculos prof\u00e9ticos, pero lo que en realidad hab\u00eda sucedido vino como resultado del estudio de la Biblia. Otro enga\u00f1o del que el don prof\u00e9tico libr\u00f3 a los adventistas sabatistas fue el error de marcar fechas para el regreso de Cristo. Adem\u00e1s, Elena de White confirm\u00f3 claramente la verdad de las doctrinas del santuario y del s\u00e1bado. Es probable que el siguiente texto sea la fuente que aclare mejor el papel y la relaci\u00f3n de ella en la confirmaci\u00f3n de las doctrinas y en su establecimiento.<\/p>\n<p>\u201cVez tras vez, esos hermanos se reun\u00edan para estudiar la Biblia a fin de que pudieran conocer su significado y estuvieran preparados para ense\u00f1arla con poder. Cuando llegaban al punto en su estudio donde dec\u00edan: \u201cNo podemos hacer nada m\u00e1s\u201d, el Esp\u00edritu del Se\u00f1or descend\u00eda sobre m\u00ed y era arrebatada en visi\u00f3n y se me daba una clara explicaci\u00f3n de los pasajes que hab\u00edamos estado estudiando, con instrucciones en cuanto a la forma en que deb\u00edamos trabajar y ense\u00f1ar con eficacia\u201d.[23]<\/p>\n<p>\u00bfHubiera sido por casualidad que el grupo m\u00e1s peque\u00f1o del movimiento millerita, 176 a\u00f1os m\u00e1s tarde, llegara a ser el mayor con cerca de 22 millones de miembros en pr\u00e1cticamente todo el mundo? Es un hecho inequ\u00edvoco que no fue el fruto de la casualidad ni de la habilidad humana.<\/p>\n<p>Las razones de la expansi\u00f3n de los adventistas pueden identificarse en los siguientes aspectos: 1) la iniciativa de Dios en llamar y bendecir a un pueblo para que proclame que la hora de su juicio hab\u00eda llegado. 2) Un conjunto de creencias distintivas basadas en su misi\u00f3n apocal\u00edptica. 3) Una estructura organizacional capaz de sostener la misi\u00f3n y los desaf\u00edos de su mensaje. 4) Un sentimiento de misi\u00f3n y urgencia generado por la comprensi\u00f3n prof\u00e9tica de su movimiento. 5) la direcci\u00f3n y protecci\u00f3n de la manifestaci\u00f3n moderna del don prof\u00e9tico como fuente de seguridad y prosperidad, de acuerdo con 2 Cr\u00f3nicas 20:20 \u201cCreed en Jehov\u00e1 vuestro Dios, y estar\u00e9is seguros; creed a sus profetas, y ser\u00e9is prosperados\u201d.<\/p>\n<p>Al terminar este art\u00edculo, dejo con los lectores un conjunto de reflexiones y decisiones a ser tomadas: 1) Ser estudiantes dedicados de la Biblia y perseverar en la oraci\u00f3n. 2) Reconocer el papel distintivo de la Iglesia Adventista del S\u00e9ptimo D\u00eda como poseedora de la verdad presente. 3) Hacer que los escritos de Elena de White, tambi\u00e9n conocidos como \u2018esp\u00edritu de profec\u00eda\u2019, sean una fuente individual de seguridad y prosperidad espiritual. 4) Permitir que el Se\u00f1or despierte el sentido de misi\u00f3n y urgencia que marc\u00f3 a los pioneros adventistas. 5) Predicar el evangelio con valor para ver finalmente el pronto regreso de Cristo en nuestra generaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cAqu\u00ed est\u00e1 la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jes\u00fas\u201d (Apocalipsis 14:12).<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Referencias:<\/strong><\/p>\n<p><a name=\"_ftn1\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/o-papel-do-dom-profetico-na-construcao-da-identidade-adventista\/#_ftnref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a>\u00a0Knight, George R. Adventismo. Tatu\u00ed, SP: Casa Publicadora Brasileira. p. 278-279.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn2\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/o-papel-do-dom-profetico-na-construcao-da-identidade-adventista\/#_ftnref2\"><strong>[2]<\/strong><\/a>\u00a0Fortin, D. e Moon J. (ed). Enciclop\u00e9dia Ellen G. White. Tatu\u00ed, SP: Casa Publicadora Brasileira, 2018, p. 39.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn3\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/o-papel-do-dom-profetico-na-construcao-da-identidade-adventista\/#_ftnref3\"><strong>[3]<\/strong><\/a>\u00a0White, Elena de. Testimonios para la Iglesia, t. p. 56.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn4\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/o-papel-do-dom-profetico-na-construcao-da-identidade-adventista\/#_ftnref4\"><strong>[4]<\/strong><\/a>\u00a0<em>Ib\u00edd<\/em>., p. 59.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn5\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/o-papel-do-dom-profetico-na-construcao-da-identidade-adventista\/#_ftnref5\"><strong>[5]<\/strong><\/a>\u00a0White, Elena de. Primeros escritos, p. 14.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn6\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/o-papel-do-dom-profetico-na-construcao-da-identidade-adventista\/#_ftnref6\"><strong>[6]<\/strong><\/a>\u00a0<em>Ib\u00edd<\/em>., p. XVI.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn7\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/o-papel-do-dom-profetico-na-construcao-da-identidade-adventista\/#_ftnref7\"><strong>[7]<\/strong><\/a>\u00a0White, Elena de. Testimonios para la Iglesia, t. 1, p. 64. <a name=\"_ftn8\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/o-papel-do-dom-profetico-na-construcao-da-identidade-adventista\/#_ftnref8\"><strong>[8]<\/strong><\/a>\u00a0Fortin, D. e Moon J. (ed). Enciclopedia Ellen G. White. Tatu\u00ed, SP: Casa Publicadora Brasileira, 2018, p. 44.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn9\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/o-papel-do-dom-profetico-na-construcao-da-identidade-adventista\/#_ftnref9\"><strong>[9]<\/strong><\/a>\u00a0<em>Ib\u00edd<\/em>., p. 45.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn10\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/o-papel-do-dom-profetico-na-construcao-da-identidade-adventista\/#_ftnref10\"><strong>[10]<\/strong><\/a>\u00a0Knight, George R. Em Busca de Identidade. Tatu\u00ed, SP: Casa Publicadora Brasileira. p. 57.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn11\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/o-papel-do-dom-profetico-na-construcao-da-identidade-adventista\/#_ftnref11\"><strong>[11]<\/strong><\/a>\u00a0<em>Ib\u00edd<\/em>., p. 63.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn12\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/o-papel-do-dom-profetico-na-construcao-da-identidade-adventista\/#_ftnref12\"><strong>[12]<\/strong><\/a>\u00a0<em>Ib\u00edd<\/em>., p.68.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn13\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/o-papel-do-dom-profetico-na-construcao-da-identidade-adventista\/#_ftnref13\"><strong>[13]<\/strong><\/a>\u00a0<em>Ib\u00edd<\/em>., p. 64.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn14\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/o-papel-do-dom-profetico-na-construcao-da-identidade-adventista\/#_ftnref14\"><strong>[14]<\/strong><\/a>\u00a0<em>Ib\u00edd<\/em>., p.69.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn15\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/o-papel-do-dom-profetico-na-construcao-da-identidade-adventista\/#_ftnref15\"><strong>[15]<\/strong><\/a>\u00a0Knight, George R. Adventismo. Tatu\u00ed, SP: Casa Publicadora Brasileira. p. 289.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn16\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/o-papel-do-dom-profetico-na-construcao-da-identidade-adventista\/#_ftnref16\"><strong>[16]<\/strong><\/a>\u00a0Fortin, D. e Moon J. (ed). Enciclop\u00e9dia Ellen G. White. Tatu\u00ed, SP: Casa Publicadora Brasileira, 2018, p. 45.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn17\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/o-papel-do-dom-profetico-na-construcao-da-identidade-adventista\/#_ftnref17\"><strong>[17]<\/strong><\/a>\u00a0Knight, George R. Adventismo. Tatu\u00ed, SP: Casa Publicadora Brasileira. p. 297.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn18\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/o-papel-do-dom-profetico-na-construcao-da-identidade-adventista\/#_ftnref18\"><strong>[18]<\/strong><\/a>\u00a0White, Ellen G. Vida e Ensinos. Tatu\u00ed, SP: Casa Publicadora Brasileira. p. 251.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn19\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/o-papel-do-dom-profetico-na-construcao-da-identidade-adventista\/#_ftnref19\"><strong>[19]<\/strong><\/a>\u00a0Knight, George R. Em Busca de Identidade. Tatu\u00ed, SP: Casa Publicadora Brasileira. p. 73.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn20\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/o-papel-do-dom-profetico-na-construcao-da-identidade-adventista\/#_ftnref20\"><strong>[20]<\/strong><\/a>\u00a0Knight, George R. Em Busca de Identidade. Tatu\u00ed, SP: Casa Publicadora Brasileira. p. 76.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn21\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/o-papel-do-dom-profetico-na-construcao-da-identidade-adventista\/#_ftnref21\"><strong>[21]<\/strong><\/a>\u00a0Knight, George R. Em Busca de Identidade. Tatu\u00ed, SP: Casa Publicadora Brasileira. p. 83-85.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn22\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/o-papel-do-dom-profetico-na-construcao-da-identidade-adventista\/#_ftnref22\"><strong>[22]<\/strong><\/a>\u00a0Fortin, D. e Moon J. (ed). Enciclop\u00e9dia Ellen G. White. Tatu\u00ed, SP: Casa Publicadora Brasileira, 2018, p. 46.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn23\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/o-papel-do-dom-profetico-na-construcao-da-identidade-adventista\/#_ftnref23\"><strong>[23]<\/strong><\/a>\u00a0White, Elena de. Mensajes selectos, t.1, p. 241.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ante la decepci\u00f3n de 1844, Dios trajo respuestas a aquellos que decidieron estudiar la Biblia profundamente sobre el don prof\u00e9tico.<\/p>\n","protected":false},"author":138,"featured_media":64295,"comment_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"xtt-pa-format":[5185],"xtt-pa-classification":[],"xtt-pa-editorias":[4072],"xtt-pa-departamentos":[],"xtt-pa-projetos":[],"xtt-pa-regiao":[],"xtt-pa-sedes":[],"xtt-pa-owner":[],"class_list":["post-64294","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","xtt-pa-format-columna","xtt-pa-editorias-institucional"],"acf":false,"terms":{"editorial":"Institucional","format":"Columna"},"featured_media_url":{"full":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/11\/17084035\/ellenwhite-2.png","medium":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/11\/17084035\/ellenwhite-2-768x416.png","small":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/11\/17084035\/ellenwhite-2-140x90.png","pa-block-preview":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/11\/17084035\/ellenwhite-2-140x90.png","pa-block-render":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/11\/17084035\/ellenwhite-2-290x220.png"}}