{"id":6409,"date":"2013-06-07T10:45:57","date_gmt":"2013-06-07T13:45:57","modified":"2021-11-15T20:14:21","modified_gmt":"2021-11-15T23:14:21","slug":"noticias-de-hoy-reflexiones-de-siempre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/columna\/pablo.ale\/noticias-de-hoy-reflexiones-de-siempre\/","title":{"rendered":"Gracia bajo fuego"},"content":{"rendered":"<blockquote><p>\u201cBienaventurado el hombre que teme a Jehov\u00e1\u2026<br \/>\nNo tendr\u00e1 temor de malas noticias; su coraz\u00f3n est\u00e1 firme,<br \/>\nconfiado en Jehov\u00e1. Asegurado est\u00e1 su coraz\u00f3n, no temer\u00e1\u201d<br \/>\n(Salmo 112:1, 7 y 8).<\/p><\/blockquote>\n<p>La ma\u00f1ana del 7 de julio de 2005 el planeta despert\u00f3, otra vez, te\u00f1ido de sangre. La capital brit\u00e1nica fue sacudida por cuatro explosiones: tres en el subterr\u00e1neo y una en los cl\u00e1sicos \u00f3mnibus rojos. Cerca de 80 personas perdieron la vida y otras 700 fueron heridas.<\/p>\n<p>Hist\u00f3ricamente, Londres sabe lo que es vivir bajo fuego. En la Segunda Guerra Mundial, los habitantes de esa ciudad hicieron suya la frase Grace under fire, que literalmente significa \u201cgracia bajo fuego\u201d o \u201celegancia bajo fuego enemigo\u201d. La aplicaci\u00f3n de la frase era la siguiente: ante un bombardeo, hay que comportarse con dignidad y conservar la calma. Inspirados en ese mandato casi estoico, los ingleses resistieron los embates de la fuerza a\u00e9rea alemana.<\/p>\n<p>Cuenta una an\u00e9cdota que luego de un ataque de los aviones germanos a Londres, el presidente Winston Churchill paseaba por las calles semidestruidas. Al pasar por una peluquer\u00eda que estaba reducida a escombros, vio que su due\u00f1o hab\u00eda puesto un cartel en una de las pocas porciones de pared que hab\u00edan quedado en pie. La inscripci\u00f3n dec\u00eda: \u201cSe trabaja como de costumbre\u201d. El peluquero recibi\u00f3 el elogio del primer mandatario. Fue este mismo esp\u00edritu de lucha y superaci\u00f3n ante la adversidad el que inspir\u00f3 a Churchill a decir m\u00e1s tarde: \u201cLucharemos en las playas, lucharemos en los campos, lucharemos en las calles, pero nunca nos rendiremos\u201d.<\/p>\n<p>Los analistas internacionales sostienen que desde el 11 de septiembre de 2001 el mundo es un lugar peligroso. En realidad, desde la entrada del pecado el mundo es un sitio de riesgo. G\u00e9nesis 4 ya lo demuestra.<\/p>\n<p>El conflicto iniciado en las huestes celestiales por el otrora Lucifer, traslad\u00f3 a este planeta la lucha entre el bien y el mal. Esta guerra ha tenido innumerables batallas, y un elemento en com\u00fan ha predominado en la mayor\u00eda de ellas: el fuego. Este ha sido, desde siempre, un instrumento del enemigo para destruir a los fieles de Dios.<\/p>\n<h3>Lealtad bajo fuego<\/h3>\n<p>El relato Sadrac, Mesac y Abed-nego en el caldeo Campo de Dura contiene intriga, suspenso y acci\u00f3n. Pero sobre todo, est\u00e1 saturado de lealtad. Leer una y otra vez los vers\u00edculos del cap\u00edtulo 3 de Daniel nos llena el alma de emoci\u00f3n y seguridad. Ellos prefirieron ser quemados vivos en el horno antes de postrarse frente la imponente y pagana estatua. El enojo real se intensific\u00f3, y el fuego del horno tambi\u00e9n. Siete veces m\u00e1s ardiente, recibi\u00f3 en sus entra\u00f1as a los tres j\u00f3venes hebreos que se negaron a vivir una impostura.<\/p>\n<p>El milagro ocurri\u00f3 y Dios les salv\u00f3 la vida. Quienes asistimos a los campamentos del Club de Conquistadores y participamos activamente en las fogatas del s\u00e1bado de noche, nos asombra leer que Sadrac, Mesac y Abednego, \u201cni siquiera olor de fuego ten\u00edan\u201d (Dan. 3:27).<\/p>\n<p>La fidelidad bajo fuego hab\u00eda sido puesta a prueba varias veces para ellos. Pero nunca, de manera tan literal como en esta ocasi\u00f3n. Dios los hab\u00eda amparado, a\u00f1os atr\u00e1s, en la corte del mismo Nabucodonosor, cuando resolvieron permanecer firmes a los principios de salud. Y luego, los protegi\u00f3 (junto con Daniel) del decreto de muerte emitido contra ellos y contra todos los sabios de Babilonia. Tras fervientes oraciones, se le revel\u00f3 a Daniel la enigm\u00e1tica interpretaci\u00f3n del sue\u00f1o del monarca.<\/p>\n<p>La fidelidad no es una planta que crece entre la medianoche y el amanecer. La fidelidad es un estilo de vida que se cultiva con el humus de las experiencias victoriosas. La fidelidad es regada por la fe, la oraci\u00f3n y el estudio diligente de la Biblia. Un acto fiel da paso al siguiente. Y as\u00ed se fortalece el car\u00e1cter.<br \/>\nLas palabras \u201che aqu\u00ed nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librar\u00e1. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado\u201d (Dan. 3:17, 18), son un himno a la lealtad.<\/p>\n<h3>Victoria bajo fuego<\/h3>\n<p>Hoy no necesitamos visitar Nueva York, Madrid, Bagdad o Siria para experimentar el fuego enemigo. Porque como cristianos enfrentamos una batalla mayor que la del mundo occidental contra el terrorismo. Nuestra lucha no es contra seres humanos de carne y sangre, sino contra principados, potestades de las tinieblas y huestes de maldad espirituales (Efe. 6:12). Por eso, con el valor obtenido por la comuni\u00f3n con Dios, debemos pelear la batalla de la fe todos los d\u00edas de nuestra vida y en todos los \u00e1mbitos de nuestra existencia. Debemos tomar la armadura de Dios y resistir al enemigo (Efe. 6:13). \u00bfCu\u00e1l es esa armadura? El escudo de la fe, la espada de la Palabra de Dios, el vestido de la verdad y la coraza de justicia (Efe. 6:14-18).<br \/>\nNo importa cu\u00e1ntos bombardeos lance el mal contra nosotros. A trav\u00e9s de Jes\u00fas podemos tener \u201cgracia bajo fuego\u201d; por qu\u00e9 su gracia nos libra de la condenaci\u00f3n y nos otorga la victoria en esta guerra c\u00f3smica. Entonces, ante los problemas y tentaciones, colguemos en nuestro coraz\u00f3n un cartel que diga: \u201cSe trabaja como de costumbre\u201d. Porque no hay nada ni nadie que pueda perturbar la felicidad de saber que somos amados y salvos en Jes\u00fas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cBienaventurado el hombre que teme a Jehov\u00e1\u2026 No tendr\u00e1 temor de malas noticias; su coraz\u00f3n est\u00e1 firme, confiado en Jehov\u00e1. Asegurado est\u00e1 su coraz\u00f3n, no temer\u00e1\u201d (Salmo 112:1, 7 y 8). La ma\u00f1ana del 7 de julio de 2005 el planeta despert\u00f3, otra vez, te\u00f1ido de sangre. La capital brit\u00e1nica fue sacudida por cuatro explosiones: [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18,"featured_media":0,"comment_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"xtt-pa-format":[5185],"xtt-pa-classification":[],"xtt-pa-editorias":[],"xtt-pa-departamentos":[],"xtt-pa-projetos":[],"xtt-pa-regiao":[],"xtt-pa-sedes":[],"xtt-pa-owner":[],"class_list":["post-6409","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","xtt-pa-format-columna"],"acf":false,"terms":{"editorial":"","format":"Columna"},"featured_media_url":{"full":"","medium":"","small":"","pa-block-preview":"","pa-block-render":""}}