{"id":63863,"date":"2020-10-08T15:36:23","date_gmt":"2020-10-08T18:36:23","modified":"2025-02-18T11:41:27","modified_gmt":"2025-02-18T14:41:27","slug":"el-bautismo-y-el-rebautismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/columna\/wilson.borba\/el-bautismo-y-el-rebautismo\/","title":{"rendered":"El bautismo y el rebautismo"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><a href=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/10\/08153116\/shutterstock_1158339502.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"750\" src=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/10\/08153116\/shutterstock_1158339502.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-63864\" srcset=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/10\/08153116\/shutterstock_1158339502.jpg 1000w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/10\/08153116\/shutterstock_1158339502-768x576.jpg 768w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/10\/08153116\/shutterstock_1158339502-730x548.jpg 730w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">El bautismo simboliza el arrepentimiento y la conversi\u00f3n del pecador en una nueva criatura para el Reino de Dios. (Foto: Shutterstock)<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<p>La salvaci\u00f3n es el gran tema del evangelio de Jesucristo (Mateo 28:19; Juan 3:16; 4:42; Hechos 10:34-36; 16:31; G\u00e1latas 3:8; Apocalipsis 14:6). La palabra griega \u03b5\u03c5\u03b1\u03b3\u03b3\u03ad\u03bb\u03b9\u03bf significa <em>buenas nuevas<\/em>.<a name=\"_ednref1\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_edn1\">[1],<\/a>&nbsp;y Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos ten\u00edan como prop\u00f3sito anunciar esas buenas noticias por donde pasaban (Mateo 4:23; Marcos 1:14, 15; Hechos 8:25, 40; 15:7; Romanos 1:1, 9; 15:16; 1 Corintios 15:1-4; Colosenses 1:23; 1 Tesalonicenses 2:2; 1 Pedro 4:17). Seg\u00fan las Escrituras, \u201cY en ning\u00fan otro hay salvaci\u00f3n; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos\u201d (Hechos 4:12).<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n vemos en la Biblia que \"el que creyere y fuere bautizado, ser\u00e1 salvo; m\u00e1s el que no creyere, ser\u00e1 condenado\u201d (Marcos 16:16). El que acepta esta \u201csalvaci\u00f3n tan grande\u201d en Jes\u00fas (Hebreos 2:3) es bautizado y firma de manera voluntaria un \u201cpacto con Dios (Colosenses 2:11, 12), y es recibido con alegr\u00eda en su familia.<a name=\"_ednref2\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_edn2\">[2]<\/a> Bautizarse implica creer y aceptar de todo coraz\u00f3n que Jesucristo es el Hijo de Dios y recibirlo como \u00fanico Se\u00f1or y Salvador personal (Hechos 8:35-38; Pedro 1:1). El bautismo representa el arrepentimiento de los pecados y la conversi\u00f3n, que se comprueba con la muerte del viejo hombre, con el nuevo nacimiento y la producci\u00f3n de frutos para el Reino de Dios (Hechos 3:19; Juan 3:3-5; Juan 15:1-8).<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><strong>Lea tambi\u00e9n:<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/columna\/wilson-borba\/el-triple-mensaje-angelico-y-el-fuerte-clamor-del-tercer-angel\/\">El triple mensaje ang\u00e9lico y el fuerte clamor del tercer \u00e1ngel<\/a><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>El cap\u00edtulo 6 de Romanos presenta la explicaci\u00f3n m\u00e1s completa de la teolog\u00eda del bautismo cristiano. Pablo aclara que el bautismo simboliza la <em>muerte<\/em> del pecador arrepentido al pecado, la <em>sepultura<\/em> del viejo hombre y la <em>resurrecci\u00f3n <\/em>de una criatura nueva para gloria de Dios. &nbsp;Por lo tanto, \u201cel bautismo es la participaci\u00f3n en la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo que efect\u00faa una transici\u00f3n a una nueva creaci\u00f3n\u201d.<a name=\"_ednref3\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_edn3\">[3]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El bautismo por inmersi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al exaltar la unidad del Esp\u00edritu Santo (vers. 5), Pablo afirm\u00f3 que existe \u201cun solo bautismo\u201d; aqu\u00ed vemos la importancia de estudiar los significados etimol\u00f3gicos. \u201cLas palabras \"bautizar\" y \u201cbautismo\u201d provienen de la ra\u00edz griega <em>baptizo<\/em>, \u201csumergir\u201d. La ra\u00edz <em>baptizo<\/em> se usa m\u00e1s de 60 veces para designar el bautismo de personas por inmersi\u00f3n para el arrepentimiento, como en el bautismo de Juan o, despu\u00e9s de la resurrecci\u00f3n, el bautismo en Cristo\u201d.<a name=\"_ednref4\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_edn4\">[4]<\/a> Adem\u00e1s, algunos detalles en el texto b\u00edblico demuestran la necesidad de suficiente agua para la inmersi\u00f3n. Por ejemplo: \u201cJes\u00fas, despu\u00e9s que fue bautizado subi\u00f3 luego del agua\u201d (Mateo 3:16); y Juan bautiz\u00f3 en En\u00f3n, cerca de Salim, \u201cporque hab\u00eda all\u00ed muchas aguas\u201d (Juan 3:23). En Hechos 8:38 y 39, tanto Felipe como el eunuco descendieron al agua y subieron del agua.<a name=\"_ednref5\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_edn5\">[5]<\/a>&nbsp;Vale destacar que tenemos un Modelo suficiente para imitar: Jes\u00fas. Y por las evidencias b\u00edblicas, su bautismo fue por inmersi\u00f3n (Efesios 4:3; Mateo 3:16). Las ceremonias por aspersi\u00f3n, efusi\u00f3n o incluso por inmersi\u00f3n parcial no armonizan con la teolog\u00eda b\u00edblica del bautismo.<a name=\"_ednref6\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_edn6\">[6]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La actuaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El bautismo se realiza en respuesta a la actuaci\u00f3n de conversi\u00f3n del Esp\u00edritu en el nombre de toda la Trinidad. As\u00ed fue ordenado por Cristo (Mateo 28:19). Adem\u00e1s, esta es tambi\u00e9n una condici\u00f3n para entrar en el Reino de Dios (Juan 3:5). \u201cCristo ha hecho del bautismo una se\u00f1al de entrada en su reino espiritual. \u00c9l ha hecho de esto una condici\u00f3n positiva la cual deben cumplir todos los que quieren que se reconozca que est\u00e1n bajo la autoridad del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo\u201d.<a name=\"_ednref7\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_edn7\">[7]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas revela tambi\u00e9n la unidad del bautismo en las aguas con el bautismo del Esp\u00edritu Santo, el cual descendi\u00f3 sobre \u00e9l al ser bautizado en el r\u00edo Jord\u00e1n (Mateo 3:13-17; Lucas 3:21, 22; Hechos 10:38). As\u00ed tambi\u00e9n sucedi\u00f3 en la iglesia apost\u00f3lica (Hechos 2:38; 9:17, 18; 10:44-48). De acuerdo con Bruner, en Hechos 8, en el bautismo del eunuco, \u201cel Esp\u00edritu Santo marc\u00f3 el encuentro (vers. 29), lo termin\u00f3 (vers. 39) y probablemente fue el origen del j\u00fabilo (<em>chairon<\/em>) del eunuco camino al hogar, pues en varios lugares del Nuevo Testamento la alegr\u00eda se considera un fruto especial del Esp\u00edritu\u201d.<a name=\"_ednref8\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_edn8\">[8]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Es correcto afirmar que \u201cel Esp\u00edritu Santo puede venir inmediatamente antes del bautismo (por lo menos en esta \u00fanica referencia: Hechos 10:44-48), inmediatamente despu\u00e9s del bautismo (cf. Hechos 19:5, 6) o con el bautismo (Hechos 2:38), pero nunca, en cualquier parte del Nuevo Testamento despu\u00e9s del Pentecost\u00e9s, separado del bautismo\u201d.<a name=\"_ednref9\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_edn9\">[9]<\/a> A su vez, Marshall tambi\u00e9n declara coherentemente: \u201cse puede decir con seguridad que el Nuevo Testamento no reconoce la posibilidad de que alguien sea cristiano sin poseer el Esp\u00edritu (Juan 3:5; Hechos 11:17; Romanos 8:9; 1 Corintios 12:3; G\u00e1latas 3:2; 1 Tesalonicenses 1:5-6; Tito 3:5; Hebreos 6:4; 1 Pedro 1:2; 1 Juan 3:24; 4:13)\u201d.<a name=\"_ednref10\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_edn10\">[10]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El rebautismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La experiencia de Jes\u00fas nos \u201crevela que el bautismo por el agua y el bautismo por el Esp\u00edritu deben andar juntos, y que el bautismo que no vino acompa\u00f1ado de la recepci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo constituye una experiencia incompleta\u201d.<a name=\"_ednref11\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_edn11\">[11]<\/a> Esa fue la raz\u00f3n del primer rebautismo. En la ciudad de \u00c9feso, el ap\u00f3stol Pablo encontr\u00f3 doce efesios que hab\u00edan sido bautizados por el bautismo de Juan para arrepentimiento. Esos hombres \u201cparec\u00edan ser disc\u00edpulos, pero como ten\u00eda dudas acerca de su posici\u00f3n como cristianos, se detuvo a examinar con m\u00e1s cuidado sus declaraciones\u201d.<a name=\"_ednref12\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_edn12\">[12]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Pablo les pregunt\u00f3: \u201c\u00bfRecibisteis el Esp\u00edritu Santo cuando cre\u00edsteis? Y ellos dijeron: \u2018Ni siquiera hemos o\u00eddo si hay Esp\u00edritu Santo\u2019. Entonces dijo: \u2018\u00bfEn qu\u00e9, pues, fuisteis bautizados?\u2019. Ellos dijeron: \u2018En el bautismo de Juan\u2019. Dijo Pablo: \u2018Juan bautiz\u00f3 con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que ven\u00eda despu\u00e9s de \u00e9l, esto es, en Jes\u00fas el Cristo\u2019\u201d (Hechos 19: 2-4). Esas personas no conoc\u00edan a Cristo ni al Esp\u00edritu Santo. \u201cTen\u00edan un conocimiento incompleto del cristianismo, sin haber recibido el bautismo con el nombre de Cristo ni el Esp\u00edritu Santo, Pablo los rebautiza en una comprensi\u00f3n m\u00e1s completa de la doctrina\u201d.<a name=\"_ednref13\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_edn13\">[13]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>De acuerdo con el Manual de la Iglesia, \u201cCon esa orientaci\u00f3n b\u00edblica, las personas de otras comuniones cristianas que abrazan el mensaje adventista del s\u00e9ptimo d\u00eda pueden, si lo desean y si fueron antes bautizadas por inmersi\u00f3n, solicitar ser rebautizadas\u201d.<a name=\"_ednref14\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_edn14\">[14]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, las Escrituras dejan claro que el rebautismo tambi\u00e9n debe ser ministrado en caso de apostas\u00eda de la fe, pues, \u201csi habi\u00e9ndose ellos escapado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Se\u00f1or y Salvador Jesucristo, enred\u00e1ndose otra vez en ella son vencidos, su postrer estado viene a ser peor que el primero\u201d (2 Pedro 2:20). La apostas\u00eda es \u201cpecar voluntariamente despu\u00e9s de haber recibido el conocimiento de la verdad\u201d, \u201cpisotear al Hijo de Dios\u201d, tener \u201cpor inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado\u201d y hacer \u201cafrenta al Esp\u00edritu de gracia\u201d (Hebreos 2:26-29). Observe el siguiente cuadro. En los dos casos, el Esp\u00edritu de Dios est\u00e1 ausente, pero la segunda situaci\u00f3n parece m\u00e1s grave.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-fixed-layout\"><tbody><tr><td><strong>Motivo<\/strong><\/td><td><strong>Consecuencia<\/strong><\/td><\/tr><tr><td>Ignorar a Cristo y al Esp\u00edritu Santo<\/td><td>No recibir el Esp\u00edritu Santo en el bautismo<\/td><\/tr><tr><td>Rechazar a Cristo y al Esp\u00edritu Santo<\/td><td>Perder el Esp\u00edritu Santo despu\u00e9s del bautismo.<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p>Por ignorar la doctrina cristiana, aquellos doce efesios no recibieron el Esp\u00edritu Santo, y necesitaron el rebautismo. Entonces, \u201cel que viol\u00f3 abiertamente la ley de Dios y fue excluido de la iglesia, por medio del rebautismo, debe volver a integrar el cuerpo de Cristo\u201d. <a name=\"_ednref15\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_edn15\">[15]<\/a> Seg\u00fan Elena de White, \u201cEl Se\u00f1or pide una reforma decidida. Y cuando un alma en verdad se ha convertido de nuevo, debe ser bautizada otra vez\u201d.<a name=\"_ednref16\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_edn16\">[16]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Aunque nos rebelemos contra Dios, \u00e9l nos ama y nos atrae con \u201camor eterno\u201d, pues \u201cquiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad\u201d (Jerem\u00edas 31:3; 1 Timoteo 2:4). \u00c9l trabaja activamente por medio del Esp\u00edritu Santo, de los \u00e1ngeles y de su iglesia \u201cno queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento\u201d (2 Pedro 3:9; Juan 16:7, 8; Hebreos 1:14; 1 Pedro 2:9). As\u00ed como el ap\u00f3stol Pablo se interes\u00f3 por la vida espiritual de los doce efesios, tenemos algo que hacer por nuestros conocidos y ex hermanos. Para esto Dios nos bautiza, no solo con agua, sino tambi\u00e9n con el \u201cEsp\u00edritu Santo y con fuego\u201d (Mateo 3:11). \u201cEl poder del fuego del Esp\u00edritu Santo se destina al servicio y al testimonio; purifica y limpia la vida, prepar\u00e1ndonos as\u00ed para ser conductos a trav\u00e9s de los cuales el Esp\u00edritu Santo pueda fluir en servicio a otros\u201d.<a name=\"_ednref17\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_edn17\">[17]<\/a> \u00bfRecibi\u00f3 usted realmente el Esp\u00edritu Santo cuando crey\u00f3?<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\" \/>\n\n\n\n<p><a name=\"_edn1\"><\/a><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>[1] El verbo <em>evangelizomai<\/em> (Arist\u00f3fanes), <em>evangelizo<\/em>, una forma que se encuentra solo en el griego posterior, junto con el sustantivo adjetivo <em>evangelion<\/em> (Homero) y el substantivo <em>evangelios<\/em> (\u00c9squi.) son todos derivados de <em>angelos<\/em>, \u201cmensajero\u201d (es probable que originalmente haya sido una palabra iran\u00ed tomada prestada), o del verbo <em>angello<\/em>, \u201canunciar\u201d; (\u00e1ngel), evangelios, \u201cmensajero\u201d, es quien trae un mensaje de victoria o cualquier otra noticia pol\u00edtica o personal que causa alegr\u00eda. BROWN, Colin. <strong>Dicion\u00e1rio internacional de teologia do Novo Testamento<\/strong>. S\u00e3o Paulo: Sociedade Religiosa Edi\u00e7\u00f5es Vida Nova, 1989. p. 167.<\/p>\n\n\n\n<p><a name=\"_edn2\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_ednref2\">[2]<\/a><strong>Manual da Igreja<\/strong>, 22\u00aa ed., Tatu\u00ed, SP: Casa Publicadora Brasile\u00f1a, 2015, p. 46.<\/p>\n\n\n\n<p><a name=\"_edn3\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_ednref3\">[3]<\/a><strong>Theological Dictionary of the New Testament<\/strong>, editado por Gerhard Kittel y Gerhard Friedrich, traducido por Geoffrey W. Bromiley, Grand Rapids, MI: William B. Eerdmans Publishing Company, 1985, p. 84.<\/p>\n\n\n\n<p><a name=\"_edn4\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_ednref4\">[4]<\/a>Raoul Dederen, ed. <strong>Tratado de teologia adventista do s\u00e9timo dia<\/strong>, 1\u00aa ed. Tatu\u00ed, SP: Casa Publicadora Brasile\u00f1a, 2011, p. 647.<\/p>\n\n\n\n<p><a name=\"_edn5\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_ednref5\">[5]<\/a><strong>Ib\u00edd.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a name=\"_edn6\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_ednref6\">[6]<\/a>Millard J. Erickson, <strong>Introducing Christian Doctrine<\/strong>, editado por L. Arnold Husta. Grand Rapids, MI: Baker Book House, 1998, p. 352.<\/p>\n\n\n\n<p><a name=\"_edn7\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_ednref7\">[7]<\/a>Elena G. de White, <strong>El evangelismo<\/strong>, ACES, p. 226.<\/p>\n\n\n\n<p><a name=\"_edn8\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_ednref8\">[8]<\/a>Frederik Dale Bruner, <strong>Teologia do Esp\u00edrito Santo<\/strong>, 2\u00aa ed. S\u00e3o Paulo: Sociedade Religiosa Edi\u00e7\u00f5es Vida Nova, 1970, p. 147.<\/p>\n\n\n\n<p><a name=\"_edn9\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_ednref9\">[9]<\/a>Ib\u00edd., p. 150.<\/p>\n\n\n\n<p><a name=\"_edn10\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_ednref10\">[10]<\/a>I. Howard Marshall, <strong>Atos<\/strong>, 1\u00aa ed. S\u00e3o Paulo: Sociedade Religiosa Edi\u00e7\u00f5es Vida Nova, 1985, p. 287.<\/p>\n\n\n\n<p><a name=\"_edn11\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_ednref11\">[11]<\/a><strong>Nisto cremos<\/strong>, 10\u00aa ed. Tatu\u00ed, SP: Casa Publicadora Brasile\u00f1a, 2018, p. 247.<\/p>\n\n\n\n<p><a name=\"_edn12\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_ednref12\">[12]<\/a>Marshall, p. 288.<\/p>\n\n\n\n<p><a name=\"_edn13\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_ednref13\">[13]<\/a><strong>Biblia de Estudios Andrews<\/strong>, en \u201c19:1-7 \u00c9feso\u201d. ACES, p. 1373.<\/p>\n\n\n\n<p><a name=\"_edn14\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_ednref14\">[14]<\/a><strong>Manual de la Iglesia<\/strong>, ACES, 2010, p. 50.<\/p>\n\n\n\n<p><a name=\"_edn15\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_ednref15\">[15]<\/a><strong>Tratado de teologia adventista do s\u00e9timo dia<\/strong>, p. 652.<\/p>\n\n\n\n<p><a name=\"_edn16\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_ednref16\">[16]<\/a>Elena G. de White, <strong>El evangelismo<\/strong>, ACES, p. 375.<\/p>\n\n\n\n<p><a name=\"_edn17\"><\/a><a href=\"\/\/DC3B85F6-DF67-4EDC-964D-F13CCF1C9ADC#_ednref17\">[17]<\/a>LeRoy Edwin Froom, <strong>A vinda do Consolador<\/strong>, 1\u00aa ed. Tatu\u00ed, SP: Casa Publicadora Brasile\u00f1a, 1988, p. 282.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfCu\u00e1l es el significado real del bautismo b\u00edblico cristiano y en qu\u00e9 situaciones puede recomendarse un rebautismo? 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