{"id":62980,"date":"2020-07-20T09:20:06","date_gmt":"2020-07-20T12:20:06","modified":"2021-11-15T19:34:50","modified_gmt":"2021-11-15T22:34:50","slug":"salir-de-las-grandes-ciudades-ahora-o-cuando-parte-iii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/columna\/helio.carnassale\/salir-de-las-grandes-ciudades-ahora-o-cuando-parte-iii\/","title":{"rendered":"Salir de las grandes ciudades: \u00bfahora o cu\u00e1ndo? Parte III"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_62981\" style=\"width: 1010px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/07\/20091740\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-62981\" class=\"wp-image-62981 size-full\" src=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/07\/20091740\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"610\" srcset=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/07\/20091740\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii.jpg 1000w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/07\/20091740\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii-768x468.jpg 768w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/07\/20091740\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii-730x445.jpg 730w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-62981\" class=\"wp-caption-text\">Dios tiene prop\u00f3sitos misioneros para quien decide salir de las ciudades y para quien no puede dejarlas ahora (Foto: Shutterstock)<\/p><\/div>\n<p>Para concluir esta serie de art\u00edculos exploraremos el cuarto y \u00faltimo t\u00f3pico: el compromiso evang\u00e9lico de la Iglesia Adventista. En el caso de que no haya seguido el asunto desde el principio, lea la parte <a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-i\/\">I aqui<\/a> y la <a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-ii\/\">II aqui<\/a>.<\/p>\n<p>En general, en este punto se concentra un campo de tensi\u00f3n definido por George R. Knight, autor e historiador adventista, como \u201csituaci\u00f3n ambivalente\u201d. <a name=\"_ftnref1\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftn1\">[1]<\/a> Por un lado est\u00e1n las afirmaciones ya mencionadas sobre las ventajas de vivir en el campo, y en el otro, la necesidad de evangelizaci\u00f3n de las ciudades, peque\u00f1as y grandes, cuya negligencia fue corregida por Elena de White en sus testimonios, escritos especialmente entre 1901 y 1910. La cuesti\u00f3n no era si los adventistas deber\u00edan trabajar o no en las grandes ciudades, sino c\u00f3mo hacerlo.<\/p>\n<p><strong>Lea tambi\u00e9n:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/columna\/heliocarnassale\/salir-de-las-grandes-ciudades-ahora-o-cuando-parte-ii\/\">Salir de las grandes ciudades, \u00bfahora o cu\u00e1ndo? Parte II<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Evangelismo a partir de puestos de avanzada<\/strong><\/p>\n<p>En los textos que escribi\u00f3 en ese per\u00edodo aparecen algunas veces el concepto de \u201cEvangelismo de puesto de avanzada\u201d.<a name=\"_ftnref2\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftn2\">[2]<\/a>Ella escribi\u00f3 en 1902: \u201cHay que trabajar en favor de las ciudades desde puestos\u00a0de avanzada. El mensajero de Dios dijo: \u201c\u00bfNo ser\u00e1n amonestadas las ciudades? S\u00ed; pero no por el pueblo de Dios que viva en ellas, sino mediante sus visitas realizadas para advertirlas de lo que suceder\u00e1 sobre la tierra\u201d.<a name=\"_ftnref3\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftn3\">[3]<\/a><\/p>\n<p>En un art\u00edculo publicado en la <em>Review and Herald<\/em> el 14 de abril de 1903, se lee: \u201cEs designio de Dios que nuestros hermanos se establezcan fuera de las ciudades y desde esas avanzadas amonesten a las ciudades, y se levanten en ellas monumentos conmemorativos para Dios\u201d.<a name=\"_ftnref4\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftn4\">[4]<\/a> Esas afirmaciones parecen radicalmente inflexibles, pero, una vez m\u00e1s debe buscarse el contexto para un correcto entendimiento de lo que ella est\u00e1 hablando.<\/p>\n<p>Una preciosa ayuda para la comprensi\u00f3n del significado de esas citas viene del siguiente comentario de George R. Knight: \u201cEsas dos declaraciones son semejantes a muchas otras que ella escribi\u00f3 a lo largo de los a\u00f1os. Como resultado, algunos han sostenido que, en la perspectiva de Elena de White, est\u00e1 mal establecer obreros evangelistas dentro de las ciudades. Esa posici\u00f3n, sin embargo, considera solo parte de su consejo. Es muy f\u00e1cil no examinar todo lo que ella escribi\u00f3 sobre el tema o incluso descuidar la lectura cuidadosa del contexto de sus citas\u201d.<a name=\"_ftnref5\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftn5\">[5]<\/a><\/p>\n<p>Si buscamos el significado que ella da al evangelismo a partir de puestos o centros de avanzada, necesitamos acceder a otras citas fundamentales para una correcta comprensi\u00f3n de ese concepto. La primera de ellas dice: \u201cDios ha advertido una vez tras otra que nuestras escuelas, casas editoras y sanatorios deben establecerse fuera de la ciudad, donde pueda ense\u00f1arse a los j\u00f3venes con la mayor eficacia posible qu\u00e9 es la verdad\u201d.<a name=\"_ftnref6\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftn6\">[6]<\/a><\/p>\n<p>\u201cEl Se\u00f1or nos ha indicado repetidamente que debemos trabajar en las ciudades desde puestos de avanzada ubicados fuera de ellas. En esas ciudades debemos tener casas de culto, como monumentos de Dios, pero las instituciones destinadas a la publicaci\u00f3n de la verdad, a la curaci\u00f3n de los enfermos y a la preparaci\u00f3n de los obreros deben establecerse fuera de las ciudades [\u2026] En armon\u00eda con estas instrucciones se han comprado y se han vuelto a dedicar salones de reuniones en Washington y en Nashville, mientras las casas editoras y los sanatorios se han establecido fuera de los centros congestionados de las ciudades, como puestos de avanzada\u201d.<a name=\"_ftnref7\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftn7\">[7]<\/a><\/p>\n<p>No quedan dudas que Elena de White trata de puestos o centros de avanzada en conexi\u00f3n exclusivamente con algunas instituciones adventistas, casas publicadoras, centros educativos y sanatorios.<\/p>\n<p>Estos deber\u00edan estar ubicados en \u00e1reas apartadas del centro de las ciudades y, a partir de ah\u00ed, como puestos o centros de avanzada, adem\u00e1s de cumplir las actividades internas, sus servidores deber\u00edan salir para evangelizar las ciudades cercanas. En las 22 veces en las que se encuentran las expresiones puestos o centros de avanzada en varios de sus libros<a name=\"_ftnref8\"><\/a> <a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftn8\">[8]<\/a>,\u00a0se refieren invariable y espec\u00edficamente a esas instituciones.<\/p>\n<p><strong>Actividades que pueden realizarse en las ciudades<\/strong><\/p>\n<p>La preocupaci\u00f3n de Elena de White por la obra a realizarse en las ciudades era grande. Un texto que representa muy bien sus insistentes recomendaciones fue escrito en 1910: \u201cAunque se ha entrado en algunos lugares, tendr\u00edan que establecerse muchos centros donde se empleara a cientos de obreros. En toda ciudad deber\u00eda existir una misi\u00f3n que fuera una escuela de preparaci\u00f3n para obreros. Muchos de nuestros hermanos pueden ser condenados a la vista de Dios porque no han hecho la misma obra que Dios quer\u00eda que hicieran\u201d<a name=\"_ftnref12\"><\/a>. <a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftn12\">[12]<\/a><\/p>\n<p>Los llamados \u201ccentros de influencia\u201d ahora est\u00e1n siendo rescatados por la Iglesia Adventista como estrategia de misi\u00f3n urbana alrededor del mundo.<a name=\"_ftnref13\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftn13\">[13]<\/a><\/p>\n<p>En el tomo 9 de la serie <em>Testimonios para la Iglesia<\/em>, que re\u00fane consejos escritos por ella entre 1904 y 1909, se encuentra una cita sobre la necesidad de atender a familias negras que viv\u00edan en el sur de los Estados Unidos. Ella afirm\u00f3: \u201cHasta donde sea posible, estas escuelas\u00a0debieran establecerse fuera de las ciudades. Pero en las ciudades hay numerosos ni\u00f1os que no podr\u00edan asistir a instituciones educativas que no funcionan dentro de sus l\u00edmites; para beneficio de ellos, hay que establecer escuelas en las ciudades tanto como en el campo\u201d.<a name=\"_ftnref14\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftn14\">[14]<\/a><\/p>\n<p><strong>Sabidur\u00eda, equilibrio y sentido com\u00fan<\/strong><\/p>\n<p>Ese no es un caso aislado en que ella presenta una alternativa a una cuesti\u00f3n que antes parec\u00eda \u00fanica, radical e inflexible. As\u00ed fue con la posici\u00f3n correcta para orar<a name=\"_ftnref15\"><\/a> <a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftn15\">[15]<\/a>; el lugar de la reforma de salud en nuestro mensa<a name=\"_ftnref16\"><\/a>je<a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftn16\">[16]<\/a>; la ciudad adecuada para que los ni\u00f1os vayan a la escuela<a name=\"_ftnref17\"><\/a> <a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftn17\">[17]<\/a> y tantos otros asuntos.<\/p>\n<p>Por eso se necesita sabidur\u00eda y equilibrio para buscar las diversas declaraciones acerca de un tema, como tambi\u00e9n el contexto en que fueron pronunciadas, a fin de no hacer un mal uso y distorsionar el prop\u00f3sito de sus recomendaciones. Sobre la reforma de la salud, ella dej\u00f3 un consejo que puede aplicarse al uso general de sus escritos.<\/p>\n<p>\u201cVemos a personas que seleccionan de los testimonios las declaraciones m\u00e1s fuertes, sin explicar o prestar atenci\u00f3n a las circunstancias en las cuales las palabras de alerta y amonestaci\u00f3n fueron dadas, y las aplican en todos los casos. As\u00ed producen impresiones desfavorables en la mente de la gente\u201d.<a name=\"_ftnref18\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftn18\">[18]<\/a><\/p>\n<p>Ella tambi\u00e9n aclar\u00f3: \u201cDios quiere que tengamos sentido com\u00fan, y que razonemos con sentido com\u00fan. Las circunstancias alteran las condiciones. Las circunstancias cambian la relaci\u00f3n de las cosas\u201d.<a name=\"_ftnref19\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftn19\">[19]<\/a> \u00a0Es realmente impresionante c\u00f3mo ella misma reconoci\u00f3 que las circunstancias pueden ocasionar cambios. Esa es una afirmaci\u00f3n para ser analizada con profunda oraci\u00f3n y reflexi\u00f3n.<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed podemos hacer algunas preguntas intrigantes: \u00bfc\u00f3mo aplicar los consejos de Elena de White en un mundo donde la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n est\u00e1 viviendo en zonas urbanas? \u00bfQu\u00e9 decir de las personas pobres que no tienen recursos para comprar un pedazo de tierra? Aunque no sea el prop\u00f3sito de este art\u00edculo responder esas preguntas, ellas se transforman en una invitaci\u00f3n para estudio y consideraci\u00f3n.<\/p>\n<p>George R. Knight confirma una posici\u00f3n aceptada por muchos estudiosos de que existe una diferencia entre el ideal de Dios y la realidad humana. \u00c9l afirma que Elena de White era m\u00e1s flexible con sus propios escritos de lo que las personas logran percibir. Ella entend\u00eda que muchas veces la realidad humana conduc\u00eda a una modificaci\u00f3n aceptable del ideal divino.<a name=\"_ftnref20\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftn20\">[20]<\/a><\/p>\n<p>Eso armoniza con lo que presenta el te\u00f3logo, profesor y escritor adventista Herbert E. Douglass, en <em>Mensajera del Se\u00f1or<\/em>, al abordar los principios de interpretaci\u00f3n de los escritos prof\u00e9ticos. \u00c9l reconoce la necesidad de hacer distinci\u00f3n entre normas y principios.<a name=\"_ftnref21\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftn21\">[21]<\/a> Esa posici\u00f3n no conduce a la relativizaci\u00f3n de principios, que son eternos, pero prev\u00e9 una adaptaci\u00f3n razonable para atender a los consejos y normas, conforme lo exijan las circunstancias.<\/p>\n<p><strong>Evangelismo en las ciudades <\/strong><\/p>\n<p>Una pregunta inquietante y que necesita una respuesta es: \u00bfqu\u00e9 tiene para decir Elena de White sobre obreros y otras familias que necesitan vivir en las grandes ciudades? \u00bfEsa posibilidad ser\u00eda considerada una rebeld\u00eda a la luz de las recomendaciones para la vida en el campo? Un buen comienzo es considerar el ejemplo de Cristo.<\/p>\n<p>\u201cJes\u00fas pas\u00f3 su ni\u00f1ez y juventud en una aldea de monta\u00f1a\u201d<a name=\"_ftnref22\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftn22\">[22]<\/a>; all\u00ed disfrutaba de la tranquilidad de los alrededores de Nazaret, donde buscaba los lugares retirados para estar en comuni\u00f3n con su Pa<a name=\"_ftnref23\"><\/a>dre <a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftn23\">[23]<\/a>; pero tambi\u00e9n eligi\u00f3 Caperna\u00fam para ejercer su ministerio.<\/p>\n<p>Elena de White agrega: \u201cEl Salvador, durante su ministerio terrenal, aprovech\u00f3 las oportunidades para trabajar en los lugares por donde transitaban los viajeros. Jes\u00fas moraba en Caperna\u00fam mientras viajaba de un lugar a otro, y esta ciudad lleg\u00f3 a conocerse como \u201csu ciudad\u201d. Esta ciudad estaba bien situada para ser el centro de la obra del Salvador. Por encontrarse en la ruta de Damasco a Jerusal\u00e9n, y a Egipto y el mar Mediterr\u00e1neo, pasaban por ella o bien descansaban all\u00ed, numerosos viajeros de diversos pa\u00edses. Ah\u00ed pod\u00eda Jes\u00fas encontrar a gente de todas las naciones y condiciones sociales, el rico, el importante, como tambi\u00e9n el pobre y el humilde; y sus lecciones ser\u00edan llevadas a otros pa\u00edses y a muchos hogares. As\u00ed la gente se interesar\u00eda en investigar las profec\u00edas y dirigir\u00eda su atenci\u00f3n hacia el Salvador, y su misi\u00f3n se llevar\u00eda ante el mundo\u201d.<a name=\"_ftnref24\"><\/a> <a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftn24\">[24]<\/a><\/p>\n<p>Jes\u00fas iba y estaba donde pod\u00eda encontrar a las personas con la intenci\u00f3n de presentarles la salvaci\u00f3n. Ese debe ser nuestro principal prop\u00f3sito de vida.<\/p>\n<p>Al hacer la aplicaci\u00f3n del ejemplo de Cristo para nuestros d\u00edas, Elena de White afirm\u00f3: \u201cLos cristianos que viven en los grandes centros comerciales y tur\u00edsticos tienen oportunidades especiales. Los creyentes que moran en estas ciudades pueden trabajar para Dios en el vecindario de sus hogares\u201d<a name=\"_ftnref25\"><\/a>. <a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftn25\">[25]<\/a><\/p>\n<p>En esas citas se resalta con claridad la admisi\u00f3n de Elena de White a familias que viven en ciudades, justificada por un prop\u00f3sito superior, es decir, el cumplimiento de la misi\u00f3n de evangelizar, un objetivo que vale tanto para los que permanecen en centros urbanos, como para los que deciden fijar su residencia en \u00e1reas rurales.<\/p>\n<p>Un ejemplo m\u00e1s del papel de familias y obreros adventistas que viven y trabajan en grandes ciudades viene de los cristianos de la iglesia primitiva. Elena de White escribi\u00f3: \u201cEl ejemplo de los seguidores de Cristo en Antioqu\u00eda deber\u00eda constituir una inspiraci\u00f3n para todo creyente que vive en las grandes ciudades del mundo hoy. Aunque es plan de Dios que escogidos y consagrados obreros de talento se establezcan en los centros importantes de poblaci\u00f3n para dirigir esfuerzos p\u00fablicos, es tambi\u00e9n su prop\u00f3sito que los miembros de la iglesia que viven en esas ciudades usen los talentos que Dios les ha dado trabajando por las almas. Hay en reserva ricas bendiciones para los que se entreguen plenamente al llamamiento de Dios\u201d.<a name=\"_ftnref26\"><\/a> <a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftn26\">[26]<\/a><\/p>\n<p>Otra advertencia la encontramos en el cap\u00edtulo 16 del libro <em>Servicio Cristiano<\/em> y orienta a los adventistas a no formar colonias, ni agruparse en grandes comunidades. Contra esa tendencia, ella recomend\u00f3: \u201cDios quiere que est\u00e9n dispersados por todo el pa\u00eds, en pueblos, ciudades y aldeas, como luces en medio de las tinieblas del mundo\u201d.<a name=\"_ftnref27\"><\/a> <a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftn27\">[27]<\/a><\/p>\n<p>Ella incentiv\u00f3 a los miembros a mudarse a \u201cciudades y villas\u201d donde haya una luz peque\u00f1a o ninguna. V\u00e9ase claramente que el foco mayor es el cumplimiento de la misi\u00f3n. Dar atenci\u00f3n al \u201cid\u201d es m\u00e1s importante que el lugar donde las personas deciden vivir ya sea en la ciudad o en el campo, nunca menospreciando los riesgos reales que existen en los tiempos modernos, comunes a todos los lugares, en especial en las grandes ciudades.<\/p>\n<p>En 1908 ella reconoci\u00f3 que \u201calgunos deben quedarse en las ciudades con el objetivo de dar la \u00faltima nota de advertencia, pero eso se volver\u00e1 cada vez m\u00e1s peligroso de hacer\u201d.<a name=\"_ftnref28\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftn28\">[28]<\/a> Hay muchos riesgos en todas partes. Pero, el peligro real est\u00e1 en descuidar la comuni\u00f3n con Dios y la tarea de testificar, ya sea que las personas vivan en el campo o en las ciudades.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n <\/strong><\/p>\n<p>Dios dispuso en plan para que sus hijos puedan vivir de manera m\u00e1s plena el estilo de vida que \u00e9l recomend\u00f3. El consejo divino es que vivamos en el campo, siempre que no se pierda el objetivo mayor de cumplir la misi\u00f3n. El tiempo recomendado para ese cambio es cuanto antes posible, seg\u00fan una decisi\u00f3n consciente individual o de cada familia, como resultado de la comuni\u00f3n con Dios y una cuidadosa planificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, el Se\u00f1or reconoce que, para algunos, por diversas razones, existen objetivos evangelizadores e impedimentos circunstanciales para dejar los centros urbanos inmediatamente, y no ser\u00e1n pasibles de condenaci\u00f3n por eso. Pero llegar\u00e1 el tiempo, cuando el decreto dominical sea promulgado, entonces la orden de huir de las grandes ciudades ser\u00e1 una emergencia y deber\u00e1 ser obedecida.<\/p>\n<p>Los miembros y pastores de la Iglesia necesitan despertar, pues hay un trabajo que debe hacerse en todas partes, en las \u00e1reas m\u00e1s apartadas y en peque\u00f1as y grandes ciudades.\u00a0 \u201cLa comisi\u00f3n evang\u00e9lica es la magna carta misionera del reino de Cristo. Los disc\u00edpulos hab\u00edan de trabajar fervorosamente por las almas, dando a todos la invitaci\u00f3n de misericordia. No deb\u00edan esperar que la gente viniera a ellos; sino que deb\u00edan ir ellos a la gente con su mensaje\u201d<a name=\"_ftnref29\"><\/a>.<a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftn29\">[29]<\/a><\/p>\n<p>Dios llama a obreros asalariados y a voluntarios, a familias y a j\u00f3venes para que acepten el desaf\u00edo de ser sal de la tierra y luz del mundo. Que cada uno ore sobre esto, y bajo la direcci\u00f3n divina busque cu\u00e1l es su lugar en esa grande obra. Las promesas y advertencias est\u00e1n a disposici\u00f3n de todos.<\/p>\n<p>Gracias a Dios por la claridad de los testimonios y por darnos luz suficiente para que nadie quede en tinieblas. \u201cCreed en Jehov\u00e1 vuestro Dios, y estar\u00e9is seguros; creed a sus profetas, y ser\u00e9is prosperados\u201d (2 Cr\u00f3nicas 20:20).<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p><a name=\"_ftn1\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref1\">[1]<\/a> Knight, George R. Vida nas Cidades. Fortin, Denis &amp; Moon, Jerry (edit.). <strong>Enciclop\u00e9dia Ellen G. White<\/strong>. Casa Publicadora Brasile\u00f1a, 2018, p. 755.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn2\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref2\">[2]<\/a> Ib\u00edd.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn3\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref3\">[3]<\/a> White, Elena de. <strong>Mensajes selectos<\/strong>, t. 2. Asociaci\u00f3n Casa Editora Sudamericana, p. 410.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn4\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref4\">[4]<\/a> White, Elena de. <strong>El evangelismo<\/strong>. Asociaci\u00f3n Casa Editora Sudamericana, p. 60.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn5\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref5\">[5]<\/a> Knight, George R. Vida nas Cidades. Fortin, Denis &amp; Moon, Jerry (edit.). <strong>Enciclop\u00e9dia Ellen G. White<\/strong>. Casa Publicadora Brasile\u00f1a, 2018, p. 755.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn6\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref6\">[6]<\/a> White, Elena de <strong>Mensajes selectos<\/strong>, t. 2. Asociaci\u00f3n Casa Editora Sudamericana, p. 409.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn7\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref7\">[7]<\/a> Ib\u00edd., p. 411.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn8\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref8\">[8]<\/a> Knight, George R. Vida nas Cidades. Fortin, Denis &amp; Moon, Jerry (edit.). <strong>Enciclop\u00e9dia Ellen G. White<\/strong>. Casa Publicadora Brasileira, 2018, p. 756.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref9\">[9]<\/a> White, Ellen G. <strong>Mensagens Escolhidas<\/strong>, v. II. Casa Publicadora Brasileira, 1986, p. 142.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref10\">[10]<\/a> White, Ellen G. <strong>Testemunhos Para a Igreja<\/strong>, v. 7. Casa Publicadora Brasileira, 2005, p. 60.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref11\">[11]<\/a> White, Ellen G. <strong>Minist\u00e9rio Para as Cidades<\/strong>. Casa Publicadora Brasileira, 2013, p. 94-95.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn12\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref12\">[12]<\/a> White, Elena de. <strong>Un ministerio para las ciudades<\/strong>. Asociaci\u00f3n Casa Editora Sudamericana, 2012, p. 117.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftn13\">[13]<\/a> Ib\u00edd.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn14\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref14\">[14]<\/a> White, Elena de. <strong>Testimonios para la Iglesia<\/strong>, t. 9. Asociaci\u00f3n Casa Editora Sudamericana, p. 161.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn15\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref15\">[15]<\/a> White, Elena de. <strong>Mensajes Selectos<\/strong>, t. 2. Asociaci\u00f3n Casa Editora Sudamericana, p. 359-362.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn16\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref16\">[16]<\/a> White, Elena de. <strong>Testimonios para la Iglesia<\/strong>, t. 1. Asociaci\u00f3n Casa Editora Sudamericana, p. 427 y 487.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn17\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref17\">[17]<\/a> White, Elena de. <strong>Mensajes selectos<\/strong>, t. 3. Asociaci\u00f3n Casa Editora Sudamericana, p. 244-286.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn18\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref18\">[18]<\/a> Ib\u00edd., p. 326.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn19\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref19\">[19]<\/a> Ib\u00edd., p. 247.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn20\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref20\">[20]<\/a> Knight, George R. <strong><em>Introducci\u00f3n a los escritos de Elena G. de White<\/em><\/strong>. Asociaci\u00f3n Casa Editora Sudamericana, 2014, p. 282.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn21\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref21\">[21]<\/a> Douglass, Herbert E. <strong>Mensageira do Senhor<\/strong>. Casa Publicadora Brasile\u00f1a, 2001, p. 397-398.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn22\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref22\">[22]<\/a> White, Elena de. <strong>El Deseado de todas las gentes<\/strong>. Asociaci\u00f3n Casa Editora Sudamericana, p. 49.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn23\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref23\">[23]<\/a> Ib\u00edd., p. 69.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn24\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref24\">[24]<\/a> White, Elena de. <strong>Testimonios para la Iglesia<\/strong>, t. 9. Asociaci\u00f3n Casa Editora Sudamericana, p. 98.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn25\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref25\">[25]<\/a> Ib\u00edd., p. 99.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn26\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref26\">[26]<\/a> White, Elena de. <strong>Los hechos de los ap\u00f3stoles<\/strong>. Asociaci\u00f3n Casa Editora Sudamericana, p. 128.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn27\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref27\">[27]<\/a> White, Elena de. <strong>Servicio cristiano<\/strong>. Asociaci\u00f3n Casa Editora Sudamericana, p. 222.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn28\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref28\">[28]<\/a> White, Elena de. <strong>Un ministerio para las ciudades<\/strong>. Asociaci\u00f3n Casa Editora Sudamericana, 2012, p. 115.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn29\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii\/#_ftnref29\">[29]<\/a> White, Elena de. <strong>Los hechos de los ap\u00f3stoles<\/strong>. Asociaci\u00f3n Casa Editora Sudamericana, p. 23.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfC\u00f3mo armonizar el llamado para dejar los grandes centros con la misi\u00f3n de anunciar el retorno de Cristo?<\/p>\n","protected":false},"author":138,"featured_media":62981,"comment_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"xtt-pa-format":[5185],"xtt-pa-classification":[],"xtt-pa-editorias":[4077],"xtt-pa-departamentos":[],"xtt-pa-projetos":[],"xtt-pa-regiao":[],"xtt-pa-sedes":[],"xtt-pa-owner":[],"class_list":["post-62980","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","xtt-pa-format-columna","xtt-pa-editorias-biblia"],"acf":false,"terms":{"editorial":"Biblia","format":"Columna"},"featured_media_url":{"full":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/07\/20091740\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii.jpg","medium":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/07\/20091740\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii-768x468.jpg","small":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/07\/20091740\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii-140x90.jpg","pa-block-preview":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/07\/20091740\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii-140x90.jpg","pa-block-render":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/07\/20091740\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-iii-290x220.jpg"}}