{"id":62759,"date":"2020-06-22T13:28:38","date_gmt":"2020-06-22T16:28:38","modified":"2021-11-15T19:35:14","modified_gmt":"2021-11-15T22:35:14","slug":"salir-de-las-grandes-ciudades-ahora-o-cuando-parte-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/columns-slug\/helio.carnassale\/salir-de-las-grandes-ciudades-ahora-o-cuando-parte-ii\/","title":{"rendered":"Salir de las grandes ciudades, \u00bfahora o cu\u00e1ndo? Parte II"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_62760\" style=\"width: 1010px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/06\/22131707\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-ii.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-62760\" class=\"wp-image-62760 size-full\" src=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/06\/22131707\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-ii.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"667\" srcset=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/06\/22131707\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-ii.jpg 1000w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/06\/22131707\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-ii-768x512.jpg 768w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/06\/22131707\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-ii-150x100.jpg 150w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/06\/22131707\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-ii-730x487.jpg 730w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-62760\" class=\"wp-caption-text\">Mudarse al campo debe ser el resultado de oraci\u00f3n y planificaci\u00f3n (Foto: Shutterstock)<\/p><\/div>\n<p>Dando continuidad\u00a0al <a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-i\/\">primer art\u00edculo de esta serie<\/a> analizaremos dos t\u00f3picos m\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>La huida de las grandes ciudades en el contexto del decreto dominical<\/strong><\/p>\n<p>Para una\u00a0visi\u00f3n m\u00e1s amplia de este tema es necesario introducir su relaci\u00f3n con el decreto dominical como un elemento adicional a la recomendaci\u00f3n dada y considerada en el <a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/heliocarnassale\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-i\/\">texto\u00a0anterior<\/a>, relacionada al estilo de vida. En dos testimonios escritos en 1885, \u201cLa crisis venidera\u201d y \u201cLa Iglesia, la luz del mundo\u201d, que se encuentran en el libro <em>Testimonios para la iglesia, <\/em>t. 5, Elena de White hace llamados vehementes a los que creen en la venida de Cristo para involucrarse m\u00e1s y comprometerse con la misi\u00f3n de anunciar su regreso.<\/p>\n<p>En esos cap\u00edtulos, tres p\u00e1rrafos mencionan el decreto dominical, aunque ella est\u00e1 tratando con prioridad otro asunto (se recomienda la lectura completa para la comprensi\u00f3n de lo que est\u00e1 siendo abordado). Las citas son:<\/p>\n<p>Primera:\u00a0\u201cEl decreto que ha de proclamarse contra el pueblo de Dios ser\u00e1 muy similar al que promulg\u00f3 Asuero contra los jud\u00edos en el tiempo de Ester. El edicto persa brot\u00f3 de la malicia de Am\u00e1n hacia Mardoqueo. No porque Mardoqueo le hubiese hecho da\u00f1o, sino porque se negaba a mostrarle la reverencia que pertenece solamente a Dios\u201d.<sup>1<\/sup><\/p>\n<p><strong>Lea tambi\u00e9n:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/columna\/heliocarnassale\/salir-de-las-grandes-ciudades-ahora-o-cuando-parte-1\/\">Salir de las grandes ciudades: \u00bfahora o cu\u00e1ndo? Parte 1<\/a><\/li>\n<\/ul>\n<p>Segunda:\u00a0\u201cComo el acercamiento de los ej\u00e9rcitos romanos fue para los disc\u00edpulos una se\u00f1al de la inminente destrucci\u00f3n de Jerusal\u00e9n, esta apostas\u00eda podr\u00e1 ser para nosotros una se\u00f1al de que se lleg\u00f3 al l\u00edmite de la tolerancia de Dios, de que nuestra naci\u00f3n colm\u00f3 la medida de su iniquidad, y de que el \u00e1ngel de la misericordia est\u00e1 por emprender el vuelo para nunca volver\u201d.<sup>2<\/sup><\/p>\n<p>Y la tercera: \u201cAs\u00ed como el sitio de Jerusal\u00e9n por los ej\u00e9rcitos romanos fue la se\u00f1al para que huyesen los cristianos de Judea, as\u00ed la asunci\u00f3n de poder por parte de nuestra naci\u00f3n [los Estados Unidos], con el decreto que imponga el d\u00eda de descanso papal, ser\u00e1 para nosotros una amonestaci\u00f3n. Entonces ser\u00e1 tiempo de abandonar las grandes ciudades, y prepararnos para abandonar las menores en busca de hogares retra\u00eddos en lugares apartados entre las monta\u00f1as\u201d.<sup>3<\/sup><\/p>\n<p>Estudiar las varias citas de Elena de White acerca de la ley dominical reunidas en el libro <em>Eventos de los \u00faltimos d\u00edas <\/em>permite una comprensi\u00f3n clara de la naturaleza de este decreto, para evitar confundirlo con otras leyes dominicales.<\/p>\n<p>En el libro <em>De la ciudad al campo<\/em>, ese p\u00e1rrafo aparece en el \u00faltimo cap\u00edtulo, sin ning\u00fan otro texto adicional, y recibi\u00f3 el t\u00edtulo \u201cHuida apresurada en el conflicto final\u201d, indicando la comprensi\u00f3n de los editores de que ese ser\u00e1 el tiempo l\u00edmite para dejar las grandes ciudades y que la terminaci\u00f3n del tiempo del fin est\u00e1 muy cerca. No hay ninguna otra cita de Elena de White que permita una interpretaci\u00f3n diferente para la huida de las grandes ciudades, como la salida de emergencia, que ella presenta. Sin embargo, existe una seria advertencia en cuanto a dejar de atender la se\u00f1al: \u201cPero dentro de no mucho tiempo habr\u00e1 tal contienda y confusi\u00f3n en las ciudades, que aquellos que deseen salir de ellas no podr\u00e1n hacerlo\u201d.<sup>4<\/sup><\/p>\n<p>Por lo tanto, queda muy claro que salir de las grandes ciudades involucra tres circunstancias distintas: 1) buscar el estilo de vida recomendado para atender la recomendaci\u00f3n en cualquier momento y cuanto antes sea posible. 2) la orden divina para la huida de los grandes centros en ocasi\u00f3n del decreto dominical y 3) tiempo en el que ya no ser\u00e1 posible salir.<\/p>\n<p><strong>El tiempo para vender las propiedades<\/strong><\/p>\n<p>Otro aspecto extremamente importante es el tiempo apropiado para la venta de propiedades, est\u00e9n estas ubicadas en las ciudades o en el campo. Dios revel\u00f3 detalles por medio del don prof\u00e9tico confirmando que \u201cporque no har\u00e1 nada Jehov\u00e1 el Se\u00f1or sin que revele su secreto a sus siervos los profetas\u201d (Am\u00f3s 3:7). Como en cualquier otro asunto, si alguien saca una frase de su contexto, llegar\u00e1 a una conclusi\u00f3n precipitada y equivocada. Son muy claras, coherentes y suficientes las orientaciones, pero es necesario prestar atenci\u00f3n al conjunto de las declaraciones.<\/p>\n<p>\u201cDios invita a todos los que poseen tierras y casas a que las vendan e inviertan el dinero donde suplir\u00e1 la gran necesidad del campo misionero... Hay hombres y mujeres pobres que me escriben pidiendo consejo en cuanto a si deben vender sus casas y dar el dinero a la causa. [\u2026] Quiero decir a los tales: \u201cTal vez no deb\u00e1is vender vuestras casitas ahora mismo; pero id a Dios por vuestra cuenta; el Se\u00f1or oir\u00e1 ciertamente vuestras fervientes oraciones por sabidur\u00eda para conocer vuestro deber\u201d.<sup>5<\/sup>\u00a0Si solo fuera considerada la primera frase, \u00a1cu\u00e1nta inseguridad podr\u00eda generar ese consejo!<\/p>\n<p>Elena de White ampl\u00eda m\u00e1s todav\u00eda los consejos sobre el asunto: \u201cEl Se\u00f1or me ha mostrado repetidas veces que ser\u00eda contrario a la Biblia el hacer cualquier provisi\u00f3n para nuestras necesidades temporales durante el tiempo de angustia.\u00a0[\u2026]En el tiempo de angustia, de nada les valdr\u00e1n a los santos las casas ni las tierras [\u2026] Si ponen sus propiedades sobre el altar y preguntan fervorosamente a Dios cu\u00e1l es su deber, les ense\u00f1ar\u00e1 cu\u00e1ndo habr\u00e1n de deshacerse de aquellas cosas. [\u2026] Tambi\u00e9n vi que Dios no ha pedido a todos sus hijos que se deshagan de sus propiedades al mismo tiempo; pero si ellos desean que se les ense\u00f1e, \u00e9l les har\u00e1 saber, en tiempo de necesidad, cu\u00e1ndo y cu\u00e1nto deben vender\u201d.<sup>6<\/sup><\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 bendici\u00f3n es poder ser guiado por la luz completa de la revelaci\u00f3n! Dios sea alabado por el don prof\u00e9tico.<\/p>\n<hr \/>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p><sup>1<\/sup> White, Elena de. <strong><em>Testimonios para la Iglesia<\/em><\/strong>, t.5, p. 425.<\/p>\n<p><sup>2<\/sup> Ib\u00edd., p. 427.<\/p>\n<p><sup>3<\/sup> Ib\u00edd., p. 439.<\/p>\n<p><sup>4<\/sup> White, Elena de. <em>De la ciudad al<strong> campo<\/strong><\/em>, p.10.<\/p>\n<p><sup>5<\/sup> White, Elena de. <em>Joyas de los testimonios<\/em>, t. 2, p. 329-330.<\/p>\n<p><sup>6<\/sup> White, Elena de. <strong><em>Primeros escritos<\/em><\/strong>, p. 56-57.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mudarse al campo debe ser el resultado de oraci\u00f3n y planificaci\u00f3n. Entienda m\u00e1s en esta segundo art\u00edculo. <\/p>\n","protected":false},"author":138,"featured_media":62760,"comment_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"xtt-pa-format":[5185],"xtt-pa-classification":[],"xtt-pa-editorias":[4079],"xtt-pa-departamentos":[],"xtt-pa-projetos":[],"xtt-pa-regiao":[],"xtt-pa-sedes":[],"xtt-pa-owner":[],"class_list":["post-62759","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","xtt-pa-format-columna","xtt-pa-editorias-estilo-de-vida"],"acf":false,"terms":{"editorial":"Estilo de Vida","format":"Columna"},"featured_media_url":{"full":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/06\/22131707\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-ii.jpg","medium":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/06\/22131707\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-ii-768x512.jpg","small":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/06\/22131707\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-ii-140x90.jpg","pa-block-preview":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/06\/22131707\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-ii-140x90.jpg","pa-block-render":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2020\/06\/22131707\/sair-das-grandes-cidades-agora-ou-quando-parte-ii-290x220.jpg"}}