{"id":57019,"date":"2019-05-06T14:53:14","date_gmt":"2019-05-06T17:53:14","modified":"2021-11-15T19:40:58","modified_gmt":"2021-11-15T22:40:58","slug":"daniel-2-y-la-mision-de-dios-en-la-historia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/columna\/isael.costa\/daniel-2-y-la-mision-de-dios-en-la-historia\/","title":{"rendered":"Daniel 2 y la misi\u00f3n de Dios en la historia"},"content":{"rendered":"<div id=\"attachment_57020\" style=\"width: 1220px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2019\/05\/06144728\/daniel22.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-57020\" class=\"wp-image-57020 size-full\" src=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2019\/05\/06144728\/daniel22.jpg\" alt=\"\" width=\"1210\" height=\"720\" srcset=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2019\/05\/06144728\/daniel22.jpg 1210w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2019\/05\/06144728\/daniel22-768x457.jpg 768w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2019\/05\/06144728\/daniel22-730x434.jpg 730w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2019\/05\/06144728\/daniel22-60x35.jpg 60w\" sizes=\"(max-width: 1210px) 100vw, 1210px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-57020\" class=\"wp-caption-text\">Estatua del sue\u00f1o del rey retratada en el segundo cap\u00edtulo de Daniel y discutida hace mucho tiempo, inclusive por Isaac Newton. (Foto: Youtube\/Amazin Prophecies)<\/p><\/div>\n<p>Como se\u00f1ala Collins, son pocos los libros que han influenciado tanto la historia de Occidente como lo hizo el libro de Daniel.<a name=\"_ftnref1\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/isael-costa\/daniel-2-e-a-missao-de-deus-na-historia\/#_ftn1\"><strong><sup>[1]<\/sup><\/strong><\/a>\u00a0Evidentemente, se debe tanto a su belleza como a la riqueza y desaf\u00edos literarios, pero tambi\u00e9n a su alcance prof\u00e9tico. El contenido del libro es del todo cautivante y atrapante, marcado por narraciones y profec\u00edas y, en algunos momentos, la combinaci\u00f3n de estos g\u00e9neros en episodios espec\u00edficos como es el caso del cap\u00edtulo 2. Incluso en un primer contacto, es com\u00fan que el lector de la Biblia sea atra\u00eddo por la habilidosa combinaci\u00f3n que existe entre el drama narrativo y el sue\u00f1o apocal\u00edptico en el texto referido.<\/p>\n<p><strong>Lea tambi\u00e9n:<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/columna\/isael-costa\/la-naturaleza-de-la-profecia-biblica\/\">La naturaleza de la profec\u00eda b\u00edblica<\/a><\/p>\n<p>Este art\u00edculo pretende destacar los medios de la revelaci\u00f3n de Dios a Nabucodonosor, el monarca pagano. O sea, pretende analizar el fen\u00f3meno del sue\u00f1o prof\u00e9tico y la forma de su lenguaje a fin de destacar la intenci\u00f3n de salvaci\u00f3n divina en relaci\u00f3n al referido rey. Se presentar\u00e1n informaciones que demostrar\u00e1n que el ambiente de la revelaci\u00f3n le era familiar al monarca y que de esta manera se\u00f1alan el objetivo esencial de Dios hacia Nabucodonosor, su p\u00fablico destinatario en primera instancia, y de manera semejante a las generaciones que vendr\u00edan despu\u00e9s de \u00e9l.<\/p>\n<p><strong>El contexto del sue\u00f1o<\/strong><\/p>\n<p>El contenido del cap\u00edtulo como un todo fue provocado por un sue\u00f1o comunicado a Nabucodonosor. La agitaci\u00f3n inicial evidencia el car\u00e1cter de c\u00f3mo se consideraban los sue\u00f1os en cuanto a comunicaciones de los dioses en la cultura antigua. Se sabe que los babilonios y egipcios los registraban habitualmente en los llamados libros de los sue\u00f1os,<a name=\"_ftnref2\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/isael-costa\/daniel-2-e-a-missao-de-deus-na-historia\/#_ftn2\"><strong><sup>[2]<\/sup><\/strong><\/a>\u00a0estos ya agregados con algunas indicaciones interpretativas.<\/p>\n<p>Al combinar las informaciones referidas al sue\u00f1o en Daniel 2, vemos que este fue un sue\u00f1o que ocurri\u00f3 por lo menos dos veces durante la misma noche.<a name=\"_ftnref3\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/isael-costa\/daniel-2-e-a-missao-de-deus-na-historia\/#_ftn3\"><strong><sup>[3]<\/sup><\/strong><\/a>\u00a0Los vers\u00edculos 1 y 2 informan el sue\u00f1o en las formas singular y plural, mientras que en el vers\u00edculo 29 sugiere el sue\u00f1o como algo de una ocasi\u00f3n, o sea, mientras el rey estaba en su lecho. El hecho de la exigencia de Nabucodonosor en relaci\u00f3n a la revelaci\u00f3n y el significado del sue\u00f1o muestra la impresi\u00f3n de mal presagio que este provoc\u00f3 en su mente. Por lo tanto, el cuadro como un todo presupon\u00eda tanto la participaci\u00f3n como la insustituible necesidad de las divinidades para la resoluci\u00f3n del hecho ocurrido.<\/p>\n<p>Se presenta a Daniel ante Nabucodonosor y comienza a hacer la exposici\u00f3n del sue\u00f1o enigm\u00e1tico de una estatua compuesta por varios metales. La imagen es alcanzada en sus pies de manera fulminante por una roca, la que a su vez se transforma en una monta\u00f1a que ocupa toda la tierra. Seg\u00fan Festugi\u00e9re, el uso de una estatua para predecir el destino de una naci\u00f3n era algo natural principalmente en Egipto<a name=\"_ftnref4\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/isael-costa\/daniel-2-e-a-missao-de-deus-na-historia\/#_ftn4\"><strong><sup>[4]<\/sup><\/strong><\/a>, lo que implica que Nabucodonosor ya estaba familiarizado con este tipo de informaci\u00f3n. Eso hace m\u00e1s significativa la observaci\u00f3n \u201cdi el sue\u00f1o a tus siervos, y te mostraremos la interpretaci\u00f3n\u201d. Una exigencia tal sugiere que \u00e9l recordaba parte del sue\u00f1o, pero no lo suficiente para una comprensi\u00f3n clara del sentido, y tambi\u00e9n su recelo al mencionar sus d\u00e9biles recuerdos de recibir una interpretaci\u00f3n enga\u00f1osa y conspiradora por parte de sus int\u00e9rpretes, de acuerdo al vers\u00edculo 9.<\/p>\n<p><strong>La interpretaci\u00f3n del sue\u00f1o y sus implicaciones actuales<\/strong><\/p>\n<p>A la exposici\u00f3n del sue\u00f1o por parte de Daniel le sigui\u00f3 la interpretaci\u00f3n. El contenido, por lo tanto, fue usado para describir la historia del mundo en una sucesi\u00f3n de reinos. Esos reinos, finalmente ser\u00e1n totalmente destruidos y sustituidos por un reino de origen celestial que jam\u00e1s pasar\u00e1. El contenido elabora una exposici\u00f3n e interpretaci\u00f3n prof\u00e9tica de la historia desde los d\u00edas de Daniel hasta el establecimiento del reino de Dios en la segunda venida de Jes\u00fas. De esta forma, los metales se suceden en cumplimiento de la historia en una secuencia de los imperios: Babilonia, Medo Persia, Grecia y Roma. Esta es una propuesta tradicionalmente dada por int\u00e9rpretes jud\u00edos<a name=\"_ftnref5\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/isael-costa\/daniel-2-e-a-missao-de-deus-na-historia\/#_ftn5\"><strong><sup>[5]<\/sup><\/strong><\/a>, rabinos y padres apost\u00f3licos<a name=\"_ftnref6\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/isael-costa\/daniel-2-e-a-missao-de-deus-na-historia\/#_ftn6\"><strong><sup>[6]<\/sup><\/strong><\/a>. Y de la misma forma, la interpretaci\u00f3n fue en la reforma protestante<a name=\"_ftnref7\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/isael-costa\/daniel-2-e-a-missao-de-deus-na-historia\/#_ftn7\"><strong><sup>[7]<\/sup><\/strong><\/a>como, tambi\u00e9n ha sido la de te\u00f3logos adventistas y otros conservadores<a name=\"_ftnref8\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/isael-costa\/daniel-2-e-a-missao-de-deus-na-historia\/#_ftn8\"><strong><sup>[8]<\/sup><\/strong><\/a>.<\/p>\n<p>Algo digno de destacar es el concepto de presentar la historia en los t\u00e9rminos de los cuatro imperios o eras. Esto constitu\u00eda una pr\u00e1ctica familiar en las literaturas cl\u00e1sicas y antiguas. En este segmento, es interesante notar la similitud de la distribuci\u00f3n de los metales que se encuentra en Daniel 2 y la que se registra en <em>Erga ka\u00ed Hem\u00e9rai<\/em>\u00a0 [\u201cLos trabajos y los d\u00edas\u201d], un poema \u00e9pico de Hes\u00edodo, escritor griego, datado del siglo VIII a.C. En \u00e9l se se\u00f1alan cinco eras, cuatro de ellas son representadas por el oro, la plata, el bronce y el hierro<a name=\"_ftnref9\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/isael-costa\/daniel-2-e-a-missao-de-deus-na-historia\/#_ftn9\"><strong><sup>[9]<\/sup><\/strong><\/a>. Desde lo acadiano podemos encontrar la llamada\u00a0<em>Profec\u00eda Din\u00e1stica<\/em><a name=\"_ftnref10\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/isael-costa\/daniel-2-e-a-missao-de-deus-na-historia\/#_ftn10\"><strong><em><sup>[10]<\/sup><\/em><\/strong><\/a>\u00a0material, que predomina del segundo al tercer siglo a.C. En ella se presenta la disposici\u00f3n de la historia como regida por cuatro reinos sucesivos: Asiria, Babilonia, Persia y Grecia.<\/p>\n<p>Entre otros ejemplos, podemos mencionar los Or\u00e1culos Sibilinos (4:49-104), los cuales se remontan probablemente al segundo siglo a.C. donde se encuentra una propuesta semejante de cuatro imperios, los asirios, los medios, los persas y macedonios. Refiri\u00e9ndose al ambiente cultural que giraba en torno de Nabucodonosor, tambi\u00e9n se puede reflexionar sobre el elemento de la gran piedra que impacta en los pies de la estatua destruy\u00e9ndola completamente. Es posible que el rey haya entendido esto como una realidad semejante a lo que se encuentra en el \u00e9pico de Gilgam\u00e9s.<\/p>\n<p>En este material, en un momento dado, se informa la venida de Enkidu representado como un meteoro. Sin embargo, aterriza en los pies de Gilgam\u00e9s y se convierte en un compa\u00f1ero de regencia. Solo que la manifestaci\u00f3n de la roca en el sue\u00f1o de Nabucodonosor no ven\u00eda para sugerir regencia conjunta, sino el establecimiento de un reinado independiente y eterno.<\/p>\n<p>Aunque Nabucodonosor hab\u00eda reaccionado de manera inmediatamente favorable a Daniel, al final del cap\u00edtulo 2 se establece un desaf\u00edo al reino de Babilonia porque el reino pasar\u00eda, seg\u00fan lo expuso el profeta de Dios. Como algunos han se\u00f1alado, el monarca babil\u00f3nico pudo haber alimentado su ego y expectativas y reaccionado en contra de esta revelaci\u00f3n, basado adem\u00e1s en la Profec\u00eda de Uruk. La profec\u00eda habla de un rey sabio y justo que suceder\u00eda a cuatro administraciones lamentables y ser\u00eda un rey favorable a Uruk levantando de vuelta\u00a0 la estatua de Istar que se encontraba en Babilonia. Este rey ser\u00eda un hijo cuyo reinado se establecer\u00eda para siempre y ese hijo ha sido visto como Nabucodonosor.<a name=\"_ftnref11\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/isael-costa\/daniel-2-e-a-missao-de-deus-na-historia\/#_ftn11\"><strong><sup>[11]<\/sup><\/strong><\/a><\/p>\n<p>Ese conocimiento pudo haber motivado a Nabucodonosor a reaccionar en oposici\u00f3n a lo revelado por Dios es una posibilidad considerable. De cualquier modo, su reacci\u00f3n contraria a lo revelado en el sue\u00f1o es notoria en el cap\u00edtulo 3, al levantar una estatua hecha completamente de oro, ya que ese era el metal referido a su reino en el sue\u00f1o. La reacci\u00f3n es obvia, Babilonia no ser\u00eda solo la cabeza, sino tambi\u00e9n todo el cuerpo.<\/p>\n<p><strong>Reconocer \u00a0la soberan\u00eda de Dios, o no<\/strong><\/p>\n<p>Estos datos revelan de modo claro versiones paralelas a la que presente el profeta Daniel en su libro, versiones a las que el pueblo pagano se apegaba como verdades. Por lo tanto a Nabucodonosor le tendr\u00eda que elegir entre las creencias y culturas paganas comunes de sus d\u00edas, o reconocer la soberan\u00eda del Dios de Daniel. La forma en la que la revelaci\u00f3n llega a Nabucodonosor demuestra a un Dios que se acerca al ser humano en su propio ambiente, y lo hace \u00e1vidamente intentando alcanzarlo.<\/p>\n<p>El sue\u00f1o de Daniel 2 no apela solo a Nabucodonosor por una posici\u00f3n decisiva de fe a la revelaci\u00f3n del Dios de la Biblia, sino a todo aquel que independiente de su \u00e9poca se enfrenta con esta revelaci\u00f3n. De este modo, el contenido b\u00edblico, incluso el de car\u00e1cter apocal\u00edptico, como es el caso de Daniel 2, revela la naturaleza salv\u00edfica y de defensa de su mensaje, su contenido constituye la presentaci\u00f3n no de una opci\u00f3n de la verdad al lado de tantas otras, sino de la manifestaci\u00f3n absoluta de la verdad en su esencia, realidad que se revela infalible a lo largo de la historia.<\/p>\n<p><strong>Referencias:<\/strong><\/p>\n<p><a name=\"_ftn1\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/isael-costa\/daniel-2-e-a-missao-de-deus-na-historia\/#_ftnref1\"><strong><sup>[1]<\/sup><\/strong><\/a>\u00a0Collins, John Joseph, Peter W. Flint, and Cameron VanEpps.\u00a0<strong>The Book of Daniel: Composition and Reception.<\/strong>\u00a0Vol. 1. Leiden: Brill, 2002.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn2\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/isael-costa\/daniel-2-e-a-missao-de-deus-na-historia\/#_ftnref2\"><strong><sup>[2]<\/sup><\/strong><\/a>\u00a0Walton, John, Mark W. Chavalas, and Victor Harold Matthews.<strong>\u00a0Old Testament.<\/strong>\u00a0Leicester: Inter-Varsity, 2000.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn3\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/isael-costa\/daniel-2-e-a-missao-de-deus-na-historia\/#_ftnref3\"><strong><sup>[3]<\/sup><\/strong><\/a>\u00a0Doukhan, Jacques.\u00a0<strong>Secrets of Daniel: Wisdom and Dreams of a Jewish Prince in Exile. <\/strong>Hagerstown, MD: Review and Herald Pub. Association, 2000.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn4\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/isael-costa\/daniel-2-e-a-missao-de-deus-na-historia\/#_ftnref4\"><strong><sup>[4]<\/sup><\/strong><\/a>\u00a0Andr\u00e9 J. Festugi\u00e8re,\u00a0<strong>La r\u00e9v\u00e9lation d\u2019Herm\u00e8s Trism\u00e9giste<\/strong>\u00a0(Paris, 11950), t. 1. p\u00e1g. 92-93.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn5\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/isael-costa\/daniel-2-e-a-missao-de-deus-na-historia\/#_ftnref5\"><strong><sup>[5]<\/sup><\/strong><\/a>\u00a0Josefo (Antiquites X. 208-10 ); 4 Esdras 11:1-35; 12:1-30; 2 Baruc 39:3-7.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn6\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/isael-costa\/daniel-2-e-a-missao-de-deus-na-historia\/#_ftnref6\"><strong><sup>[6]<\/sup><\/strong><\/a>\u00a0Irineu, Against Heresies, libro 5, cap. 26, en ANF, 1:553-55; Holbrook, Frank B.\u00a0Symposium on Daniel: Introductory and Exegetical Studies. Washington, D.C: Biblical Research Institute, 1986.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn7\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/isael-costa\/daniel-2-e-a-missao-de-deus-na-historia\/#_ftnref7\"><strong><sup>[7]<\/sup><\/strong><\/a>\u00a0LeRoy Edwin Froom,<strong>\u00a0The Prophetic Ft\u00edith of Our Fathers<\/strong>\u00a0vol. 2, (Washington, DC, 1940): p.267-68<\/p>\n<p><a name=\"_ftn8\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/isael-costa\/daniel-2-e-a-missao-de-deus-na-historia\/#_ftnref8\"><strong><sup>[8]<\/sup><\/strong><\/a>\u00a0Joyce Balwin, Daniel (Downer\u2019s Grove, IL, 1978), p. 93; John Walvoord, Daniel (Chicago, 1971), p. 76; y Leon Wood, Daniel (Grand Rapids, 1973), p. 74.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn9\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/isael-costa\/daniel-2-e-a-missao-de-deus-na-historia\/#_ftnref9\"><strong><sup>[9]<\/sup><\/strong><\/a>\u00a0Hes\u00edodo (os trabalhos e os Dias p\u00e1g. 109-180)<\/p>\n<p><a name=\"_ftn10\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/isael-costa\/daniel-2-e-a-missao-de-deus-na-historia\/#_ftnref10\"><strong><sup>[10]<\/sup><\/strong><\/a>\u00a0Edi\u00e7\u00e3o com coment\u00e1rios por A. K. Grayson, Babylonian Historical-Literary Texts, Toronto Semitical Texts and Studies 3, Toronto 1975.<\/p>\n<p><a name=\"_ftn11\"><\/a><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/pt\/coluna\/isael-costa\/daniel-2-e-a-missao-de-deus-na-historia\/#_ftnref11\"><strong><sup>[11]<\/sup><\/strong><\/a>\u00a0Walton, John, Mark W. Chavalas, and Victor Harold Matthews.\u00a0Old Testament. Leicester: Inter-Varsity, 2000.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La interpretaci\u00f3n del sue\u00f1o del rey de Babilonia, registrada en Daniel 2, habla sobre manifestaci\u00f3n absoluta de la verdad en su esencia.<\/p>\n","protected":false},"author":143,"featured_media":57020,"comment_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"xtt-pa-format":[5185],"xtt-pa-classification":[],"xtt-pa-editorias":[4077],"xtt-pa-departamentos":[],"xtt-pa-projetos":[],"xtt-pa-regiao":[],"xtt-pa-sedes":[],"xtt-pa-owner":[],"class_list":["post-57019","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","xtt-pa-format-columna","xtt-pa-editorias-biblia"],"acf":false,"terms":{"editorial":"Biblia","format":"Columna"},"featured_media_url":{"full":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2019\/05\/06144728\/daniel22.jpg","medium":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2019\/05\/06144728\/daniel22-768x457.jpg","small":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2019\/05\/06144728\/daniel22-140x90.jpg","pa-block-preview":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2019\/05\/06144728\/daniel22-140x90.jpg","pa-block-render":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2019\/05\/06144728\/daniel22-290x220.jpg"}}