{"id":48573,"date":"2018-01-02T07:30:17","date_gmt":"2018-01-02T10:30:17","modified":"2018-01-02T08:06:01","modified_gmt":"2018-01-02T11:06:01","slug":"estudiantes-se-salvan-envenenadas-milagro-divino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/estudiantes-se-salvan-envenenadas-milagro-divino\/","title":{"rendered":"Estudiantes se salvan de ser envenenadas por milagro divino"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Andrew McChesney<\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_48575\" style=\"width: 1010px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-48575\" class=\"wp-image-48575 size-full\" src=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/12\/18145627\/Adventist-Indonesia-Desi-Natalia-Ango.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/12\/18145627\/Adventist-Indonesia-Desi-Natalia-Ango.jpg 1000w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/12\/18145627\/Adventist-Indonesia-Desi-Natalia-Ango-768x384.jpg 768w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/12\/18145627\/Adventist-Indonesia-Desi-Natalia-Ango-730x365.jpg 730w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><p id=\"caption-attachment-48575\" class=\"wp-caption-text\">Desi Natalia Ango, en la foto. (Foto: Andrew McChesney \/ Adventist Mission)<\/p><\/div>\n<p>Desi Natalia Ango, de dieciocho a\u00f1os, estaba encantada cuando a ella y una compa\u00f1era de estudios se les asign\u00f3 pasar un a\u00f1o como misioneras en Limbong, en el sur de la isla indonesia de Sulawesi.<\/p>\n<p>Desi pens\u00f3 que ser\u00eda una buena ubicaci\u00f3n en una gran ciudad.<\/p>\n<p>Pero cuando ella y su amiga llegaron a la oficina de la conferencia local, fueron conducidas a un autom\u00f3vil durante un viaje de tres horas. Luego se trasladaron en motocicletas en un viaje de cinco horas por una monta\u00f1a. El camino estaba resbaladizo y Desi se ca\u00eda de la motocicleta.<\/p>\n<p><strong>Lea tambi\u00e9n:<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/noticia\/personas\/la-mujer-vivio-milagro-del-pozo\/\">La mujer que vivi\u00f3 el milagro del pozo<\/a><\/p>\n<p>Cuando el camino termin\u00f3, las j\u00f3venes supieron que tendr\u00edan que caminar ocho horas para llegar a su destino.<\/p>\n<p>Pero primero, tuvieron que pasar por la oficina del gobierno local al final de la carretera para recibir permiso para subir a la monta\u00f1a. Varias personas de Limbong estaban en la oficina y con entusiasmo recibieron a Desi en la aldea y anunciaron la gran noticia.<\/p>\n<p>Cuando los j\u00f3venes misioneros llegaron, los aldeanos les dieron la bienvenida con una ceremonia tradicional. Una gallina joven con plumas negras y pies negros fue asada, hervida y ofrecida a los visitantes. Los aldeanos mismos comieron pollo regular.<\/p>\n<p>\"No hablamos su dialecto y no sab\u00edamos lo que estaban diciendo\", cont\u00f3 Desi. \"No sab\u00edamos qu\u00e9 hacer\".<\/p>\n<p>M\u00e1s importante a\u00fan, no ten\u00edan idea de c\u00f3mo compartir su amor por Jes\u00fas. Ella y su amiga ayunaron y oraron durante dos d\u00edas.<\/p>\n<p><strong>Carb\u00f3n de le\u00f1a y Papaya<\/strong><\/p>\n<p>El segundo d\u00eda, una mujer del pueblo pidi\u00f3 ayuda. Ella condujo a las dos misioneras a su madre, Indo Reko, que estaba enferma en la cama. La anciana sufr\u00eda un flujo de sangre, muy parecido a la mujer a la que Jes\u00fas san\u00f3 en Marcos 5: 25-34. Los misioneros no ten\u00edan ninguna experiencia m\u00e9dica y no sab\u00edan qu\u00e9 hacer. Pero ten\u00edan algo de carb\u00f3n, y mezclaron dos cucharadas con agua y pidieron permiso para orar.<\/p>\n<p>\"Oramos, 'Se\u00f1or, creemos que puedes curar a esta mujer con este carb\u00f3n'\", record\u00f3 Desi. \"Pero est\u00e1bamos pensando, en qu\u00e9 m\u00e1s pod\u00edamos hacer'\"<\/p>\n<p>Decidieron llamar a \u201c1000 Misioneros\u201d, la organizaci\u00f3n que las hab\u00eda enviado a la aldea. Para comunicarse por celular, tuvieron que subir otra hora m\u00e1s arriba de la monta\u00f1a. La llamada telef\u00f3nica fue respondida, y una enfermera de la escuela aconsej\u00f3 a las misioneras que hicieran un pur\u00e9 de papaya (con semillas y todo), con un pl\u00e1tano de tama\u00f1o normal y se lo dieran a Indo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De vuelta a la casa de Indo, Desi le dijo a la mujer: \"Somos cristianas, y creemos que Jes\u00fas te ayudar\u00e1. Si comes esto, mejorar\u00e1s\".<\/p>\n<p>Las misioneras le dieron la mezcla de papaya y pl\u00e1tano a Indo todos los d\u00edas, durante 30 d\u00edas. Tambi\u00e9n, le ense\u00f1aron a no comer cerdo y otras carnes sucias. Cuando finaliz\u00f3 el mes, el flujo de sangre se hab\u00eda detenido e Indo volvi\u00f3 a la normalidad.<\/p>\n<p>Los otros aldeanos se sorprendieron y comenzaron a pedir a las misioneras que cuidaran a sus hijos enfermos y otros parientes enfermos. Las misioneras usaron carb\u00f3n y mucha oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Luego, las misioneras decidieron ir de casa en casa. Pero cuando llegaron a la primera casa, nadie estaba all\u00ed. Lo mismo sucedi\u00f3 en la segunda y tercera casa. Nadie estaba en casa. Descubrieron que los aldeanos estaban en sus campos, por lo que se unieron a ellos, ayud\u00e1ndoles con su trabajo y habl\u00e1ndoles de Jes\u00fas.<\/p>\n<p><strong>Advertencia sobre envenenamiento<\/strong><\/p>\n<p>Los aldeanos apreciaron la asistencia y ofrecieron sus propios consejos \u00fatiles. Uno tras otro, les dijeron a las misioneras que se mantuvieran alejadas de cierta casa en el pueblo.<\/p>\n<p>\"No vayan porque ser\u00e1n envenenadas\", advirtieron.<\/p>\n<p>Las misioneras ignoraron el consejo porque cre\u00edan que el Se\u00f1or las hab\u00eda enviado a la aldea y ten\u00edan que visitar todas las casas.<\/p>\n<p>Cuando llamaron a la puerta, una mujer de unos 30 a\u00f1os las salud\u00f3 con gran alegr\u00eda e inmediatamente les ofreci\u00f3 comida y bebida.<\/p>\n<p>Desi mir\u00f3 la mandioca y el ma\u00edz morado y se volvi\u00f3 hacia su compa\u00f1era misionera.<\/p>\n<p>\"T\u00fa primero\", dijo ella.<\/p>\n<p>Su amiga le dio un codazo y le dijo: \"No, t\u00fa primero\".<\/p>\n<p>Desi le pregunt\u00f3 a la mujer, conocida como Mama Wandi, si pod\u00edan orar juntas antes de comer.<\/p>\n<p>\"\u00bfPor qu\u00e9 quieres orar?\", pregunt\u00f3 Mama Wandi.<\/p>\n<p>\"Somos cristianas\", respondi\u00f3 Desi. \u201cOramos por todo lo que hacemos\".<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de orar, las j\u00f3venes comieron la comida. No les pas\u00f3 nada.<\/p>\n<p><strong>Un informe positivo<\/strong><\/p>\n<p>Mientras com\u00edan, Mama Wandi les dijo que hab\u00eda dado a luz recientemente a un beb\u00e9 y que todav\u00eda no le hab\u00eda puesto nombre. Ella les pidi\u00f3 una recomendaci\u00f3n sobre un nombre. Al darse cuenta de que el ni\u00f1o hab\u00eda nacido en el mes de julio, Desi sugiri\u00f3 llamarlo Julio. La madre estuvo de acuerdo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mama Wandi invit\u00f3 a las misioneras al d\u00eda siguiente y las aliment\u00f3 de nuevo. Oraron por la comida y no les pas\u00f3 nada malo. Esto sucedi\u00f3 todos los d\u00edas durante dos semanas. Finalmente, Mama Wandi les dijo a los otros aldeanos, \"Estas misioneras no son personas comunes. He estado envenenando su comida durante dos semanas, \u00a1y nunca se enferman!<\/p>\n<p>La historia se difundi\u00f3 por todo el pueblo que las misioneras eran inmunes al veneno, y muchas personas acudieron a ellas para escuchar acerca de su Dios.<\/p>\n<p>\"Dios us\u00f3 a Mama Wandi para difundir un informe positivo de nuestro trabajo\", expresa Desi.<\/p>\n<p>Desi ahora tiene 21 a\u00f1os y es educadora en la Universitas Klabat, una escuela adventista en el extremo norte de la isla de Sulawesi. Ella espera regresar a la aldea despu\u00e9s de graduarse y abrir una escuela primaria. Desi ha visitado el pueblo varias veces desde su estad\u00eda de un a\u00f1o, y est\u00e1 encantada de que Mama Wandi ahora est\u00e9 estudiando la Biblia con el pastor del distrito.<\/p>\n<p>\"Un vers\u00edculo de la Biblia que realmente nos fortaleci\u00f3 durante ese a\u00f1o est\u00e1 en Job 42: 2, que dice: \u201cYo conozco que todo lo puedes, Y que no hay pensamiento que se esconda de ti\", resalta Desi. Adem\u00e1s agrega: \"Dios realmente puede hacer todo\".<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Fueron envenenadas por dos semanas, pero Dios las protegi\u00f3 al orar por cada comida. <\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":48575,"comment_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"xtt-pa-format":[5181],"xtt-pa-classification":[],"xtt-pa-editorias":[3389],"xtt-pa-departamentos":[29],"xtt-pa-projetos":[],"xtt-pa-regiao":[70,3398],"xtt-pa-sedes":[256],"xtt-pa-owner":[3471],"class_list":["post-48573","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","xtt-pa-format-noticia","xtt-pa-editorias-personas","xtt-pa-departamentos-institucional","xtt-pa-regiao-mundo","xtt-pa-regiao-paises-hispanos","xtt-pa-sedes-dsa","xtt-pa-owner-division-sudamericana"],"acf":false,"terms":{"editorial":"Personas","format":"Noticia"},"featured_media_url":{"full":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/12\/18145627\/Adventist-Indonesia-Desi-Natalia-Ango.jpg","medium":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/12\/18145627\/Adventist-Indonesia-Desi-Natalia-Ango-768x384.jpg","small":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/12\/18145627\/Adventist-Indonesia-Desi-Natalia-Ango-140x90.jpg","pa-block-preview":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/12\/18145627\/Adventist-Indonesia-Desi-Natalia-Ango-140x90.jpg","pa-block-render":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/12\/18145627\/Adventist-Indonesia-Desi-Natalia-Ango-290x220.jpg"}}