{"id":47525,"date":"2017-10-06T09:17:07","date_gmt":"2017-10-06T12:17:07","modified":"2025-01-31T13:55:13","modified_gmt":"2025-01-31T16:55:13","slug":"una-teologia-la-honestidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/noticias.adventistas.org\/es\/columna\/heron.santana\/una-teologia-la-honestidad\/","title":{"rendered":"Por una teolog\u00eda de la honestidad"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/10\/06091617\/honestidade.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"667\" src=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/10\/06091617\/honestidade.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-47526\" srcset=\"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/10\/06091617\/honestidade.jpg 1000w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/10\/06091617\/honestidade-768x512.jpg 768w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/10\/06091617\/honestidade-150x100.jpg 150w, https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/10\/06091617\/honestidade-730x487.jpg 730w\" sizes=\"(max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">La Iglesia tiene un gran desaf\u00edo de abrazar la honestidad a pesar de su impopularidad. (Foto: Shutterstock)<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<p>En la tarde del 17 de septiembre de este a\u00f1o, en la cancha de Itaquera, en Sao Paulo, el atacante corintiano J\u00f4 dio la victoria al Corinthians contra el Vasco, por el Campeonato Brasile\u00f1o, con un gol usando el brazo y, por lo tanto, fuera de reglamento. Haciendo un par\u00e9ntesis en el tiempo volvemos al 16 de abril, cuando sucedi\u00f3 un cl\u00e1sico entre Sao Paulo y Corinthians. En una disputa del lance con el mismo J\u00f4, el defensor Rodrigo Caio le pis\u00f3 la pierna al arquero de su propio equipo. El \u00e1rbitro le sac\u00f3 la tarjeta amarilla al atacante corintiano, entendiendo equivocadamente que \u00e9l hab\u00eda pisado al adversario. Fue cuando sucedi\u00f3 lo inesperado. Rodrigo Caio fue hasta el \u00e1rbitro y le dijo la verdad. El juez retir\u00f3 la advertencia que le hab\u00eda dado a J\u00f4. Elogiando la actitud del adversario, los colegas del atacante le reclamaron m\u00e1s honestidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Un <em>crack<\/em> en el campo y en la cr\u00f3nica deportiva, Tost\u00e3o escribi\u00f3 cierta vez que el deporte de alto rendimiento, a diferencia del deporte que se practica por placer, no suele ser un buen lugar para aprender e incorporar los valores \u00e9ticos y morales. Una reflexi\u00f3n que ayuda a contextualizar lo que sucedi\u00f3 despu\u00e9s de los dos episodios citados arriba. En el gesto sorprendente de honestidad de Rodrigo Caio, los hinchas y tambi\u00e9n parte de la prensa cuestionaron la actitud, aunque reconocieron la nobleza del delantero tricolor. Para J\u00f4, que antes hab\u00eda cobrado honestidad a los colegas y ahora fue sorprendido relativizando una infracci\u00f3n, la postura de la prensa en particular, fue de notoria reprobaci\u00f3n. \u201cJ\u00f4 perdi\u00f3 una gran oportunidad de dar un gran ejemplo. Creo que las declaraciones tienen que ser acompa\u00f1adas de actitudes. Yo conozco a J\u00f4 y tengo la seguridad que est\u00e1 avergonzado despu\u00e9s de haber visto todas esas im\u00e1genes\u201d, dijo Caio Ribeiro, comentarista de la TV Globo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque el f\u00fatbol profesional, seg\u00fan el comentario de Tost\u00e2o, no es el lugar m\u00e1s apropiado para el aprendizaje de tales principios, considero instigadora la oportunidad del debate sobre valores \u00e9ticos y morales, proporcionada por dos circunstancias tan distintas en un ambiente que despierta tama\u00f1a pasi\u00f3n como es el futbol. En las redes sociales, hubo hinchas que defendieron a J\u00f4 y su actitud. \u201cHasta parece que quien te est\u00e1 condenando no hace nada equivocado, debe vivir en Dinamarca\u201d, dijo el usuario de una red, colocando el comentario acompa\u00f1ado de la foto de J\u00f4 leyendo la Biblia. Seg\u00fan la Transparencia Internacional, entidad sin fines de lucro que elabora informes sobre percepci\u00f3n de corrupci\u00f3n en pa\u00edses de todo el mundo, Dinamarca, junto con Nueva Zelandia, lidera la estad\u00edstica de pa\u00edses menos corruptos y m\u00e1s honestos del mundo. Fue la selecci\u00f3n de futbol de Dinamarca la que protagoniz\u00f3 un episodio de notable <em>fairplay<\/em>, durante un partido ocurrido en 2003 contra Ir\u00e1n. Cerca del final del primer tiempo, el defensor iran\u00ed tom\u00f3 la pelota en su peque\u00f1a \u00e1rea con la mano, al o\u00edr un silbato, sin notar que ven\u00eda de la hinchada y no del juez. El \u00e1rbitro marc\u00f3 penal. El capit\u00e1n dinamarqu\u00e9s Morten Wieghorst pate\u00f3 el penal hacia afuera, a prop\u00f3sito, por considerar la ventaja injusta. El partido termin\u00f3 1 a 0 para Ir\u00e1n. \u201cLos dinamarqueses no ganaron el juego, pero ganaron nuestra admiraci\u00f3n\u201d, dijo un dirigente iran\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>El fil\u00f3sofo Luis Felipe Pond\u00e9 reflexiona en uno de&nbsp; sus videos, colocados en su perfil en YouTube, que vivimos en una sociedad condicionada a ganar todo y ganar siempre. En un mundo mediado por los medios sociales, queremos tener siempre la raz\u00f3n, somos dominados por una cultura que celebra el poder del individuo, y nos dejamos cegar por el protagonismo. En la gesti\u00f3n de los medios sociales, el buen contenido es el que genera mayor cantidad de \u201cme gusta\u201d y no necesariamente el contenido m\u00e1s noble. En circunstancias as\u00ed, la honestidad no es exactamente un atributo popular. La honestidad es una actitud de humildad plena. La honestidad no abre espacio para condescendencias de favoritismo personal. Una persona honesta es intransigente al colocar sus valores morales por encima de los propios intereses materiales.<\/p>\n\n\n\n<p>Exactamente por eso, en el contexto actual de nuestra cultura, competitiva, enfocada en resultados, que celebra el ego\u00edsmo \u00e9tico, sin la misma abertura para la empat\u00eda y para la compasi\u00f3n, la honestidad no es un valor que reciba la debida exposici\u00f3n. Recuerdo al periodista y escritor peruano Mario Vargas Llosa, que escribi\u00f3 acerca de ese esp\u00edritu de la \u00e9poca, en el libro <strong>La civilizaci\u00f3n del espect\u00e1culo: Una radiograf\u00eda de nuestro tiempo y de nuestra cultura (Editora Objetiva)<\/strong>: \u201cPara esa nueva cultura son esenciales la producci\u00f3n industrial maciza y el \u00e9xito comercial. La distinci\u00f3n entre precio y valor se borr\u00f3, ambos ahora son uno solo, habiendo el primero absorbido y anulado al segundo. Es bueno lo que tiene \u00e9xito y es vendido; malo es lo que fracasa y no conquista el p\u00fablico. El \u00fanico valor es el comercial. Al desaparecer la vieja cultura desapareci\u00f3 el viejo concepto de valor. El \u00fanico valor que existe es ahora el que fija el mercado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Brasil vive un momento turbulento de la honestidad en la vida pol\u00edtica y social. Al mismo tiempo que la sociedad desaprueba los esc\u00e1ndalos y la corrupci\u00f3n en la vida p\u00fablica, celebra en la vida privada las victorias de la viveza brasile\u00f1a y de los malandras. Es condescendiente con deslices en el tr\u00e1nsito, en las filas de reparticiones y servicios en busca de favoritismos en negocios de \u00e1reas diversas de la actividad econ\u00f3mica. En la cultura de sacar ventaja en todo, el honesto es un ilusionado, como escribi\u00f3 el cient\u00edfico social portugu\u00e9s Antonio Barreto en un art\u00edculo para el peri\u00f3dico P\u00fablico: \u201cQuien defiende la honestidad es considerado ingenuo\u201d. De alguien que pierde tiempo para escribir sobre la necesidad de honestidad en la vida p\u00fablica se dir\u00e1 simplemente que pierde tiempo con \u201csermones\u201d. De un honesto se garantiza que nunca ser\u00e1 rico ni ir\u00e1 muy lejos en la pol\u00edtica. Un comerciante que no \u201cmete la mano\u201d es imb\u00e9cil. Un corredor de bolsa que no usa informaci\u00f3n privilegiada y no manipula a los competentes es un mal profesional. Un pol\u00edtico que antes de las elecciones, no esconde las dificultades, para revelarlas despu\u00e9s de ganar, es un \u201ctonto\u201d y deber\u00eda cambiar de profesi\u00f3n. Un empresario que nada oculta a los trabajadores es un \u201csamaritano\u201d sin <em>Killer instinct<\/em>. Un estudiante que copia o plagia solo merece condenaci\u00f3n si se lo descubre. Adem\u00e1s, si es \u201csorprendido\u201d, la complacencia es de rigor\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En una sociedad as\u00ed, un desaf\u00edo se impone sobre la Iglesia, que es abrazar la honestidad a pesar de su impopularidad. En sus estructuras religiosas e institucionales, la Iglesia precisa demostrar que vive esa prerrogativa esencialmente cristiana. En sus relaciones con proveedores, la Iglesia precisa desviarse de favoritismos en busca de ventajas econ\u00f3micas. Necesita actuar de modo \u00e9tico y transparente en sus compromisos con gobiernos y toda su burocracia. Necesita cumplir con sus contratos, sus deberes y atribuciones, de modo correcto e irreparable. A los cristianos no nos resta otra alternativa a no ser dejar de lado situaciones que traigan beneficio financiero o personal, basadas en desv\u00edos \u00e9ticos y morales, por menores que sean. Necesita ser un ejemplo en situaciones cotidianas comunes, desde la conducta en el tr\u00e1nsito a la conducta en las redes sociales. Necesita ser lo suficiente honesto para vaciarse del propio yo y priorizar intereses colectivos. Ser intransigente con posturas que expresan fraudes, aunque no lo parezcan, como usar fotos y relatos de realizaci\u00f3n de tareas en grupos corporativos en WhatsApp, que en la realidad solo enmascara la ausencia real de compromiso con el trabajo, solo para satisfacer al empleador.<\/p>\n\n\n\n<p>Para la Biblia, la honestidad es un valor inestimable. La Palabra de Dios describe como feliz el hombre que conduce con honestidad sus negocios (Salmo 112:5). Afirma tambi\u00e9n que \u201cCamina en su integridad el justo; sus hijos son dichosos despu\u00e9s de \u00e9l\u201d (Proverbios 20:7). La adoraci\u00f3n de una cultura de honestidad no parece despertar la atenci\u00f3n de los medios o de los intelectuales al punto de provocar transformaciones en la opini\u00f3n p\u00fablica y en el comportamiento social. Pero para la iglesia, abrazar la cultura de la honestidad es un imperativo moral esencial para sus prop\u00f3sitos. Especialmente hoy en d\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Iglesia tiene un gran desaf\u00edo de abrazar la honestidad a pesar de su impopularidad.<\/p>\n","protected":false},"author":87,"featured_media":47526,"comment_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"xtt-pa-format":[5185],"xtt-pa-classification":[],"xtt-pa-editorias":[4072],"xtt-pa-departamentos":[],"xtt-pa-projetos":[],"xtt-pa-regiao":[],"xtt-pa-sedes":[256],"xtt-pa-owner":[3471],"class_list":["post-47525","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","xtt-pa-format-columna","xtt-pa-editorias-institucional","xtt-pa-sedes-dsa","xtt-pa-owner-division-sudamericana"],"acf":{"embed_url":"","embed_length":"","custom_author":""},"terms":{"editorial":"Institucional","format":"Columna"},"featured_media_url":{"full":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/10\/06091617\/honestidade.jpg","medium":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/10\/06091617\/honestidade-768x512.jpg","small":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/10\/06091617\/honestidade-140x90.jpg","pa-block-preview":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/10\/06091617\/honestidade-140x90.jpg","pa-block-render":"https:\/\/files.adventistas.org\/noticias\/es\/2017\/10\/06091617\/honestidade-290x220.jpg"}}